lunes, 22 de julio de 2013

TIEMPO DE REFLEXIÓN


El escritor francés Francisco Fenelón llamó a sus tres criados y les dijo: "Es Nochebuena, y quiero entregarles mis regalos. Aquí sobre mi escritorio ustedes ven tres monedas de oro, y tres libros muy buenos; escoja cada uno lo que prefiere".
Dos criados tomaron inmediatamente cada cual una moneda de oro; el tercer criado tomó un libro. Fenelón sonrió y dijo al tercer criado: "Abre, por favor, el libro". Allí en el reverso de la portada estaban pegadas tres monedas de oro.

Fenelón concluyó: "Busquen en primer lugar el Reino de Dios; y lo demás se les dará por añadidura".
"Ya que fuiste fiel en cosas pequeñas, te daré cosas grandes" (Mt 25, 24; 6, 33; 19,21).


Es interesante ver el comportamiento de los criados de este hombre, porque revelan lo que hay en nuestro interior, hemos fortalecido en nuestro ser y en la sociedad la idea de lo importante que es el dinero para vivir, hemos dado primacía a buscarlo, a trabajar por el, a gastarnos por buscar riquezas, y de seguro 2 de cada 3 seres humanos habría hecho lo mismo de estos 3 hombres, 2 habrían ido en pos de la riquezas, gastando su vida, salud y pensamientos en pos de lo efímero, el dinero, es cierto que vivimos en un mundo en el cual sin el es difícil llevar una vida digna, pero, tampoco el debe ser el centro de nuestras vidas, no permitas que tus pensamientos, emociones y tu vida se desgasten buscándole, más bien busca como el tercer hombre, la sabiduría de Dios la cual se haya en la escritura, ella te dará riquezas, pero unas riquezas que no te consumen, sino que te permiten vivir con lo que necesitas, por eso termina la historia con el hombre mencionándoles, busquen primero el reino de Dios y su justicia, para que lo demás les sea añadido, cuando en tu vida, lo primordial, lo esencial esta en Dios, la perdida de las cosas materiales, no te hará perder el control de tu vida, antes te mantendrás sereno ante las adversidades y dificultades porque entenderás que Dios tiene el control, que no posees nada, y que nada te llevaras, pero lo que has ganado al conocer a Dios no tiene precio y su valor perdura por la eternidad, deja de buscar ganancias, riquezas, más dinero, y busca el Reino que Dios ha hecho disponible para los que creen.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Gracias por compartir con nosotros. Bendiciones