jueves, 5 de julio de 2012

ESTUDIO BIBLICO MATEO 18


Estudio Biblico

Por: Camilo Sastoque

Mat 18:1  En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús,  diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos? Este pensamiento que surgía en los discípulos no es difícil de entender pues sale de un corazón aun con maldad en su interior, pues la competencia y la posición son solo formas de pensar egoístas.
Mat 18:2  Y llamando Jesús a un niño,  lo puso en medio de ellos, Jesús quería enseñar un principio y para representarlo mejor una forma de enseñar es presentar algo conocido y darlo a conocer a sus discípulos.
Mat 18:3  y dijo: De cierto os digo,  que si no os volvéis y os hacéis como niños,  no entraréis en el reino de los cielos. El principio consiste en volver el corazón del discípulo para hacerse como el de un niño, no en la ingenuidad sino en la fe particular del niño la cual le permite creer aun cosas que parecen imposibles.
Mat 18:4  Así que,  cualquiera que se humille como este niño,  ése es el mayor en el reino de los cielos. El humillarse en realidad es muy importante en la vida cristiana, el concepto de humillarse para la humanidad esta mandado a recoger, a nadie le gusta que le humillen o ser humillado, pues esto trata directamente con el ego y el alma, la humillación que Dios permite en nuestras vidas nos permite reconocer nuestros errores, cambiar y seguir creciendo, cuando permitimos que Dios obre a través de ella, pero si nos negamos a ser humillados en humildad como disciplina, es imposible hacer morir la maldad de nuestros corazones, así que una forma formidable que Dios permite para ayudarnos a crecer espiritualmente es la humildad y el humillarse ante El, reconociendo que sin El nada somos. Aquel que se humilla y se mantiene humilde con ego y un alma bajo control es el mayor en el Reino. El niño fue humillado al exponerlo frente a todos, así que aquel que se atreva de ser humillado por la locura del evangelio delante de todos será el mayor.
Mat 18:5  Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este,  a mí me recibe. Cualquiera que recibe en Su nombre a un hombre que se parece a este niño que se humilla sin dificultad en obediencia a Cristo a Él le recibe.
Mat 18:6  Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí,  mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno,  y que se le hundiese en lo profundo del mar. Cualquiera que se humilla ante El Señor debe ser respetado y honrado como hijo de Dios, y hacerle tropezar con enseñanzas engañosas, mentiras, o con ordenanzas de hombres, le será mejor no vivir para no seguir el camino de maldad que ha elegido y el llevar a perdición a mas personas.
Mat 18:7   ¡Ay del mundo por los tropiezos!  porque es necesario que vengan tropiezos,  pero  ¡ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo! Jesús no menciona que no habrán tropiezos, aquí claramente menciona que vendrán, pues nos ayudan a ver con mayor claridad y despiertan nuestra consciencia a la verdad, pero quien hace tropezar, pobre de aquel.
Mat 18:8  Por tanto,  si tu mano o tu pie te es ocasión de caer,  córtalo y échalo de ti;  mejor te es entrar en la vida cojo o manco,  que teniendo dos manos o dos pies ser echado en el fuego eterno.
Mat 18:9  Y si tu ojo te es ocasión de caer,  sácalo y échalo de ti;  mejor te es entrar con un solo ojo en la vida,  que teniendo dos ojos ser echado en el infierno de fuego. Por tanto si existe algo mal dentro de ti, en tu corazón de donde proviene lo malo de nuestra naturaleza carnal, representado aquí por aquellas partes de nuestro cuerpo contaminadas por el pecado, es mejor pedir la gracia y fortalezas necesarias para echarlas y cortarlas de nuestras vidas para que no nos hagan tropezar en nuestro caminar con Dios.
Mat 18:10  Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños;  porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos. No debemos menospreciar la enseñanza o dirección de aquellos hombres que habiéndose humillado ante Dios, han alcanzado la gracia de amar, pues aquellos siempre contemplan al Padre que esta en los cielos.
Mat 18:11  Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido. Jesús vino para salvar, redimir y restaurar al hombre interior, su espíritu, el cual había perdido la capacidad de volver a Dios, debido al reinado del pecado, y el dominio del alma.
Mat 18:12   ¿Qué os parece?  Si un hombre tiene cien ovejas,  y se descarría una de ellas,  ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado? Si miramos desde la perspectiva humana, para la humanidad seria mejor no perder la noventa por ir detrás de la perdida, pero para quien escudriña el corazón del Padre a través de su amor entiende que para el todos son importantes, aquellos que creen, como aquellos que no, los que viven en la fe, como los que no lo hacen, por eso es importante conocer el corazón del Padre y su inmenso amor por aquellos que se pierden así, trabajaríamos incansablemente por alcanzarlos a ellos también.
Mat 18:13  Y si acontece que la encuentra,  de cierto os digo que se regocija más por aquélla,  que por las noventa y nueve que no se descarriaron. Esta analogía explica claramente la parábola del hijo prodigo, pero por que el padre se alegra mas con la oveja perdida que regresa, pues su corazón anhela perdonar y restaurar a aquellos que no le conocen y viven huérfanos, que no han sentido, ni percibido el amor del Padre, mientras que aquellos que no se descarriaron, deben saber que el los ama, y que tiene a disposición de ellos sus preciosas riquezas en gloria, sin competencia, ni envidia.
Mat 18:14  Así,  no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos,  que se pierda uno de estos pequeños. La voluntad de Dios para que ellos que la buscamos consiste en que no se pierda ninguno de los que ya fueron salvos, y que aquellos que ya recibieron la gracia de la salvación no se desvíen por enseñanzas erróneas, o por la mentira.
Mat 18:15  Por tanto,  si tu hermano peca contra ti,  ve y repréndele estando tú y él solos;  si te oyere,  has ganado a tu hermano. Por eso la reprensión con amor ante nuestras faltas es algo que no debe faltar para que tu crecimiento y humildad crezcan para la gloria de Dios. Atender a la disciplina es signo de humildad y de un corazón que se niega a si mismo por su maestro.
Mat 18:16  Mas si no te oyere,  toma aún contigo a uno o dos,  para que en boca de dos o tres testigos conste toda palabra. Para evitar conflictos en la iglesia y personales es importante seguir esta norma de convivencia social y eclesial, si esa persona no presta atención a la reprensión por su pecado, cuando lo hacemos con amor, es mejor evitar los conflictos y malos entendidos, por ello el estar acompañados evita los rumores o mentiras.
Mat 18:17  Si no los oyere a ellos,  dilo a la iglesia;  y si no oyere a la iglesia,  tenle por gentil y publicano. Si la terquedad continua a pesar de la reprensión y continua la mala conducta es mejor darlo a conocer a la iglesia, pues así nos evitaremos malos entendidos con toda la congregación por lo que esta persona pueda decir a hacer mas adelante, pues la maldad de su corazón aun le domina y no le permite humillarse, aprender y corregir su conducta, pecado o error.
Mat 18:18  De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra,  será atado en el cielo;  y todo lo que desatéis en la tierra,  será desatado en el cielo. Jesús vuelve a reconocer la autoridad delegada sobre su iglesia, dándonos la autoridad de que todo lo que permitamos como: desordenes, orgullo, egoísmo, vanidad, envidias y contiendas entre otros, será permitido en el cielo, pero si no lo permitimos en la tierra, el cielo tampoco lo permitirá que es el verdadero significado de desatar.
Mat 18:19  Otra vez os digo,  que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren,  les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Si dos o mas se ponen de acuerdo en un asunto habrá respaldo de parte del Padre, sobre cualquier cosa que pidiéremos con fe, obediencia y en la voluntad perfecta y agradable de Dios, nos será hecho. Aquí incurrimos en muchos errores en nuestras peticiones a Dios, pues debemos tener en cuenta lo que la palabra dice que debemos pedir, y si lo que pedimos no esta contaminado por deseos egoístas o por odio, rencor o dolor, así conoceremos su voluntad.
Mat 18:20  Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre,  allí estoy yo en medio de ellos. Jesús siempre estará con aquellos que le aman y ponen en practica sus mandamientos, esta allí en medio de nosotros, es una realidad para la fe.
Mat 18:21  Entonces se le acercó Pedro y le dijo:  Señor,  ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí?  ¿Hasta siete? Pedro reflejando una conducta de su alma, la cual le hacia pensar que tolerar las ofensas tiene un limite, Jesús rompe este paradigma de Pedro.
Mat 18:22  Jesús le dijo:  No te digo hasta siete,  sino aun hasta setenta veces siete. Se rompe el paradigma porque cuando El Señor le dice este numero no habla de una cifra en particular, lo que hace es hacer referencia al numero de la perfección, el siete, así que el perdón debía ser por siempre, que trato tan difícil para nuestra alma agobiada por sentimientos contaminados por el ego.
Mat 18:23  Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Comparte los principios del reino, semejando el Reino con cosas que para ellos serian fáciles de comprender, sobre todo para su tiempo. El Rey representa a Jesús nuestro Rey quien al final llamara a cuentas a sus siervos.
Mat 18:24  Y comenzando a hacer cuentas,  le fue presentado uno que le debía diez mil talentos Un rey representa autoridad y gobierno, además le hace acreedor al servicio de aquellos que son sus súbditos o siervos. Este rey tenía la particularidad de que dejaba parte de su dinero en manos de los siervos a modo de préstamo. Esto hace referencia a que Dios nos ha dado el privilegio de tener muchos dones y talentos que nos son dados para su gloria y con los cuales debemos ser cuidadosos de manejar y dar.
Mat 18:25  A éste,  como no pudo pagar,  ordenó su señor venderle,  y a su mujer e hijos,  y todo lo que tenía,  para que se le pagase la deuda. Parece que el siervo no tenia con que responder, no tenia dinero o en nuestro paralelo, no había usado este dinero, talento o habilidad para recoger lo que recibió con intereses o el producido, así que el rey decide venderle a él y a su familia, lo mismo ocurre cuando no obedecemos las normas y la guía del Espíritu Santo, entonces permitimos que todo lo que esta bajo nuestra tutoría y cuidado sea tomado por otros y que deba pagar de todas maneras la deuda del pecado, o sea la muerte espiritual y que el pecado se perpetúe por generaciones apartándolos de Dios.
Mat 18:26  Entonces aquel siervo,  postrado,  le suplicaba,  diciendo:  Señor,  ten paciencia conmigo,  y yo te lo pagaré todo. Pero parece que este hombre al final resulto un hombre de buen corazón que se humilla y suplica perdón, además de decirle que pagara todo. Esto ocurre cada vez que el ser humano se enfrenta a dificultades, decide decir todo a su favor para evitar el castigo, promete cosas que no puede cumplir, dice cosas que salen de labios para afuera pero que en su interior no generan ningún cambio.
Mat 18:27  El señor de aquel siervo,  movido a misericordia,  le soltó y le perdonó la deuda. El Rey conmovido a perdonarle su deuda, decide soltarle y dejarle libre de culpa, lo mismo ocurre con aquello que en un momento de presión o dificultad en la vida buscan a Dios para que les ayude, prometen y dicen cosas maravillosas que conmueven aun el corazón de Dios, pero luego de verse libre de culpa…
Mat 18:28  Pero saliendo aquel siervo,  halló a uno de sus consiervos,  que le debía cien denarios;  y asiendo de él,  le ahogaba,  diciendo:  Págame lo que me debes. Continuan actuando de la misma manera, sin permitir que Dios haga una obra mayor, ellos conocen la gracia del perdón, pero la dejan en cualquier momento movidos por la maldad que aun habita en sus corazones, cuantas veces no hemos hecho lo mismo, recibimos gracia y perdón, y aun así continuamos actuando con maldad en nuestros corazones
Mat 18:29  Entonces su consiervo,  postrándose a sus pies,  le rogaba diciendo:  Ten paciencia conmigo,  y yo te lo pagaré todo. Este hombre suplico de igual manera que el lo había hecho, representando que aunque a muchos Dios nos ha perdonado, juzgamos con un juicio mayor a aquellos que se equivocan a pesar de haber sido restaurados en esa misma área, cuantos que han pecado en la mentira, luego juzgan con dureza a quienes mienten, convirtiéndose en jueces, por eso no debemos medir a los demás, pues así mismo seremos medidos nosotros ante Dios.
Mat 18:30  Mas él no quiso,  sino fue y le echó en la cárcel,  hasta que pagase la deuda. Debemos limpiar nuestros corazones por la obra santificadora y la guía del Espíritu Santo para evitar convertirnos en jueces duros y tercos de corazón, ante lo que antes para nosotros era igual que para ellos.
Mat 18:31  Viendo sus consiervos lo que pasaba,  se entristecieron mucho,  y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado. En el mundo espiritual todo esta siendo escrito y visto tanto por el reino de los cielos como por el de las tinieblas, Satanás siempre acusara a aquellos que lo permitan, así Dios siendo un rey justo, no puede dejar sin castigo al ofensor y quebrantador de la ley. Cuando hablo de la ley no me refiero al conjunto de normas, me refiero a que la ley esta escrita en nuestros corazones por el fuego del Espíritu, y esta nos guía a actuar con justicia y verdad.
Mat 18:32  Entonces,  llamándole su señor,  le dijo:  Siervo malvado,  toda aquella deuda te perdoné,  porque me rogaste. El Rey le llama a cuentas por su forma de actuar, sabiendo que antes había sido perdonado, como no fue capaz de perdonar una ofensa similar.
Mat 18:33   ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo,  como yo tuve misericordia de ti? No era lo debido?, pues para el parecía que no, pero para Dios quien actúa con amor y justicia, si lo era.
Mat 18:34  Entonces su señor,  enojado,  le entregó a los verdugos,  hasta que pagase todo lo que le debía. Cumpliendo la sentencia, el juicio por su error y falta fue cobrado, esto hace referencia a que cuando no cumplimos con la ley del amor, incurrimos en faltas que permiten que los verdugos, espíritus de maldad nos lleven a pagar la deuda y nos lleven al arrepentimiento y a resarcir nuestro error.
Mat 18:35  Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas. El perdón es también libertad del pensamiento, del dolor, del sufrimiento, del egoísmo y la muerte a si mismo, pues ya no se piensa en que es lo justo para nosotros, sino en que es lo justo para Dios, así aprendemos a amar con mayor entrega y pasión.

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