lunes, 29 de octubre de 2012

ESTUDIO BIBLICO MATEO 27




Mat 27:1  Muy de mañana,  todos los jefes de los sacerdotes y los ancianos del pueblo tomaron la decisión de condenar a muerte a Jesús. La decisión ya estaba tomada el Salvador y redentor de la humanidad debía morir y aunque parezca que ellos tenían el control, no era así pues todo había sido predestinado por el Padre para la obediencia de su hijo.
Mat 27:2  Lo ataron,  se lo llevaron y se lo entregaron a Pilato,  el gobernador. Atado lo presentaron ante la máxima autoridad romana sobre Israel.
Mat 27:3  Cuando Judas,  el que lo había traicionado,  vio que habían condenado a Jesús,  sintió remordimiento y devolvió las treinta monedas de plata a los jefes de los sacerdotes y a los ancianos. Judas fue movido a culpa, pero tanto esta como el remordimiento no proceden de Dios y generan sentimientos como la depresión, el arrepentimiento es muy diferente al remordimiento porque aunque se parecen, no generan lo mismo, el arrepentimiento genera transformación, vida y cambios duraderos en quien la experimenta, mientras que el remordimiento solo produce tristeza y dolor por lo hecho, pero no conduce a cambio ni a vida sino a muerte.
Mat 27:4  --He pecado --les dijo-- porque he entregado sangre inocente.  --¿Y eso a nosotros qué nos importa?  --respondieron--.  ¡Allá tú! Aunque Judas reconoció que había pecado, lo cual ocurre en ocasiones con el remordimiento, este solo profundiza la sensación de culpa y dolor. Pues la presencia de Dios no se hallaba en el, lo había abandonado desde el momento en que dispuso su mente y corazón para traicionar a Jesús. Cuanta indolencia existía en aquellos lideres espirituales que haciéndose pasar hipócritamente como siervos de Dios, dejaron que su alma tomara el control y les desviara de la senda de la verdad.
Mat 27:5  Entonces Judas arrojó el dinero en el santuario y salió de allí.  Luego fue y se ahorcó. Judas movido por el sentimiento de culpa, depresión y vacío profundo que llenaron su corazón, no fue llenado con el dinero que cobro por entregarle, de manera que no pudo soportar el peso de la culpa y fue cometió suicidio.
Mat 27:6  Los jefes de los sacerdotes recogieron las monedas y dijeron:  "La ley no permite echar esto al tesoro,  porque es precio de sangre." Aunque estos hombres conocían la ley, solo la aplicaban a su conveniencia.
Mat 27:7  Así que resolvieron comprar con ese dinero un terreno conocido como Campo del Alfarero,  para sepultar allí a los extranjeros.
Mat 27:8  Por eso se le ha llamado Campo de Sangre hasta el día de hoy. Compraron con el un terreno para dar sepultura a extranjeros, lo cual tipifica que Jesús aunque llego a los suyos, los suyos no le recibieron y le trataron como a un extranjero.
Mat 27:9  Así se cumplió lo dicho por el profeta Jeremías,  cuando dijo:  Y tomaron las treinta piezas de plata,  precio del apreciado,  según precio puesto por los hijos de Israel;
Mat 27:10  y las dieron para el campo del alfarero,  como me ordenó el Señor. De nuevo la escritura en el antiguo testamento ve su cumplimiento en el nuevo Jeremías 19:1-13, 32:6-9.
Mat 27:11  Jesús,  pues,  estaba en pie delante del gobernador;  y éste le preguntó,  diciendo:  ¿Eres tú el Rey de los judíos?  Y Jesús le dijo:  Tú lo dices. El relato vuelve al momento en que Jesús esta con Pilato el gobernador romano, y este le pregunta eres tu el rey de los judíos? Sabiendo que al responderle positivamente se haría culpable inmediatamente de desobediencia y rebeldía contra el gobierno romano, pero Jesús con sabiduría responde que es el quien lo ha declarado.
Mat 27:12  Y siendo acusado por los principales sacerdotes y por los ancianos,  nada respondió. Una característica importante que debemos imitar del carácter de Cristo es que Él nunca se defendió aunque tenia la razón y la verdad, pues sabia que cada cosa estaba bajo el control de su Padre, defenderse solo expone nuestra culpabilidad y además exponer nuestros argumentos ante personas que no están dispuestas para escuchar es perder el tiempo.
Mat 27:13  Pilato entonces le dijo:  ¿No oyes cuántas cosas testifican contra ti? Como queriendo hacer caer en cuenta de lo que estaba sucediendo a Jesús.
Mat 27:14  Pero Jesús no le respondió ni una palabra;  de tal manera que el gobernador se maravillaba mucho. Cuanto amor hay en cada expresión de Jesús al no defenderse de ninguna acusación, ni defender su inocencia, ni de usar su poder para librarse.
Mat 27:15  Ahora bien,  en el día de la fiesta acostumbraba el gobernador soltar al pueblo un preso,  el que quisiesen. Era un día de fiesta para el pueblo judío así que el gobernador para congraciarse con el pueblo, soltaba a uno de los presos, el que ellos pidiesen.
Mat 27:16  Y tenían entonces un preso famoso llamado Barrabás. Y allí estaba barrabas un preso famoso por sus fechorías y por estar en contra del régimen romano.
Mat 27:17  Reunidos,  pues,  ellos,  les dijo Pilato:  ¿A quién queréis que os suelte:  a Barrabás,  o a Jesús,  llamado el Cristo? Pilatos toma esta acción queriendo favorecer a Jesús.
Mat 27:18  Porque sabía que por envidia le habían entregado. Pues hasta él se había dado cuenta de la verdadera intención de los sacerdotes.
Mat 27:19  Y estando él sentado en el tribunal,  su mujer le mandó decir:  No tengas nada que ver con ese justo;  porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él. A punto de tomar una decisión sentado sobre la silla del juicio desde donde se impartía justicia por parte de roma, la mujer de Pilato le comenta que no tenga nada que ver con la muerte de este hombre pues sus sueños han sido afectados por causa de Jesús. Mostrándonos como los sueños pueden afectar el curso de una decisión y deben ser tomados en cuenta como la guía de Dios para nuestras vidas.
Mat 27:20  Pero los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a la multitud que pidiese a Barrabás,  y que Jesús fuese muerto. La multitud que se hallaba allí ha sido influenciada por el temor, presión, reverencia y respeto que ejercían los sacerdotes y ancianos para que movidos por sus deseos egoístas, se cumplieran las escrituras.
Mat 27:21  Y respondiendo el gobernador,  les dijo:  ¿A cuál de los dos queréis que os suelte?  Y ellos dijeron:  A Barrabás. Así que se termina pidiendo la libertad de barrabas, mientras que el justo es condenado.
Mat 27:22  Pilato les dijo:  ¿Qué,  pues,  haré de Jesús,  llamado el Cristo?  Todos le dijeron:  ¡Sea crucificado! Y a conveniencia solicitan la crucifixión de Jesús, cuanto dolor y agonía debía sentir Jesús al ver que aquellos que lo entregaban a muerte eran los mismos, por lo cuales Él se había entregado a vivir en un cuerpo mortal.
Mat 27:23  Y el gobernador les dijo:  Pues  ¿qué mal ha hecho?  Pero ellos gritaban aún más,  diciendo:  ¡Sea crucificado! Pilato quería saber de que se le acusaba, pero ellos no daban explicaciones solo querían su muerte.
Mat 27:24  Viendo Pilato que nada adelantaba,  sino que se hacía más alboroto,  tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo,  diciendo:  Inocente soy yo de la sangre de este justo;  allá vosotros. Pilato toma agua y se lava las manos queriendo dar a entender que nada tiene que ver con este hombre, pero se equivoca, pues él era la persona encargada de impartir justicia, y aunque se lavara las manos, permitió que se le hiciera daño a un inocente, pues no prevaleció la justicia, ya que no encontró de que acusarlo, sino que permitió que el pueblo decidiera lo que mas le convenía, dejándose influenciar por el temor de favorecer a los que ejercían poder sobre el pueblo. Aunque no tomemos parte o acción sobre una injusticia, si la permitimos sabiendo que en nuestras manos esta el hacer algo, también seremos culpables.
Mat 27:25  Y respondiendo todo el pueblo,  dijo:  Su sangre sea sobre nosotros,  y sobre nuestros hijos. Los sacerdotes, ancianos y el pueblo allí reunido declaran algo tremendamente poderoso sobre sus vidas que afectaría sus generaciones por los siglos, que la sangre de Jesús sea sobre ellos y sobre sus hijos recibiendo la culpabilidad y el castigo.
Mat 27:26  Entonces les soltó a Barrabás;  y habiendo azotado a Jesús,  le entregó para ser crucificado. Suelta a Barrabas y azota a Jesús entregándolo luego para su crucifixión. Su dolor y entereza para soportarlo deben ayudarnos a formar el carácter, que en medio del sufrimiento y debilidad nuestra fortaleza esta en Dios.
Mat 27:27  Entonces los soldados del gobernador llevaron a Jesús al pretorio,  y reunieron alrededor de él a toda la compañía;
Mat 27:28  y desnudándole,  le echaron encima un manto de escarlata,
Mat 27:29  y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas,  y una caña en su mano derecha;  e hincando la rodilla delante de él,  le escarnecían,  diciendo:  ¡Salve,  Rey de los judíos!
Mat 27:30  Y escupiéndole,  tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza.
Mat 27:31  Después de haberle escarnecido,  le quitaron el manto,  le pusieron sus vestidos,  y le llevaron para crucificarle. Cada acto por el cual tuvo que pasar Cristo debe recordarnos que lo hizo por amor a nosotros, que no hubiese tenido que pasar por ello pero lo hizo por mi y por ti, para mostrarnos su amor, para darnos una vida diferente, para despertar nuestro espíritu. El recibió el castigo que nosotros merecíamos debido a nuestro pecado y desobediencia, cuanto amor.
Mat 27:32  Cuando salían,  hallaron a un hombre de Cirene que se llamaba Simón;  a éste obligaron a que llevase la cruz. Jesús cansado, agotado y agobiado por tener que llevar consigo la cruz con la cual habría de ser crucificado pese al dolor y las heridas sangrantes, aparece un hombre de una población del norte de áfrica llamada Cirene, Simón judío de esta localidad aparece allí como tipología de lo que habría de suceder con la cruz la cual ha de ser llevada por todos aquellos que quieran servir y ser discipulados por el Señor para llevar la manifestación de su gloria en si mismos.
Mat 27:33  Y cuando llegaron a un lugar llamado Gólgota,  que significa:  Lugar de la Calavera, la cruz siempre nos conduce a un lugar, la muerte este pasaje aunque triste y doloroso para lo que amamos a Cristo, nos recuerda que debemos llevar la cruz en nuestros cuerpos para así morir a la naturaleza de pecado que habita en nosotros para que al morir a los deseos y pensamientos de la carne, podamos manifestar la luz de Cristo.
Mat 27:34  le dieron a beber vinagre mezclado con hiel;  pero después de haberlo probado,  no quiso beberlo. Este brebaje era dado a los reos inmediatamente antes de su ejecución, para que la muerte fuese más rápida debido a la deshidratación. Pero nuestro Señor quiso morir con todas sus facultades despejadas, y en plena sensibilidad a todos sus sufrimientos. Para mostrarnos lo importante de despertar nuestras consciencias a la maldad que habita en nosotros y así poder hacerla morir, si no hay consciencia no hay posibilidad de que nuestro espíritu sea perfeccionado.
Mat 27:35  Cuando le hubieron crucificado,  repartieron entre sí sus vestidos,  echando suertes,  para que se cumpliese lo dicho por el profeta:  Partieron entre sí mis vestidos,  y sobre mi ropa echaron suertes. La escritura profética continua revelándose, lo que el antiguo testamento menciona en el nuevo se hace una verdad latente, cumpliéndose a cabalidad la profecía Salmo 22:18.
Mat 27:36  Y sentados le guardaban allí.
Mat 27:37  Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita:  ESTE ES JESÚS,  EL REY DE LOS JUDÍOS. Y pusieron sobre su cabeza su nombre y su causa como muestra al mundo de la verdad.
Mat 27:38  Entonces crucificaron con él a dos ladrones,  uno a la derecha,  y otro a la izquierda.
Mat 27:39  Y los que pasaban le injuriaban,  meneando la cabeza,
Mat 27:40  y diciendo:  Tú que derribas el templo,  y en tres días lo reedificas,  sálvate a ti mismo;  si eres Hijo de Dios,  desciende de la cruz. Ninguno de estos hombre que le injuriaban comprendían el sentido espiritual de sus enseñanzas.
Mat 27:41  De esta manera también los principales sacerdotes,  escarneciéndole con los escribas y los fariseos y los ancianos,  decían:
Mat 27:42  A otros salvó,  a sí mismo no se puede salvar;  si es el Rey de Israel,  descienda ahora de la cruz,  y creeremos en él. Ellos pedían señales para creer, pero aunque las tuvieron y las vieron frente a sus ojos no creyeron, cuna difícil es creer para aquellos a quienes el pecado a segado sus ojos para ver lo que proviene de Dios.
Mat 27:43  Confió en Dios;  líbrele ahora si le quiere;  porque ha dicho:  Soy Hijo de Dios. Para los judíos el hecho de que Jesús se hubiese proclamado como hijo de Dios era un insulto a sus creencias, pues ellos siempre lo vieron como su Dios, mas no como su padre. Ahora Dios a través de Jesús se ha revelado como nuestro padre, quien cuida, protege, disciplina y enseña a sus hijos.
Mat 27:44  Lo mismo le injuriaban también los ladrones que estaban crucificados con él.
Mat 27:45  Y desde la hora sexta hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. La tierra se lleno de tinieblas para mostrar que aun la misma naturaleza reconocía a quien estaba en aquella Cruz.
Mat 27:46  Cerca de la hora novena,  Jesús clamó a gran voz,  diciendo:  Elí,  Elí,  ¿lama sabactani?  Esto es:  Dios mío,  Dios mío,  ¿por qué me has desamparado? Es la primera ocasión en que Jesús se siente desamparado por su Padre, pues en ese momento el pecado que pesaba sobre la humanidad, fue sobre Jesús y como Dios es santo no puede habitar donde hay pecado, tuvo que abandonar a Jesús para que el pudiera llevar a cabo la redención de nosotros.
Mat 27:47  Algunos de los que estaban allí decían,  al oírlo:  A Elías llama éste. Ellos no  entendían porque Jesús clamaba de esta manera.
Mat 27:48  Y al instante,  corriendo uno de ellos,  tomó una esponja,  y la empapó de vinagre,  y poniéndola en una caña,  le dio a beber. Creyendo que Jesús pide agua, empapa una esponja y le da de beber.
Mat 27:49  Pero los otros decían:  Deja,  veamos si viene Elías a librarle. Así que los que esperaban una señal milagrosa o que apareciera un profeta para librarle, se quedaron sin verlo pues Jesús venia a cumplir la misión mas maravillosa que haya existido jamás, la salvación de la humanidad.
Mat 27:50  Mas Jesús,  habiendo otra vez clamado a gran voz,  entregó el espíritu. Y cumpliendo con su sacrificio en pos de la redención de la humanidad y su pecado, viendo completa su misión entrega su espíritu.
Mat 27:51  Y he aquí,  el velo del templo se rasgó en dos,  de arriba abajo;  y la tierra tembló,  y las rocas se partieron; Completo el sacrificio de Jesús en la Cruz, ocurre un hecho profético el velo que dividía en el templo, el lugar santo del lugar santísimo (donde habitaba la presencia de Dios), se rasga en dos, haciéndonos entender que el velo que nos apartaba de su presencia ahora a sido roto, y por la sangre derramada del cordero sin mancha (Jesús), tenemos entrada al trono de la gracia.
Mat 27:52  y se abrieron los sepulcros,  y muchos cuerpos de santos que habían dormido,  se levantaron; además de este hecho, ocurrieron maravillas cuando algunos santos servidores del altísimo, se levantaron de sus tumbas. Y aunque no sabemos quienes se levantaron, tenemos la plena certeza de que fueron aquellos que confiaron en el Señor.
Mat 27:53  y saliendo de los sepulcros,  después de la resurrección de él,  vinieron a la santa ciudad,  y aparecieron a muchos. Este hecho maravilloso tipifica también el hecho de que consumada la obra de la Cruz la muerte ya no tuvo mas la potestad sobre los creyentes, así mostro que la resurrección de los muertos es la derrota contundente al reino de las tinieblas. Por eso ya no debemos tener mas a la muerte porque ella ya no tiene mas poder sobre nosotros, pes hemos pasado de muerte a vida.
Mat 27:54  El centurión,  y los que estaban con él guardando a Jesús,  visto el terremoto,  y las cosas que habían sido hechas,  temieron en gran manera,  y dijeron:  Verdaderamente éste era Hijo de Dios. El centurión que guardaba a Jesús reconoce que Jesús es el hijo de Dios, pues viendo lo sucedido llega a la conclusión de que esto no ha pasado con nadie mas en todos sus años al servicio romano.
Mat 27:55  Estaban allí muchas mujeres mirando de lejos,  las cuales habían seguido a Jesús desde Galilea,  sirviéndole,
Mat 27:56  entre las cuales estaban María Magdalena,  María la madre de Jacobo y de José,  y la madre de los hijos de Zebedeo. Allí se encontraban las mujeres que fielmente acompañaron el ministerio del maestro, de allí que la mujer sea siempre mas sensible al corazón de Dios, pues ella ha aprendido a amar de manera similar al Padre.
Mat 27:57  Cuando llegó la noche,  vino un hombre rico de Arimatea,  llamado José,  que también había sido discípulo de Jesús.
Mat 27:58  Este fue a Pilato y pidió el cuerpo de Jesús. Entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo.
Mat 27:59  Y tomando José el cuerpo,  lo envolvió en una sábana limpia,
Mat 27:60  y lo puso en su sepulcro nuevo,  que había labrado en la peña;  y después de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro,  se fue. José de Arimatea quien se había convertido en discípulo de Jesús recoge el cuerpo de su maestro y le da sepultura. Coloca una gran piedra para que nadie pueda tomar el cuerpo del maestro. Es de notar que es puesto sobre la peña y la entrada de su tumba cubierta por la roca símbolos de su presencia en el antiguo testamento, los cuales fueron destruidos para llevarlo a un nuevo nivel, en donde le propino una derrota contundente a Satanás y a la muerte.
Mat 27:61  Y estaban allí María Magdalena,  y la otra María,  sentadas delante del sepulcro. Las Marías se habían quedado cuidando el sepulcro, a pesar del temor que rondaba a los creyentes después de la muerte de Jesús.
Mat 27:62  Al día siguiente,  que es después de la preparación,  se reunieron los principales sacerdotes y los fariseos ante Pilato,
Mat 27:63  diciendo:  Señor,  nos acordamos que aquel engañador dijo,  viviendo aún:  Después de tres días resucitaré.
Mat 27:64  Manda,  pues,  que se asegure el sepulcro hasta el tercer día,  no sea que vengan sus discípulos de noche,  y lo hurten,  y digan al pueblo:  Resucitó de entre los muertos. Y será el postrer error peor que el primero.
Mat 27:65  Y Pilato les dijo:  Ahí tenéis una guardia;  id,  aseguradlo como sabéis.
Mat 27:66  Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro,  sellando la piedra y poniendo la guardia. Los sacerdotes aun temían que lo que había mencionado Jesús sobre su resurrección así que toman las medidas y soportes necesarios para evitar que Jesús desaparezca del sepulcro, lo cual nos muestra que asi se atraviesen cualquier cantidad de cosas el propósito de Dios siempre se cumple.

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