viernes, 13 de julio de 2018

PREDICA MATRIMONIOS - COMO LIDIAR CON EL CARÁCTER DE TU CÓNYUGE



COMO LIDIAR CON EL CARÁCTER DE TU CÓNYUGE

Abdías 1:3 “Tu carácter soberbio te ha engañado…”.


INTRODUCCION

Cada uno de nosotros ha forjado un carácter durante toda su vida, nuestras experiencias, nuestras heridas, nuestras limitaciones, sueños y prejuicios han producido como fruto un carácter que necesita ser rendido ante Dios.
Con frecuencia encuentro personas casadas que me dicen: “Es que yo soy así o así me conocieron”, es este el argumento que algunos esgrimen para escudarse en su falta de consagración a Dios.

Todos podemos cambiar, y el carácter es algo que debe ser transformado por medio de una vida espiritual rica y abundante. Si no hay transformación del carácter, este debe ser revisado y pedir en oración que pueda ser rendido a Dios.
La biblia nos habla de los diferentes caracteres de cada persona, Pedro era una persona impaciente e impulsiva, Tomas era terco, Mateo había sido seducido por ganancias mal habidas, Judas era un traidor y algunos más con envidia, egoísmo, algunos más obsesionados, codiciosos, temerosos, pesimistas, y hasta ásperos. Pero todos sin lugar a dudas llegaron a mudar su carácter débil y seducido por los sentimientos en un carácter visiblemente mas paciente, amoroso, y bondadoso.

DESARROLLO

Cambiar nuestro carácter no es una muestra de debilidad, sino de amor. Cuando rendimos nuestra vida a Dios, tendemos a cambiar algunas cosas, pero con una de las más difíciles de cambiar es nuestro carácter, pues es algo con lo que lidiamos desde hace mucho tiempo.

En mi propia vida he visto el cambio desde que me volví a Cristo, era un resentido, pesimista, egoísta, y vanidoso, lo cual ha venido cambiando, claro algunas veces tengo que lidiar con ese viejo hombre que quiere surgir en ocasiones de frustración o dolor, pero mientras cultive fielmente mi vida espiritual es mayor el dominio propio sobre mi viejo carácter.
Muchas parejas tratan en lo superficial sus relaciones y dejan el carácter sin tocar. Esto conduce a conflictos frecuentes en la pareja pues olvidan ser transformados de adentro hacia afuera. Claro nada podemos en nuestras propias fuerzas, pero ahora contamos con la ayuda del Espíritu Santo que nos capacita con poder, dominio propio y amor (2 Tim 1:7). Ya no podemos como niños sacar excusas de que no podemos cambiar, espabílate y ponte a cuentas con Dios, arrepiéntete por tu desidia y fortalécete en el Señor, quien procura nuestra transformación para vida.

Si permitimos que nuestro carácter viejo se entrometa en nuestra relación el desenlace puede ser peligroso, podemos terminar inmiscuidos en grandes dificultades con nuestro cónyuge. De allí, que necesitamos la ayuda de Dios. Quien no rinde esa área de su vida a Dios, jamás disfrutara de la bendición del hogar y el matrimonio, pues siempre encontrara algo por que discutir, o pelear.

El negativo siempre encontrara algo malo en su cónyuge, el impulsivo herirá con sus palabras y acciones, el depresivo se hundirá en la tristeza, el demasiado festivo siempre cometerá imprudencias, el egoísta solo pensara en si mismo, el temeroso jamás emprenderá algo diferente, el contencioso siempre encontrara un motivo para pelear, el codicioso siempre peleara por dinero y así cada cual según su carácter.

CONCLUSION

Necesitamos vivir una verdadera transformación de nuestro ser, basta de sacar excusas, necesitamos comprometernos con el cambio y someternos a la disciplina de Dios o seguiremos causando problemas innecesarios a nuestra relación.

Si seguimos empeñados en no cambiar, el sufrimiento será la medida para ayudarte a cambiar aquello que no es bueno para tu relación. Algunas veces sufrimos como prueba a nuestra fe, pero en otras ocasiones nosotros mismos producimos sufrimiento abundante para hacernos la vida miserable solo porque no lidiamos con el carácter. No podemos echarle la culpa a alguien más, ni echárnosla a nosotros mismos, debemos cambiar, es necesario y urgente.

Un carácter transformado es fruto de bendición para el hogar, siempre procurara mejorar y buscara siempre lo mejor para su cónyuge. Se que no es fácil lidiar con el difícil carácter de algunas personas, pero es el llamado a la pareja para que le apoye en su transformación, por medio de la oración, y no es para orar para que sea como nosotros queremos que sea, sino que sea como Dios quiere, pues muchas veces nuestro carácter también es usado por Dios para su propósito.

Oremos, Señor que aquello de nuestro carácter que aun no ha sido rendido a ti, lo rendimos ante ti, pedimos perdón por toda ofensa o daño que hayamos podido causar por no ejercitar el dominio propio que ahora tenemos en ti, ayúdanos a ejercitarnos en la verdad, el amor, la paciente y la perseverancia para tratar con nuestro carácter no regenerado, amen.


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