martes, 1 de septiembre de 2020

ESTUDIO BÍBLICO HECHOS 19


ESTUDIOS BIBLICOS,
ESTUDIOS BIBLICOS, 

ESTUDIO BÍBLICO
Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

Act 19:1  Mientras Apolos estaba en Corinto,  Pablo recorrió las regiones del interior y llegó a Éfeso.  Allí encontró a algunos discípulos.
Este pasaje menciona que Apolos estaba en Corinto, una región ya visitada por el apóstol Pablo, pero que llego a albergar muchos seguidores de Apolos, considerado como un elocuente predicador. También podemos ver como los discípulos seguían creciendo y manteniéndose firmes en algunas ciudades como Éfeso.
Act 19:2  --¿Recibieron ustedes el Espíritu Santo cuando creyeron?  --les preguntó.  --No,  ni siquiera hemos oído hablar del Espíritu Santo --respondieron.
Pablo ciertamente inquieto pregunta a estos nuevos discípulos como han sido instruidos, por lo que su pregunta hace alusión a recibir el espíritu Santo como una experiencia que seguía a la fe que estos nuevos discípulos decían profesar, a lo que estos responden que ni siquiera han oído hablar del Espíritu Santo. Probablemente estos no eran judíos, sino paganos recién convertidos a la fe, que solo habían recibido el mensaje de salvación. Es interesante que Pablo mismo el apóstol instructor de la iglesia se preocupe por un evento que como creyentes todos deberían experimentar, y no solo quedarse con el bautismo en agua para arrepentimiento.
Act 19:3  --Entonces,  ¿qué bautismo recibieron?  --El bautismo de Juan.
Aquí vemos con más claridad que todo se trataba sobre qué tipo de bautismo habían recibido como creyentes, a lo que estos respondieron que habían recibido solo el bautismo de Juan, que era la inmersión en las aguas como señal de arrepentimiento. Esto diferencia claramente la experiencia de este bautismo con el bautismo por el Espíritu Santo, al punto de ser una experiencia completamente diferente la una de la otra.
Act 19:4  Pablo les explicó:  --El bautismo de Juan no era más que un bautismo de arrepentimiento.  Él le decía al pueblo que creyera en el que venía después de él,  es decir,  en Jesús.
Pablo describe el bautismo en agua como una señal de arrepentimiento, como hemos visto en otros pasajes como 1 Pedro 3:21 y Romanos 6, encontramos que el bautismo en agua es señalado como una evidencia de obediencia y sujeción a Dios para perdón de pecados. Y termina por compartirles quien era Juan bautista, esa luz en el desierto que llamaba al pueblo para que se preparara para la llegada del mesías.
Act 19:5  Al oír esto,  fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.
Al parecer se bautizaron por inmersión de nuevo en el nombre de Jesús, una práctica común entre los apóstoles que podemos ver en todo el libro de Hechos de los Apóstoles.
Act 19:6  Cuando Pablo les impuso las manos,  el Espíritu Santo vino sobre ellos,  y empezaron a hablar en lenguas y a profetizar.
Luego se describe la imposición de manos como señal del nuevo bautismo en el Espíritu Santo, para que estos le recibieran y fue entonces que comenzaron a hablar en lenguas y a profetizar. Dentro de la iglesia existe un conflicto en cuanto a si el bautismo por el Espíritu Santo es una experiencia posterior a la fe, algunos lo reconocen así, otros no están del todo de acuerdo.
Act 19:7  Eran en total unos doce hombres.
Ahora conocemos cuantos eran en total el número de discípulos que recibieron el Espíritu Santo.
Act 19:8  Pablo entró en la sinagoga y habló allí con toda valentía durante tres meses.  Discutía acerca del reino de Dios,  tratando de convencerlos,
Pablo como le era costumbre primero llegaba a donde los judíos a quienes predicada en sus templos con valentía, pues sabía lo que podía implicar el asistir a ese lugar y hablar el evangelio, persecución o hasta la muerte. También conocemos el tema principal de su discurso, el reino de Dios, tratando de convencerles por medio de las escrituras. Aquí vemos al mismo Pablo conocedor de la soberanía divina intentando convencer o persuadir a judíos sobre el reino de Dios, lo cual implica que Dios ha provisto al hombre con la capacidad de negarse a creer por medio de su libre albedrio. Se nos cuenta que no lo hizo por poco tiempo sino por tres meses inicialmente, a sabiendas del peligro que corría por hacerlo.
Act 19:9  pero algunos se negaron obstinadamente a creer,  y ante la congregación hablaban mal del Camino.  Así que Pablo se alejó de ellos y formó un grupo aparte con los discípulos;  y a diario debatía en la escuela de Tirano.
Es claro que ellos se negaron obstinadamente, no solo se negaron sino que lo hicieron tercamente, al punto de no tener argumentos por lo que solo encontraron en la difamación y la mentira la forma de hablar mal del evangelio o el camino como se le conocía al cristianismo en ese entonces. La difamación fue tal que tuvo que separar a los discípulos y formar un grupo con ellos, y también se dedicaba a debatir en una escuela filosofía de la época. Es interesante ver esta otra faceta del apóstol quien además de evangelizar y enseñar, también debatía sobre el evangelio probablemente ante creyentes y no creyentes.
Act 19:10  Esto continuó por espacio de dos años,  de modo que todos los judíos y los griegos que vivían en la provincia de Asia llegaron a escuchar la palabra del Señor.
Su viaje por esta tierra llego a prolongarse por 2 años, de modo que fue instrumento divino para dar a conocer el evangelio a toda esta provincia romana de Asia. Es interesante que Éfeso funcionara como puesto de avanzada para la expansión del evangelio en este territorio. Así es como la iglesia funciona o debería funcionar, como un portavoz de las buenas nuevas a toda criatura para que sean llamados conforme a la voluntad divina, usando algunas veces la persuasión, en otras el debate, todas ellas válidas para dar a conocer la verdad.
Act 19:11  Dios hacía milagros extraordinarios por medio de Pablo,
Vemos con claridad como son descritos los milagros como hechos por Dios por medio de Pablo. Tan solo somos medios por los que la gracia de Dios se hace manifiesta a los hombres, sea para sanidad, entendimiento, bendición o milagros.
Act 19:12  a tal grado que a los enfermos les llevaban pañuelos y delantales que habían tocado el cuerpo de Pablo,  y quedaban sanos de sus enfermedades y los espíritus malignos salían de ellos.
Al parecer lo sucedido aquí no había tenido precedentes pues los milagros que se hicieron llegaron a un grado mayor de impresión ante el público, pues los milagros no solo sucedían cuando el apóstol imponía las manos sobre los enfermos, sino que elementos como pañuelos y delantales que también habían tocado el cuerpo de Pablo expedían poder tal que era capaz de sanar enfermos y había liberación de espíritus malignos.
Act 19:13  Algunos judíos que andaban expulsando espíritus malignos intentaron invocar sobre los endemoniados el nombre del Señor Jesús.  Decían:  "¡En el nombre de Jesús,  a quien Pablo predica,  les ordeno que salgan!"
Había tal conmoción en esta región que algunos judíos quisieron imitar lo hecho por el apóstol, intentando invocar el nombre de Jesús en algunos endemoniados. Sus palabras aclaran que ellos no conocían al Jesús del que Pablo predicaba, por lo que no había tal poder para liberar a los cautivos. La liberación no es algo que deba tomarse a la ligera, debe ser realizado por aquel a quien Dios ha llamado para tal ministerio, y aunque todos estamos llamados a liberar a los cautivos, hay quienes los liberan por medio de la predicación del evangelio, hay quienes necesitan ser tocados y hay quienes por medio de la oración también son libres, todo ello por medio de la autoridad que como discípulos de Cristo tenemos en él.
Act 19:14  Esto lo hacían siete hijos de un tal Esceva,  que era uno de los jefes de los sacerdotes judíos.
Aunque no se nos describe si liberaron a algún endemoniado, se nos da a conocer que eran hijos de un jefe de los sacerdotes judíos.
Act 19:15  Un día el espíritu maligno les replicó:  "Conozco a Jesús,  y sé quién es Pablo,  pero ustedes  ¿quiénes son?"
En medio de sus andanzas imitando al apóstol un espíritu les respondió que conocía a Jesús y a Pablo, pero no a ellos. El mundo espiritual tiene una particularidad, los demonios reconocen al Hijo de Dios, y a sus verdaderos discípulos, pero no a los imitadores o falsificadores de la fe.
Act 19:16  Y abalanzándose sobre ellos,  el hombre que tenía el espíritu maligno los dominó a todos.  Los maltrató con tanta violencia que huyeron de la casa desnudos y heridos.
Pero este hecho no termino con el cuestionamiento a su autoridad, sino que culmino con lesiones y su desnudez ante aquel endemoniado que los domino, mostrándoles que sus palabras no tenían poder ante él.
Act 19:17  Cuando se enteraron los judíos y los griegos que vivían en Éfeso,  el temor se apoderó de todos ellos,  y el nombre del Señor Jesús era glorificado.
Aun un evento que parece adverso, termino por glorificar el nombre de Jesús, seguramente al ser conocido el porqué de lo sucedido todos se dieron cuenta que lo que hacía el apóstol no era algo común, ni podía imitársele sin tener su misma autoridad delegada por Cristo.
Act 19:18  Muchos de los que habían creído llegaban ahora y confesaban públicamente sus prácticas malvadas.
El arrepentimiento que precedía a la predicación era tal que los nuevos creyentes confesaban públicamente sus pecados, en un acto de contrición genuino y de testimonio para todos.
Act 19:19  Un buen número de los que practicaban la hechicería juntaron sus libros en un montón y los quemaron delante de todos.  Cuando calcularon el precio de aquellos libros,  resultó un total de cincuenta mil monedas de plata.*
Era evidente el cambio generado por el evangelio en aquel lugar que hacía que hasta los mismos hechiceros quemaran sus libros de brujería a la vista de todos. Esto debió llamar mucho la atención pues el escritor describe aun el valor de los libros que allí se quemaron como una pequeña fortuna.
Act 19:20  Así la palabra del Señor crecía y se difundía con poder arrollador.
Aquí vemos el poder del que Pablo hablaba, un poder que no solo hacia milagros, sino que se forjaba en un arrepentimiento genuino acompañado de obras de fe en las que se dejaban las viejas prácticas y se sucumbía voluntariamente ante el señorío de Cristo.
Act 19:21  Después de todos estos sucesos,  Pablo tomó la determinación de ir a Jerusalén,  pasando por Macedonia y Acaya.  Decía:  "Después de estar allí,  tengo que visitar Roma."
Act 19:22  Entonces envió a Macedonia a dos de sus ayudantes,  Timoteo y Erasto,  mientras él se quedaba por algún tiempo en la provincia de Asia.
Pablo hace planes luego de ver termina su obra evangelistica, apologética y de maestro, los cuales seguramente descansan en Dios. Primero se le ve queriendo ir a Jerusalén y siguiendo la ruta de aquella época, luego se le ve queriendo ir a Roma. Mientras tanto envía exploradores a Macedonia, dos de sus discípulos Timoteo y Erasto en quienes seguramente confiaba y sabrían informarle de muchos datos importantes y del crecimiento de la iglesia en este lugar.
Act 19:23  Por aquellos días se produjo un gran disturbio a propósito del Camino.
Nuevamente contamos como el cristianismo era llamado el “Camino”. Sería bueno preguntarnos porque no tomo el mismo tinte religioso del judaísmo como una organización religiosa, con un sistema de creencias ya establecido. Primero seguramente por la persecución que se vivía, segundo por lo pequeño de las comunidades en un comienzo, y por último, porque no era el interés forjar templos en aquellos lugares, sino una iglesia viva que aunque vivía en el mundo no pertenecía a él.
Act 19:24  Un platero llamado Demetrio,  que hacía figuras en plata del templo de Artemisa,* proporcionaba a los artesanos no poca ganancia.
Act 19:25  Los reunió con otros obreros del ramo,  y les dijo:  --Compañeros,  ustedes saben que obtenemos buenos ingresos de este oficio.
Act 19:26  Les consta además que el tal Pablo ha logrado persuadir a mucha gente,  no sólo en Éfeso sino en casi toda la provincia de Asia.  Él sostiene que no son dioses los que se hacen con las manos.
Act 19:27  Ahora bien,  no sólo hay el peligro de que se desprestigie nuestro oficio,  sino también de que el templo de la gran diosa Artemisa sea menospreciado,  y que la diosa misma,  a quien adoran toda la provincia de Asia y el mundo entero,  sea despojada de su divina majestad.
Act 19:28  Al oír esto,  se enfurecieron y comenzaron a gritar:  --¡Grande es Artemisa de los efesios!
Encontramos referencia a un evento en Efeso en donde un artesano que trabajaba la plata levanta a todos los artesanos que trabajaban en el templo haciéndoles notar que las enseñanzas de Pablo terminarían por generarles grandes pérdidas económicas, pero su argucia es tal que los conduce a creer que no solo perderán su oficio, sino que también se despojara a Artemisa de su divinidad, por lo que se levantaron a defender su oficio. En realidad, a ellos no les interesaba defender a Artemisa o su divinidad, sino lo que estaba detrás de ella, el dinero que movía la artesanía de figuras de plata de la diosa. El adversario es un gran estratega a la hora de defender la mentira, pues utiliza todos los argumentos posibles para que la gente siga apegada aun aquello a lo que no tiene sentido.
Act 19:29  En seguida toda la ciudad se alborotó.  La turba en masa se precipitó en el teatro,  arrastrando a Gayo y a Aristarco,  compañeros de viaje de Pablo,  que eran de Macedonia.
Los engaños del adversario terminaron por alborotar toda la ciudad de Efesio, lo que precipito a una turba enardecida en contra del Camino. Allí fueron tomados por la multitud Gayo y Aristarco compañeros de Pablo como si fueran culpables de algo.
Act 19:30  Pablo quiso presentarse ante la multitud,  pero los discípulos no se lo permitieron.
Pablo nunca pretendió esconderse, siempre se enfrentaba con valentía a la adversidad, pero en esta ocasión no se lo permiten sus discípulos, pues sabían que esto podría culminar con el arresto o la muerte del apóstol a manos de estos calumniadores. Muchas veces Dios dispone de la colaboración de personas a las que enseñamos para que sigamos el camino, por eso tomemos en cuenta el consejo de todos, aun aquellos a los que discipulados.
Act 19:31  Incluso algunas autoridades de la provincia,  que eran amigos de Pablo,  le enviaron un recado,  rogándole que no se arriesgara a entrar en el teatro.
Pablo había hecho amigos no solo entre los judíos y efesios comunes, sino que también entre los poderosos de la provincia, por lo que estos también le encomendaron no aparecerse en el lugar en donde se concentraban las protestas en su contra.
Act 19:32  Había confusión en la asamblea.  Cada uno gritaba una cosa distinta,  y la mayoría ni siquiera sabía para qué se habían reunido.
Era tan confuso lo que sucedía allí que los furibundos protestantes no sabían ni porque estaban allí, muestra de la alienación de algunas protestas injustificadas.
Act 19:33  Los judíos empujaron a un tal Alejandro hacia adelante,  y algunos de entre la multitud lo sacaron para que tomara la palabra.  Él agitó la mano para pedir silencio y presentar su defensa ante el pueblo.
Act 19:34  Pero cuando se dieron cuenta de que era judío,  todos se pusieron a gritar al unísono como por dos horas:  --¡Grande es Artemisa de los efesios!
La gente no quería explicaciones, estaban allí confusos y movidos por el engaño. Solo lograron ponerse de acuerdo para proclamar la grandeza de su diosa de la cual seguramente sentían un gran apego por su historia y pasado. Lo que nos muestra que es más fácil sacar a alguien de Egipto, que sacar a Egipto (sus costumbres, cultura y creencias) de ese alguien.
Act 19:35  El secretario del concejo municipal logró calmar a la multitud y dijo:  --Ciudadanos de Éfeso,  ¿acaso no sabe todo el mundo que la ciudad de Éfeso es guardiana del templo de la gran Artemisa y de su estatua bajada del cielo?
Act 19:36  Ya que estos hechos son innegables,  es preciso que ustedes se calmen y no hagan nada precipitadamente.
Solo este hombre pudo hacer entrar en razón a la multitud mostrándoles que ellos eran guardianes del templo de Artemisa, la reina del cielo. Por lo que pidió calma y evitar hacer algo precipitadamente.
Act 19:37  Ustedes han traído a estos hombres,  aunque ellos no han cometido ningún sacrilegio ni han blasfemado contra nuestra diosa.
Los compañeros de Pablo fueron llevados hasta ese lugar sin ningún tipo de cargo, motivados por los plateros. Por lo que este hombre sale en su defensa proclamando que no había ningún tipo de argumento en su contra por el que se les debiera tener allí.
Act 19:38  Así que si Demetrio y sus compañeros de oficio tienen alguna queja contra alguien,  para eso hay tribunales y gobernadores. Vayan y presenten allí sus acusaciones unos contra otros.
Si en realidad hubiera alguna queja esta debía ser presentada conforme a la ley por medio de los tribunales para que fuesen juzgados, por lo que les pide que si tienen alguna querella la presenten.
Act 19:39  Si tienen alguna otra demanda,  que se resuelva en legítima asamblea.
Act 19:40  Tal y como están las cosas,  con los sucesos de hoy corremos el riesgo de que nos acusen de causar disturbios.  ¿Qué razón podríamos dar de este alboroto,  si no hay ninguna?
Act 19:41  Dicho esto,  despidió la asamblea.
Reconociendo que no había ninguna otra demanda que fuese legitima para presentar ante la asamblea, forma en la que también podía pedirse algo ante los gobernantes, preciso que podrían ser acusados de causar disturbios sin una causa justa por lo que dio por terminada la asamblea y todos se fueron. Estos hechos particulares sucedidos en Éfeso nos muestran las artimañas que el adversario puede usar en contra de la iglesia al punto de poner en contra a toda una multitud sin una verdadera causa justa. Como creyentes sufriremos la injusticia de este mundo, pero procuraremos siempre la justicia divina por sobre la humana.