lunes, 7 de julio de 2014

TIEMPO DE REFLEXIÓN


"Mi amigo no ha regresado del campo de batalla; señor, solicito permiso para ir a buscarlo". -"Permiso denegado -replicó el ofi­cial-, No quiero que arriesgue su vida por un hombre que proba­blemente ha muerto". El soldado haciendo caso omiso de la prohi­bición, salió y una hora más tarde regresó mortalmente herido, trasportando el cadáver de su amigo. El oficial estaba furioso: "Ya le dije yo que había muerto. Ahora he perdido a dos hombres. Dígame, ¿merecía la pena salir allá para traer un cadáver?". Y el soldado moribundo respondió: -"¡Claro que sí, señor! Cuando lo encontré, todavía estaba vivo y pudo decirme: Juan, estaba segu­ro de que vendrías"'.

Juan 15:13   Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos.

Aunque no somos militares, si vivimos en medio de una batalla, esta es espiritual. Son muchos los que caen en medio de la zozobra, el dolor, el rechazo, el odio, el rencor, la envidia, la codicia, el pecado, la mentira y el engaño, y cada día caen más. Se necesitan amigos solidarios, entregados y comprometidos con el amor de Dios para ir a buscarlos en medio de las borracheras, en medio del pecado y la mentira, esos son los amigos que valen la pena, aquellos que son capaces de entregar su tiempo para escucharte, para entenderte y siempre te aconsejan según el consejo de Dios. Los que no lo hacen, no son verdaderos amigos, ellos solo quieren animarte a que caigas más en la desolación y la nimiedad de la vida. Un amigo que conoce la verdad te la dará a conocer aunque no esté acorde con lo que piensas, crees o pareces entender sobre la verdad. La historia de hoy es la de un hombre que entiende lo que significa el compromiso y una amistad sincera, siendo capaz de entregar su vida para intentar rescatar a su amigo. Nos pone a pensar sobre cuán grande es nuestro compromiso para con nuestros amigos, familiares, esposas (esposos). Seriamos capaces de ir a buscarlos aunque ello nos cueste la vida?. Jesús mismo lo sabe y nos lo da a conocer a través de la palabra; “nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos”, Jesús se entregó por completo dando su vida por todos aquellos que nos convertiríamos en sus amigos, no solo por aquellos que ya lo eran, de manera que nuestro compromiso de dar la vida no solo es para con aquellos que consideramos cercanos o amigos, sino también para con aquellos que sin serlo pueden serlo para con Dios, es a ellos a quienes debemos amar y servir.

GUÍA DE ESTUDIO

Serias capaz de dar tu vida por aquellos que no son cercanos a ti?
Si la entrega es una medida del amor de Dios en ti, cual sería tu medida de amor?
A quien debes salir a buscar?
Quien puede necesitar de ti en este momento?

A quien debes dedicar más tiempo de tu vida para ayudar y servir?

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