miércoles, 30 de enero de 2013

ESTUDIO BÍBLICO ROMANOS 8


ESTUDIO BIBLICO
Por: Camilo Sastoque M.


Rom 8:1  Por lo tanto,  ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús,* ya no hay condenación, juicio o sentencia adversa para los que están y permanecen en unidad  con Cristo.
Rom 8:2  pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me* ha liberado de la ley del pecado y de la muerte. Pues por medio de Cristo la ley o regulación del Espíritu Santo que da vida a mi espíritu y me guía en mi corazón  me da libertad del yugo, o poder que la ley del pecado y la muerte ejercían sobre mi vida.
Rom 8:3  En efecto,  la ley no pudo liberarnos porque la naturaleza pecaminosa anuló su poder;  por eso Dios envió a su propio Hijo en condición semejante a nuestra condición de pecadores,* para que se ofreciera en sacrificio por el pecado.  Así condenó Dios al pecado en la naturaleza humana, la ley de Dios o sus mandamientos fueron anulados por el poder que opera en nosotros debido a nuestra naturaleza pecaminosa inherente al ser humano, de allí que la ley no pudo ejercer su poder para liberarnos, debido a que Dios conoce y entiende esto envió a Jesús en similares condiciones del ser humano, no iguales porque el nació libre de esta naturaleza de pecado, aunque fue tentado, rechazado y puesto a prueba como todo ser humano, cuando habla de semejante a nuestra condición lo habla con respecto a la naturaleza de pecado que opera sobre la carne, que fue como Jesús se manifestó, hecho hombre, pero sin mancha ni pecado para que pudiese ser ofrecido como cordero sin defecto a manera de sacrificio por el pecado de la humanidad. Así fue dictada la sentencia sobre la naturaleza de pecado la cual ha sido destinada para destrucción.
Rom 8:4  a fin de que las justas demandas de la ley se cumplieran en nosotros,  que no vivimos según la naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu. Condenada nuestra naturaleza pecaminosa por el pecado que opera en ella, las justas demandas de la ley o sea todo lo que ella expresa o prohíbe se puede cumplir en nosotros, pues ya no vivimos para satisfacer las demandas de esta naturaleza sino vivimos para satisfacer lo demandado por la naturaleza espiritual que Dios ha renovado en nosotros por el Espíritu Santo.
Rom 8:5  Los que viven conforme a la naturaleza pecaminosa fijan la mente en los deseos de tal naturaleza;  en cambio,  los que viven conforme al Espíritu fijan la mente en los deseos del Espíritu. Esta es una característica primordial de todos aquellos aun creyentes que son dominados por la naturaleza pecaminosa y es que fijan, ejercitan su mente, se entretienen o están siempre dispuestos para los deseos que esta naturaleza pone en sus mentes para dominar su voluntad, mientras que los que viven por el Espíritu, se sujetan y obedecen al Espíritu, ponen, ejercitan, y están siempre dispuestos en su mente, corazón y voluntad para hacer lo que Dios desea que hagamos.
Rom 8:6  La mentalidad pecaminosa es muerte,  mientras que la mentalidad que proviene del Espíritu es vida y paz.  Una mente contaminada y dominada por el pecado conduce a muerte espiritual, mientras que una mente renovada por el Espíritu e su forma de pensar conduce a vida espiritual y paz en nuestros corazones.
Rom 8:7  La mentalidad pecaminosa es enemiga de Dios,  pues no se somete a la ley de Dios,  ni es capaz de hacerlo. Una mentalidad contaminada por el pecado es enemiga de Dios pues hace y contradice todo lo que proviene de Dios, no es capaz de someterse debido a su orgullo y arrogancia que le hacen creer e indisponerse contra la verdad, pues no tiene el poder para liberarse por sí misma por tanto al someterse a ella se hace esclavo de ella.
Rom 8:8  Los que viven según la naturaleza pecaminosa no pueden agradar a Dios. Los que viven s vida bajo el dominio del pecado y de la naturaleza de pecado en sus vidas les es imposible por si mismos agradar a Dios, pues la naturaleza de pecado es orgullosa y el orgullo es contrario a la humildad que pide Dios para agradarle.
Rom 8:9  Sin embargo,  ustedes no viven según la naturaleza pecaminosa sino según el Espíritu,  si es que el Espíritu de Dios vive en ustedes.  Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo,  no es de Cristo. Sin embargo los que se han unido a Cristo en su muerte, sepultura y resurrección ahora viven según el régimen y la guía del Espíritu. Es un terrible error creer que porque asistimos a una iglesia, porque tenemos una religión entonces por ella y por nuestros supuestos actos de bondad entonces somos de Cristo, falso, somos y le pertenecemos a Él, cuando tenemos a Su Espíritu, de allí que por más que nos esforcemos por tratar de comportarnos como creyentes verdaderos al final de los tiempos será revelada nuestra realidad espiritual, por eso debemos anhelas ser bautizados con el Espíritu Santo y obedecer su guía siempre.
Rom 8:10  Pero si Cristo está en ustedes,  el cuerpo está muerto a causa del pecado,  pero el Espíritu que está en ustedes es vida* a causa de la justicia. Cuando vivimos y experimentamos un verdadero arrepentimiento o encuentro con Cristo, empezamos un proceso de identificación con Cristo en su muerte la cual nos permite llevar nuestra naturaleza pecaminosa a la muerte por el pecado que habitaba y dominaba nuestro ser, mas luego de experimentar esta muerte al cuerpo por causa del pecado entonces el Espíritu empieza a operar en nosotros, trayendo vida espiritual, por medio de la justificación por Cristo.
Rom 8:11  Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los muertos vive en ustedes,  el mismo que levantó a Cristo de entre los muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su Espíritu,  que vive en ustedes. El cuerpo del hombre también debe pasar por un proceso de restauración por el Espíritu, el cual le da vida y fortaleza para hacer la obra a la cual fue llamado.
Rom 8:12  Por tanto,  hermanos,  tenemos una obligación,  pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa. Somos deudores u obligados por la libertad puesta en nuestro corazón por el Espíritu, de vivir conforme a la vida y deseos del Espíritu.
Rom 8:13  Porque si ustedes viven conforme a ella,  morirán;  pero si por medio del Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo,  vivirán. Si permitimos que luego de haber muerto a la naturaleza pecaminosa, esta vuelva a operar en nosotros ciertamente moriremos a la vida del Espíritu, pero si por el contrario permitimos adentrarnos en la verdad por medio del Espíritu entonces verdaderamente viviremos.
Rom 8:14  Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios son hijos de Dios. Si permitimos conscientemente el guiar, conducir, dirigir, o exhortar del Espíritu Santo bajo un régimen disciplinario entonces seremos verdaderamente hijos de Dios, pues muchos resisten la guía del Espíritu.
Rom 8:15  Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo,  sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar:  "¡Abba!  ¡Padre!" Existe un espíritu que es un arma de Satanás que es el espíritu de temor que abraza a quienes viven bajo el dominio de la naturaleza pecaminosa, el cual sumerge a todo aquel que toca en un profundo temor a la vida, la muerte y el perder,  que somete y esclaviza a quien lo posee en tristeza, frustración y una agonía constante. Mientras que el Espíritu de Dios nos coloca en la posición de hijos ante Dios, permitiéndonos clamar y ser escuchados, declarando a Dios como un padre amado, querido y respetado.
Rom 8:16  El Espíritu mismo le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios. Cuando empezamos a experimentar la presencia de Dios por medio de Su Espíritu, entonces El, pone en nosotros una convicción real tangible y confiable de nuestra condición de hijos.
Rom 8:17  Y si somos hijos,  somos herederos;  herederos de Dios y coherederos con Cristo,  pues si ahora sufrimos con él,  también tendremos parte con él en su gloria. Y al ser hijos somos herederos o poseedores de la herencia de Dios el Padre, y coherederos o participes de la herencia con Cristo, que entendemos aquí, que hay varias herencias, una es la determinada para los hijos, es una herencia del Padre que compartirá para con sus hijos, y otra es la herencia del Hijo unigénito de Dios, Cristo, la cual repartirá a los que sufren o experimentan con El, similares padecimientos, tendrán parte en su gloria venidera. Aquí se establece una posición en el reino la cual será repartida por el Padre y otra por el Hijo.
Rom 8:18  De hecho,  considero que en nada se comparan los sufrimientos actuales con la gloria que habrá de revelarse en nosotros. El sufrimiento para el creyente no debe ser tomado como una maldición o una sostenida desobediencia aunque venga en algunas ocasiones como consecuencia de nuestros pecados, es importante entender que muchos de los sufrimientos que experimentamos y experimentaremos los viviremos para experimentar una mayor gloria, un mayor peso de la gloria de Dios revelada en nosotros.
Rom 8:19  La creación aguarda con ansiedad la revelación de los hijos de Dios, cuan maravillosa es esta escritura, la creación aguarda y anhela con ansiedad y desesperación la profunda manifestación o revelación de los hijos de Dios, no en la nueva tierra y los nuevos cielos, sino ahora donde lo podemos experimentar por la gracia de Dios por medio de Jesucristo.
Rom 8:20  porque fue sometida a la frustración.  Esto no sucedió por su propia voluntad,  sino por la del que así lo dispuso.  Pero queda la firme esperanza la creación fue sometida y ha vivido y experimentado una gran frustración, vanidad e inutilidad porque así lo dispuso el Creador al momento en que el hombre cayó en pecado y lo que había sido sometido al hombre experimento también su afrenta.
Rom 8:21  de que la creación misma ha de ser liberada de la corrupción que la esclaviza,  para así alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios. Pero Dios en su sabiduría ha dispuesto la libertad de la creación quitando el yugo de corrupción que la esclaviza, y así permitir que la gloriosa libertad de los hijos de Dios se manifieste en ella.
Rom 8:22  Sabemos que toda la creación todavía gime a una,  como si tuviera dolores de parto. La creación gime, llora en unidad como si estuviese experimentando dolores de parto, para quien no sabe lo que es un dolor de parto, es el tipo de dolor con el nivel más elevado, ningún dolor humano es similar a este, son los más fuertes y prolongados que un ser humano puede experimentar, así que la creación sufre inmensamente mientras espera la manifestación de los hijos de Dios, gime bajo la presente degradación, esperando y anhelando la revelación de esta gloria que es el fin y la consumación de su existencia.
Rom 8:23  Y no sólo ella,  sino también nosotros mismos,  que tenemos las primicias del Espíritu,  gemimos interiormente,  mientras aguardamos nuestra adopción como hijos,  es decir,  la redención de nuestro cuerpo. Nosotros también tenemos “al Espíritu por primicias” de nuestra plena redención (2Co_1:22), el cual amolda el corazón a la norma celestial, atemperándolo para su futuro medio ambiente. Esperando que la adopción o posición como hijos que se dará bajo la disciplina del Espíritu, redima nuestro cuerpo del dominio del pecado.
Rom 8:24  Porque en esa esperanza fuimos salvados.  Pero la esperanza que se ve,  ya no es esperanza.  ¿Quién espera lo que ya tiene? Cuál es entonces nuestra esperanza y por la cual somos salvados? Pues en la esperanza de la transformación que sufrirá nuestro cuerpo. Porque en esta esperanza somos salvos [o “fuimos salvados”]—esto es, es más bien una salvación en esperanza de una transformación venidera. Porque el sentido de la misma palabra es: la expectativa de que algo aun futuro se convertirá en presente. Y cuando llega lo esperado, ya no se esperaremos más, no esperamos lo que ya tenemos que es la primicia del Espíritu.
Rom 8:25  Pero si esperamos lo que todavía no tenemos,  en la espera mostramos nuestra constancia. Cuando esperamos o confiamos recibir lo que aún no poseemos, tenemos o vemos, tenemos que esperarlo con paciencia, perseverancia y constancia.
Rom 8:26  Así mismo,  en nuestra debilidad el Espíritu acude a ayudarnos.  No sabemos qué pedir,  pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos que no pueden expresarse con palabras. Cuando esperamos tendemos a debilitarnos y a desconfiar y es allí donde el Espíritu acude a ayudarnos para que podamos perseverar y confiar. Quien tiene la confianza de creer en lo que debe pedir y cómo hacerlo?, seguramente ninguno, pero el Espíritu intercede a favor nuestro con palabras o sonidos que no pueden expresarse pero que van de acuerdo con lo que Dios quiere, con su perfecta voluntad. No es que los creyentes se confundan con respecto a lo que deben pedir, ya que se les han dado indicaciones extensas sobre este particular; sino lo difícil que es pedir lo que conviene “como se debe”.
Rom 8:27  Y Dios,  que examina los corazones, sabe cuál es la intención del Espíritu,  porque el Espíritu intercede por los creyentes conforme a la voluntad de Dios. Sabemos que Dios va preparando todo para el bien de los que lo aman, es decir, de los que él ha llamado de acuerdo con su plan. Dios siempre examina nuestro corazón porque allí es donde se encuentran las verdaderas intenciones de todo lo que pensamos, decimos o hacemos y donde el Espíritu pone la convicción e el creyente para que este pueda obrar conforme a la voluntad de Dios. Dios en su infinito poder ha preparado cada prueba, cada decisión, cada camino que el creyente decida seguir para que quienes verdaderamente lo aman por sobre todas la cosas y han sido llamados por El, a cumplir un plan específico, todas las cosas estén a su favor, aun tristezas, perdidas, dolores, enfermedades no podrán detener el plan de Dios y todo será para bien nuestro.
Rom 8:28  Ahora bien,  sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman,* los que han sido llamados de acuerdo con su propósito. “No puede ser que aquel de quien, y por quien, y para quien son todas las cosas, permita que dicho propósito sea frustrado por cosa alguna que nos sea contraria, y que no haga que todas las cosas, las obscuras como las claras, las torcidas como las derechas, cooperen para el adelanto y para la final consumación de su alto designio”
Rom 8:29  Porque a los que Dios conoció de antemano,  también los predestinó a ser transformados según la imagen de su Hijo,  para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Se mencionan dos cosas, “presciencia,” y “predestinación,” y la una es la causa de la otra y ambas pertenecen a la soberanía absoluta de Dios. Queriendo decir que Dios ha predestinado desde antes a los que habían de recibir la salvación. Se podría pensar que entonces para que predicar si Dios ha dispuesto ya los que han de salvarse, entonces para que misiones o preocuparse por predicar y enseñar pero no es así, Dios ha dispuesto todo para todos puedan conocerle y ser llamados a esta gracia por medio del mensaje del evangelio y para luego ser transformados a imagen de Jesús. Dios ha dado a conocer su sabiduría a toda la humanidad para que no tenga excusa, su conocimiento ha sido trasmitido por medio de los hombres, y la naturaleza, solo aquellos que son predestinados y llamados se humillan y le reconocen, entonces pueden conocerlo y alcanzar el propósito para el que han sido llamados, para ser transformados a imagen de Jesucristo y así Él sea el primogénito de muchos hermanos que siendo adoptados por el Señor entonces pasan a ser sus hijos. Cualquiera sea la interpretación de este pasaje debemos predicar el evangelio para llamar a salvación a todos los que Dios ha dispuesto que sean llamados por el.
Rom 8:30  A los que predestinó,  también los llamó;  a los que llamó,  también los justificó;  y a los que justificó,  también los glorificó. Después de conocerle y recibir el propósito para el cual han sido predestinados, entonces nos llama a su presencia mediante el arrepentimiento, nos justifica en Cristo el único justo, para luego transformarnos a la gloria de Jesús.
Rom 8:31  ¿Qué diremos frente a esto?  Si Dios está de nuestra parte,  ¿quién puede estar en contra nuestra? No podemos presentar ningún argumento ante lo que Dios ha dispuesto para nosotros; si Dios está resuelto y ocupado en llevarnos hasta alcanzar la meta, todos nuestros enemigos deben ser enemigos suyos, y “¿quién pondrá espinos y abrojos en batalla contra él?” (Isa_27:4). ¡Qué consuelo más eficaz hallamos aquí! Y no sólo esto: también la gran promesa ya está dada. Si Dios está sobre nosotros a favor nuestro, y por amor nos ha dado esta tremenda promesa quien entonces podrá actuar o ponerse en contra nuestra, cuando hacemos la voluntad de Dios.
Rom 8:32  El que no escatimó ni a su propio Hijo,  sino que lo entregó por todos nosotros,  ¿cómo no habrá de darnos generosamente,  junto con él,  todas las cosas? Cuán grande es el amor de Dios para con aquellos que le conocen, y son justificados en Cristo, que Dios no fue cauteloso, ni se abstuvo en su carácter perdonador, e indulgente, con el cual permitió o entrego a Cristo por nosotros y para que a través de Él, pudiéramos alcanzar todas las cosas espirituales y la riquezas de su reino; algunos han tergiversado esta promesa para volverla un principio de prosperidad material, aquí no se habla de que Él nos dará en abundancia todo lo que egoístamente, vanidosamente, y con una mentalidad pecaminosa queramos tener, lo que Él ha dispuesto es su favor, bondad, perdón o rescate para nosotros en abundancia.
Rom 8:33  ¿Quién acusará a los que Dios ha escogido?  Dios es el que justifica. Quien nos llamara a cuentas, nos incriminara o nos acusara cuando es Dios quien nos ha escogido para ser justificados en Cristo.
Rom 8:34  ¿Quién condenará?  Cristo Jesús es el que murió,  e incluso resucitó,  y está a la derecha de Dios e intercede por nosotros. Quien condenara, si Jesús está sentado al lado del padre, para defender nuestra causa, quien más sino El, que conoce la debilidad humanidad, que entiende el corazón del hombre. Satanás antes odia entrar a la presencia de Dios como lo muestra el libro de Job y establecer un juicio sobre alguien en particular (Job 1:6), pero ahora Jesús está allí para defender a los que han sido justificados mediante su sacrificio. La diestra del rey era antiguamente el puesto de honor (1Sa_20:25; 1Ki_2:19; Psa_45:9), y significaba participación en el poder y gloria reales así que Jesús ha sido hecho participe de la gloria real del Padre. Jesús intercede siempre usando su ilimitada influencia ante Dios a nuestro favor.
Rom 8:35  ¿Quién nos apartará del amor de Cristo?  ¿La tribulación,  o la angustia,  la persecución,  el hambre,  la indigencia,  el peligro,  o la violencia? Quien no puede separar luego de estar unidos a Él, ni las dificultades, o nuestras emociones desbordadas, ni las necesidades físicas, ni las necesidades materiales, ni nada que venga en contra nuestra podrá separarnos de su amor, eso no quiere decir que nunca podremos atravesar por ellas, algunas veces podrá ocurrir pero nuestra esperanza es esta, que el amor de Cristo siempre nos acompaña y nunca nos abandona.
Rom 8:36  Así está escrito:  "Por tu causa nos vemos amenazados de muerte todo el día;  nos tratan como a ovejas destinadas al matadero."*. Nos vemos asediados en todo momento al vivir por la causa de Cristo por muchas cosas que quieren venir en nuestra contra para apartarnos de Dios, tratándonos como a ovejas destinadas al matadero, o sea sin ningún cuidado o trato especial, sino como el de condenados a muerte.
Rom 8:37  Sin embargo,  en todo esto somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. De modo que cualquier cosa que pueda ocurrir no nos va vencer, pues somos más que simples vencedores, tan lejos están ellas de “separarnos del amor de Cristo”, que justamente “por medio de aquel que nos amó” somos victoriosos sobre ellas.
Rom 8:38  Pues estoy convencido de que ni la muerte ni la vida,  ni los ángeles ni los demonios,* ni lo presente ni lo por venir,  ni los poderes, Pablo menciona que está plenamente convencido, confiado asegurado en que ni la vida del alma, ni la muerte con todo su poder e influencia, ni los ángeles que tienen poder, ni los demonios que tratan de influenciar nuestros pensamientos, ni las circunstancias que vivimos, ni el futuro, ni ningún otro poder.
Rom 8:39  ni lo alto ni lo profundo,  ni cosa alguna en toda la creación,  podrá apartarnos del amor que Dios nos ha manifestado en Cristo Jesús nuestro Señor. Continua con que ni lo alto de los cielos, ni las profundidades del abismo, o ninguna criatura establecida puede ejercer influencia sobre nuestras vidas para apartarnos del inmenso amor que Dios manifestó a través de Cristo para con los que le han recibido y empezado su transformación a imagen y semejanza del Señor. Cuán ennoblecedor el pensamiento de que los complicados movimientos del gobierno divino están todos coordinados expresamente para procurar el “bien” de los elegidos de Dios.

11 comentarios:

  1. Quiero felicitarte por la manera de dar estos estudios biblicos, realmente son muy edificantes y la interpretacion de cada versiculo esta tan claro que estoy segura que nadie se puede perder; si realmente alguien anda buscando como aprender las doctrinas del evangelio y como ensenar todos los pasos que hay k seguir para la evangelizacion.
    Gracias, y que Dios te siga bendiciendo con esa sabiduria y en todas las areas de tu vida. Cecy

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    1. Gracias por compartir tu opinión con nosotros, nos alienta y anima a seguir, gracias y bendiciones

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    2. Avisame si te llego mi mensaje unico_loncho47@hotmail.com

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    3. DLB a sido de gran bendicion este estudio .. gracias por ampliar tan sabiamente las grandes bendiciones q nuestro DIOS tiene para nosotros ..q la gracia y el favor de DIOS sea en sus vidas.

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    4. quisiera saber cual es la versión de la biblia?

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    5. La versión que usamos usualmente es la NVI, aunque para completar las partes que le faltan a esa versión usamos la RV60. La usamos porque su lenguaje es un poco mas sencillo y fácil de comprender que la RV60, aunque siempre usamos muchas mas versiones y concordancias para cotejar lo que enseñamos. Bendiciones

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    6. Gracias pkr ese hermoso trabajar de Romanos que hermosa herramientas dios nos da bendiciones

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    7. Gracias y muchas bendiciones por enseñanzas que nos ayudan que él Espíritu Santo los llene más de su sabiduría y presencia bendiciones

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  2. Dios le bendiga hno en r





    en realidad es la primera vez que leo estas enseñanzas y me parecen una gloriosa bendicion y de mucha adificacion y anta todo hay que estar dispuestos y defender la sana doctrina Dios las bendiga.

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  3. gracias a Dios por colocar a seres que trabajen en pro del evangelio, desde el apostol Pablo hasta hoy, cada dia necesitamos ser edificado porque cada dia nuestro adversario se quiere levantar para quitarnos la vida en el espiritu que dios nos a dado. Nuevamente gracias a Dios y asu trabajo.

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  4. Muchas gracias para mí ha cido de gran bendición cada comentario de usted .Dios lo siga guiando en sabiduría.

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