domingo, 8 de mayo de 2016

PREDICA DOMINICAL - ES MAS DIFÍCIL SACAR A EGIPTO DEL PUEBLO DE DIOS, QUE SACAR AL PUEBLO DE DIOS DE EGIPTO

PREDICA DOMINICAL
Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

ES MÁS DIFÍCIL SACAR A EGIPTO DEL PUEBLO DE DIOS QUE SACAR AL PUEBLO DE DIOS DE EGIPTO

2Ki 21:15 por cuanto han hecho lo malo ante mis ojos, y me han provocado a ira, desde el día que sus padres salieron de Egipto hasta hoy.

INTRODUCCIÓN 

Hace poco le escuché a alguien esta frase o no sé si la leí, pero me impacto muchísimo. el pueblo de Dios experimento de primera mano los portentosos milagros que Dios dispuso que fueran hechos por mano de Moisés para mostrar a faraón su gran poder y que al notar su impotencia entonces diera libertad a Israel quien ya llevaba más de 400 años de esclavitud en Egipto.
Pero Israel no fue liberada por un esclavo, Dios preparo de antemano a uno de su pueblo para que fuese criado de forma diferente, y entonces dispuso que la hermana de faraón encontrara a Moisés sobre las aguas y le rescatara. Moisés fue criado como egipcio, y no como esclavo, y luego de perderlo todo por defender a su pueblo y matar a un egipcio, sale para vivir en el desierto por 40 años, que es donde conoce al Señor de su pueblo y este le llama para sacar a Israel de Egipto.

DESARROLLO
Todos creeríamos que la batalla más grande fue el enfrentamiento que Moisés tuvo con Faraón por la libertad de Israel, pero creo que el libro de Éxodo muestra otra cosa. El enfrentamiento más grande que Moisés tuvo que sortear fue sacar a Egipto de los israelitas.
El pueblo se había acostumbrado a tener una mentalidad de esclavos, ya nadie se cuestionaba su lugar en Egipto y se habían acostumbrado a depender de los egipcios a pesar de que estos los abusaran y sometieran. Y esto sigue pasando hoy en día, el creyente sale del mundo por el poder de Dios, y la libertad que fue pagada por nuestro Señor Jesucristo, pero a pesar de haber salido de la esclavitud del pecado, la costumbre que ha generado en aquella vida, sigue pesando sobre su forma de actuar y pensar.
El pueblo de Israel había conocido el poder de Dios de primera mano al hacer tremendas señales para conseguir su libertad, pero aunque salieron de Egipto, Egipto no salió de ellos, seguían discutiendo y teniendo conflictos que se de desarrollan durante todo el éxodo, un día se quejan de haber salido cuando los perseguían los egipcios con su ejército y Dios abre el mar rojo y nuevamente muestra su poder, pero con eso no acabo todo luego de se quejan del hambre y nuevamente quieren volver, luego de la sed, y hasta del liderazgo de Moisés su libertador.
Así mismo actúa el pueblo de Dios. Dios les liberta en Cristo del yugo que el pecado ponía sobre sus vidas, y cuando empiezan a experimentar alguna contrariedad, entonces quieren volver a Egipto, volver a ser esclavos, sin importar el precio que fue pagado por ellos.
De allí surge la cuestión, de que es más difícil sacar a Israel de Egipto que a Egipto de Israel, pues porque a pesar de que fueron liberados, su mente y sus emociones aún siguen conectadas con la esclavitud, con la mentalidad de esclavo que prefiere depender, que hacer o buscar la salida, que prefiere pelar, antes de buscar una solución, que prefiere criticar antes de orar a Dios.

CONCLUSIÓN

Muchos aún persisten en Egipto, siguen robando, mintiendo, engañando, pecando, fornicando, adulterando, esclavos del pecado que domina sus vidas, (Rom 6:16 ¿Acaso no saben ustedes que, cuando se entregan a alguien para obedecerlo, son esclavos de aquel a quien obedecen?  Claro que lo son, ya sea del pecado que lleva a la muerte, o de la obediencia que lleva a la justicia) y esto no puede seguir así.
La tarea que tenemos como siervos de Dios, es sacar Egipto (el pecado, el pasado, la vieja naturaleza) de la mente y la vida de los nuevos creyentes, sacar todo aquello que aun los liga con esa mentalidad de esclavos que supone el pecado, para que sean verdaderamente libres y puedan llegar a poseer la tierra prometida.
La persona cuya mente aún persiste en Egipto, es un siervo inútil, que no da fruto y que se puede devolver en cualquier momento.
Es necesario que Dios nos guíe para que podamos eliminar cualquier rastro de Egipto de nuestras vidas y de la vida de aquellos a quienes guiamos en Dios, para que puedan disfrutar de una vida rica en la gracia y el amor divinos.

Oremos, Señor ayúdanos a sacar todo rasgo que quede en nosotros de la esclavitud en la cual estábamos, que vayamos en pos de aquella tierra prometida de salvación, sabiendo que implica el esfuerzo de conquistarla por tu gracia y tu poder, amen.


1 comentario:

  1. wow, cuan buen mensaje, por mas de que como creyente me se la historia de Moises, nunca relacione aquella historia con la forma de vida de muchos creyentes.

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