domingo, 19 de agosto de 2018

PREDICA DOMINICAL - LA ESCUELA DEL SUFRIMIENTO



LA ESCUELA DEL SUFRIMIENTO

Santiago 1:3 pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia.

INTRODUCCION

Hace poco hablaba con alguien sobre él porque del sufrimiento, y surgía la misma inquietud de porque se sufre cuando se busca a Dios. La iglesia ha forjado una nueva enseñanza que viene de años atrás que viene diciéndole a la iglesia que ellos deben disfrutar de la triple bendición, salud, prosperidad económica y bendición espiritual. Pero no te dicen todo sobre esto, solo toman algunos versículos sacados de contexto para hacerte creer lo que ellos creen. Pero esto es contrastado en las escrituras cuando ves que los apóstoles no siempre disfrutaron de bendición económica, no siembre tuvieron salud y eso si mientras obedecían a Dios disfrutaban de bendición espiritual.

Creo te tenemos la necesidad de tumbar toda falsa enseñanza, y descubrir la verdad por medio de las escrituras, y hoy quiero enseñarte sobre la escuela espiritual del sufrimiento. Esta es una escuela que Dios ha diseñado para el creyente de modo que pueda perfeccionarle, acercarle a él, y mostrarle su poder y gloria.

No todos quieren ser enseñados, algunos solo buscan tener más cosas, más bendición, más cosas materiales, lejos de la oportunidad de conocer a Dios y glorificarle tal cual lo hicieron sus apóstoles.

DESARROLLO

La biblia nos muestra cómo funciona esta escuela, una escuela dispuesta por Dios para hacer madurar al creyente en la fe y afirmar su confianza en Dios. Las escrituras nos muestran las grandes lecciones que el sufrimiento trae a nuestra vida, claro que nadie quiere sufrir, pero experimentarlo es la mejor forma de forjar la espiritualidad en el creyente, miremos:

Lección de la Obediencia
Heb 5:8 Aunque era Hijo, mediante el sufrimiento aprendió a obedecer;
Jesús mismo tuvo que aprender a ser obediente mediante el sufrimiento, porque entonces creemos que nosotros tenemos que saltarnos la lección, no es fácil sufrir, pero el trae consuelo y fuerza al que está cansado.

La lección de la Perseverancia o constancia
Santiago 1:3 pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia.

Somos seres inconstantes en todo lo que hacemos, para que podamos perseverar en la fe necesitamos que el sufrimiento nos afine y produzca en nosotros constancia, en la oración, en la lectura de la palabra, en el ayuno y en el dar.

La lección de la Perfección
Heb 2:10 En efecto, a fin de llevar a muchos hijos a la gloria, convenía que Dios, para quien, y por medio de quien todo existe, perfeccionara mediante el sufrimiento al autor de la salvación de ellos.

Cristo mismo el autor y consumador de nuestra fe fue perfeccionado mediante el sufrimiento, de nuevo no podemos saltarnos tan maravillosa lección, de poder ser perfectos como Dios es perfecto.

La lección del Gozo a pesar de las circunstancias
1Ts 1:6 Ustedes se hicieron imitadores nuestros y del Señor cuando, a pesar de mucho sufrimiento, recibieron el mensaje con la alegría que infunde el Espíritu Santo.

Gozarse en medio del sufrimiento es algo que parece ilógico, pero era lo que experimentaban aquellos que servían a Dios, gozo en medio de la persecución, del dolor, de la perdida de seres queridos, de abandono de sus familias y de perderlo todo por Cristo.

La lección de la Bendición en la eternidad
2Co 4:17 Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento.

Debemos reconocer que todo tesoro terrenal no se compara con la bendición que podremos disfrutar en lo eterno, pero para no apegarnos a lo material debemos sufrir en este mundo.

La lección de la Compasión y amor
1Co 12:26 Si uno de los miembros sufre, los demás comparten su sufrimiento; y si uno de ellos recibe honor, los demás se alegran con él.

Como hermanos en Cristo ahora conformamos una nueva familia, y esta nueva familia comparte el sufrimiento y la alegría, el honor y la deshonra, la persecución y la libertad en Cristo. Todo lo compartimos con amor y devoción entre los hermanos.

La lección del Consuelo y libertad en la aflicción
Job 36:15 A los que sufren, Dios los libra mediante el sufrimiento; 
 en su aflicción, los consuela. [5]

Como todos tenemos en común el sufrimiento, entonces podemos experimentar lo liberador del sufrimiento que nos permite comprender la verdad y que trae consuelo al corazón afligido.

La lección de la identificación y unidad con Cristo
Ap 1:9   Yo, Juan, hermano de ustedes y compañero en el sufrimiento, en el reino y en la perseverancia que tenemos en unión con Jesús, estaba en la isla de Patmos por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús.

Ahora somos uno en Cristo y el sufrimiento es la herramienta usada para que nos unamos más a Cristo mientras perseveramos en la fe y la confianza que hemos puesto en Dios.

CONCLUSION

Lo que escribo te puede parecer fácil, pero una cosa es escribirlo ahora después de haber sufrido, que cuando estaba en medio del sufrimiento, ahora parece fácil decirlo o escribirlo, pero cuando estaba sufriendo me sentía perdido, solo, abandonado, derrotado, perdido, no amado, bueno tantas mentiras que solo el sufrimiento puede ir destapando y mostrando en verdad para que el hombre deje de buscar consuelo en sí mismo y en el hombre y lo busque a él, para que deje de justificarse y se haga cargo de sus decisiones, para que abandone toda alabanza de los hombres y se conforme con la voluntad divina.

El sufrimiento es liberador, protector y salvaguarda de la verdad que Dios ha dispuesto para que el hombre le conozca. Si no sufrimos no le conoceremos porque es en medio del sufrimiento que le podemos conocer fuera de nuestra zona de confort y verlo tal cual es.

Además, el sufrimiento es la mejor escuela que el creyente puede tener, porque le enseñara a obedecer cuando este falte a la obediencia pues tendrá que afrontar las consecuencias de su pecado, le enseñara a vivir en santidad apartado del mal que en otrora le hizo daño, le enseñara a confiar en la voluntad divina, aunque no se esté de acuerdo y hará que entremos en una mayor comunión con Dios. Mis tiempos de sufrimiento me han sacado de la monotonía y la parsimonia en la que se puede convertir una vida cómoda, me han enseñado a desprenderme de mi mismo y de lo que se me ha dado del privilegio de tener. ¿Qué te ha enseñado el sufrimiento a ti? Es una respuesta que solo tú puedes dar, pero que si la reflexionas encontraras maravillosas respuestas.

Oremos, Señor que tu escuela para sufrir sea una bendición a nuestras vidas, que aprendamos que en esta vida afrontaremos aflicciones y que podremos encontrar paz en ti, no en las soluciones. Que aprendamos a mantenernos en unidad como hermanos apoyándonos, sirviéndonos y entendiéndonos en los momentos de dolor y sufrimiento, que tu gracia nunca nos falte y nos sostenga para que no caigamos en tentación, amen.

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