miércoles, 6 de marzo de 2019

ESTUDIO BIBLICO HECHOS 2



ESTUDIO BIBLICO
Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

Act 2:1  Cuando llegó el día de Pentecostés,  estaban todos juntos en el mismo lugar.
Llegado el tiempo del Pentecostés fiesta judía de las semanas que celebra la entrega de la ley (Torá) al pueblo por medio de Moisés en el monte Sinaí, conocida como Shavuot, siendo este el tiempo de clausura de la cosecha o de la temporada pascual. Todos juntos, los apóstoles, los hermanos de Jesús y las mujeres se encontraban reunidos en el aposento alto. Ya hemos visto como 3 fiestas judías se han cumplido con Cristo, las Primicias (Resurrección, 1 Cor 15:23), la Pascua (Muerte, 1 Cor 5:7) y el Pentecostés (venida del Espíritu Santo, Rom 2:15).
Act 2:2  De repente,  vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos.
De forma repentina viene del cielo lo que ellos perciben como el ruido de una ráfaga de viento que llena todo el lugar en donde se encontraban. Este evento sobrenatural marcara un antes y un después para la iglesia que se reúne allí. Este punto nos habla que sus oídos espirituales fueron abiertos para escuchar lo que sucedía sobrenaturalmente aquel día.
Act 2:3  Se les aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos.
Este evento sobrenatural es seguido por la aparición lo que ellos percibieron como lenguas de fuego, no es que fueran de fuego, sino que se parecían a él, recordándonos lo que Juan Bautista les había dicho: “… él os bautizará en Espíritu Santo y fuego” (Mat 3:11). Además de oír claramente lo que sucedía, sus ojos espirituales también pudieron percibir lo sobrenatural.
Act 2:4  Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas,  según el Espíritu les concedía expresarse.
Lo profetizado por Juan tiene su cumplimiento en Pentecostés, la fiesta en conmemoración de la ley ahora da cabida a aquel que habrá de capacitar a la iglesia para que pueda obedecer los mandamientos de Dios. Nótese que se nos dice que fueron llenos del Espíritu Santo, lo cual nos habla de una medida, la llenura a la que debe aspirar todo creyente. Una de las evidencias que demuestran que hemos sido bautizados por el espíritu Santo y su fuego es que algunos creyentes pueden hablar en diferentes lenguas (1 Cor 12:10; 1 Cor 14:22), no en todos ocurre igual, algunos son catapultados y capacitados para servir conforme a su llamado, junto con la expresión de otros dones.
Act 2:5  Estaban de visita en Jerusalén judíos piadosos,  procedentes de todas las naciones de la tierra.
Durante la fiesta judía del Pentecostés era normal que muchos judíos practicantes a quienes se les considera piadosos, iban a Jerusalén para ofrecer sacrificio a Dios. De lo cual se vale el Señor para que muchos creyentes oigan el evangelio por parte de los apóstoles.
Act 2:6  Al oír aquel bullicio,  se agolparon y quedaron todos pasmados porque cada uno los escuchaba hablar en su propio idioma.
Las lenguas en las que hablaban los discípulos eran lenguas extranjeras no conocidas por ellos, sino que fueron capacitados sobrenaturalmente para expresarlas conforme al propósito divino, de modo, que muchos escucharan en su propio idioma alabar a Dios. Es importante recordar que las lenguas pueden formar un bullicio, sin ser esto inadecuado o malo del todo, pues algunos no toleran lo que consideran desorden con el uso de las lenguas, seguramente lo que ocurrió aquí también les habría parecido desordenado o salido de control.
Act 2:7  Desconcertados y maravillados,  decían:  "¿No son galileos todos estos que están hablando?
Su asombro fue tal, primeramente porque pudieron reconocer de donde provenían los que generaban todo ese bullicio, reconociéndolos como galileos o provenientes de galilea.
Act 2:8  ¿Cómo es que cada uno de nosotros los oye hablar en su lengua materna?
Y segundo porque oían su lengua materna, o aquella del país de donde provenían, lo cual era sorprendentemente extraordinario para aquellas épocas, pues solo los más versados y ricos podían darse el lujo de aprender otro idioma.
Act 2:9  Partos,  medos y elamitas;  habitantes de Mesopotamia,  de Judea y de Capadocia,  del Ponto y de Asia,
Las lenguas eran tan diversas que habitantes de todos los países conocidos que asistían a la fiesta del Pentecostés pudieron escuchar hablar a los discípulos en su idioma materno.
Act 2:10  de Frigia y de Panfilia,  de Egipto y de las regiones de Libia cercanas a Cirene;  visitantes llegados de Roma;
Dentro de las lenguas de estos pueblos están el árabe, elamita, sumerio, fenicio, egipcio, griego, romano. Todas estas lenguas fueron habladas por los discípulos luego que fueran llenos por el Espíritu Santo y su fuego.
Act 2:11  judíos y prosélitos;  cretenses y árabes:  ¡todos por igual los oímos proclamar en nuestra propia lengua las maravillas de Dios!"
Tanto judíos practicantes como discípulos de estos, provenientes del mundo árabe o de Creta escucharon su propia lengua, lo cual de por sí, ya era sorprendente. Lo que también les maravillaba era que hablaban maravillas de Dios. Es muy probable que las maravillas de Dios fueran revelaciones sobre su obra y verdad.
Act 2:12  Desconcertados y perplejos,  se preguntaban:  "¿Qué quiere decir esto?"
Todo esto tenía confusos a algunos y turbados a otros, pues se preguntaban que es lo que quería decir aquello. Esto es muy importante, pues quienes les oían eran motivados a pensar que había algo detrás de esto, no era algo común o algo trivial, parecía importante.
Act 2:13  Otros se burlaban y decían:  "Lo que pasa es que están borrachos."
Mientras algunos eran movidos a entendimiento, otros solo juzgaban esto como insensatez, por lo que se burlaban y les creían borrachos. Es interesante hacer énfasis en este punto, pues muchos hoy en día consideran los dones como sacados de contexto, como una abominación o una burla al Espíritu Santo, y claro hay muchos predicadores que sacan de contexto los dones espirituales, pero sin embargo hay otros que cuidan y procuran que ellos se den en el contexto y orden correcto conforme a las escrituras. Para que pensaran que estuvieran borrachos su comportamiento y voz no se parecería a su normalidad, tendría que ser algo diferente a tal punto de que pudiera ser considerado una borrachera, nadie que habla en un idioma extranjero normalmente o que se comporta normal hubiese sido tergiversado de tal manera, lo cual hace muy probable que su comportamiento revelara exaltación, gritos, llanto, sonrisa, éxtasis, comportamientos que pueden ser considerados apegados al comportamiento de un borracho.
Act 2:14  Entonces Pedro,  con los once,  se puso de pie y dijo a voz en cuello:  "Compatriotas judíos y todos ustedes que están en Jerusalén,  déjenme explicarles lo que sucede;  presten atención a lo que les voy a decir.
Aquí es donde se nos hace la primera referencia a quienes eran quienes salieron del aposento alto y hablaban en lenguas ante los judíos, pues fueron los 12 apóstoles, incluido Matías. Pedro guiado por el Espíritu y seguramente por su carácter impulsivo, que ahora es movido por Dios levanta su voz en medio de los 12 y predica por primera vez el evangelio, recordemos que habían estado asustados, que no habían salido de aquel lugar y que salir era un gran peligro para sus vidas aun en aquel momento. Pedro comienza su disertación explicando lo que ellos están viendo.
Act 2:15  Éstos no están borrachos,  como suponen ustedes.  ¡Apenas son las nueve de la mañana!
Empieza dándoles a comprender que no están borrachos como algunos suponen, pues es temprano y no es hora de andar en esas, por lo que se dispone a revelar el verdadero propósito y sentido de tal situación tan extraña.
Act 2:16  En realidad lo que pasa es lo que anunció el profeta Joel:
Act 2:17  "'Sucederá que en los últimos días,  dice Dios,  derramaré mi Espíritu sobre todo el género humano.  Profetizarán sus hijos y sus hijas,  los jóvenes tendrán visiones y los ancianos tendrán sueños.
Act 2:18  En esos días derramaré mi espíritu sobre mis siervos y mis siervas,  y profetizarán.
Act 2:19  Haré prodigios arriba en el cielo y señales abajo en la tierra:  sangre,  fuego y nubes de humo.
Act 2:20  El sol se convertirá en oscuridad y la luna en sangre antes que llegue el grande y esplendoroso día del Señor.
Act 2:21  Y todo el que invoque el nombre del Señor será salvo.'
Pedro les revela que lo sucedido es la confirmación de lo anunciado por el profeta Joel en Joel 2:28-32. Recordándonos lo que aquella profecía decía sobre el derramamiento del Espíritu de Dios sobre todo género humano que habría de manifestarse por medio de profecías, visiones y sueños, también por medio de prodigios (que son cosas especiales o raras, sucesos extraños que exceden los límites de la naturaleza o personas que reciben cualidades extraordinarias) y señales arriba en el cielo o debajo de la tierra, entre los cuales se podrán ver sangre, fuego y nubes de humo, el sol se oscurecerá y la luna parecerá tomar el color de la sangre antes de que llegue la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. Recordándonos la promesa bíblica de que todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo.
Act 2:22  "Pueblo de Israel,  escuchen esto:  Jesús de Nazaret fue un hombre acreditado por Dios ante ustedes con milagros,  señales y prodigios,  los cuales realizó Dios entre ustedes por medio de él,  como bien lo saben.
Prosigue con el testimonio de Jesús, quien vivió en Nazareth posterior a su exilio en Egipto, tal cual como la profecía lo había descrito (Mateo 2:23), además fue célebremente conocido por realizar milagros, señales y prodigios que jamás se habían visto sobre Israel con los cuales muchos judíos reconocían que solo podría provenir de Dios. El testimonio del ministerio de Cristo aún estaba palpable entre los judíos, muchos de ellos participes del mismo como testigos o como objeto de estos eventos.
Act 2:23  Éste fue entregado según el determinado propósito y el previo conocimiento de Dios;  y por medio de gente malvada, ustedes lo mataron,  clavándolo en la cruz.
Luego Pedro nos permite comprender que Jesús fue entregado por el Padre conforme al propósito de salvación que había determinado previamente a través de personas que practicaban el mal, para terminar con su vida clavándolo en la cruz. Es la primera referencia al conocimiento previo de Dios, un conocimiento que abarca el pasado, el presente y el futuro. Muchos no conciben este conocimiento previo como algo real, pero aquí se nos da una evidencia palpable del mismo.
Act 2:24  Sin embargo,  Dios lo resucitó,  librándolo de las angustias de la muerte,  porque era imposible que la muerte lo mantuviera bajo su dominio.
Su testimonio no solo abarca su ministerio y su muerte, sino también su resurrección, al ser librado de toda angustia de muerte mostro su poderío y majestad, pues la muerte (entidad espiritual del inframundo) no pudo retenerlo bajo su dominio.
Act 2:25  En efecto,  David dijo de él:  "'Veía yo al Señor siempre delante de mí,  porque él está a mi derecha para que no caiga.
Act 2:26  Por eso se alegra mi corazón y canta con gozo mi lengua;  mi cuerpo también vivirá en esperanza,
Act 2:27  porque no dejarás que mi vida termine en el sepulcro, ni permitirás que el fin de tu santo sea la corrupción.
Act 2:28  Me has dado a conocer los caminos de la vida;  me llenarás de alegría en tu presencia.'
Ahora usa como referencia a David el rey profeta quien escribió en salmos 16:8-11 este texto profético que hace referencia a la divinidad de Cristo, pues esto jamás aconteció a David ni en vida, ni en su muerte. Solo Jesús en su divinidad podría haber sufrido tal muerte, pero haber ido con tal alegría y gozo, mientras confía en la potestad del Padre quien no permitiría que su vida terminase en el sepulcro.
Act 2:29  "Hermanos y hermanas,  permítanme hablarles con franqueza acerca del patriarca David,  que murió y fue sepultado,  y cuyo sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy.
David murió y como testimonio de su muerte, su sepulcro estaba en Jerusalén, por lo tanto, no podría ser él de quien se habla en ese texto.
Act 2:30  Era profeta y sabía que Dios le había prometido bajo juramento poner en el trono a uno de sus descendientes.
Aunque era profeta y había recibido una promesa de parte de Dios, la cual consistía en que el trono de Israel provendría de alguno de sus descendientes (mirar salmos 132:11), lo cual se confirmó con Cristo, cuya ascendencia provenía de David. David jamás experimento la resurrección.
Act 2:31  Fue así como previó lo que iba a suceder.  Refiriéndose a la resurrección del Mesías,  afirmó que Dios no dejaría que su vida terminara en el sepulcro,  ni que su fin fuera la corrupción.
Fue por medio de la profecía que David pudo llegar a saber lo que habría de acontecer con el mesías y su resurrección. Pues es este uno de los propósitos de la profecía, el dar a conocer un evento futuro, ero cuán grande esta profecía que da a conocer lo que habría de suceder al mesías.
Act 2:32  A este Jesús,  Dios lo resucitó,  y de ello todos nosotros somos testigos.
Pero no basta solo con dar a conocer lo que la escritura menciona, además Pedro y todos los discípulos que estaban allí eran testigos oculares de tan magnifico evento. Por lo que darían su vida para testificar del amor y la verdad de Jesucristo.
Act 2:33  Exaltado por el poder de Dios,  y habiendo recibido del Padre el Espíritu Santo prometido,  ha derramado esto que ustedes ahora ven y oyen.
Luego de dar a conocer lo prometido por medio de las escrituras y mostrarse como testigo vivo de lo ocurrido, reconoce que ahora han recibido el Espíritu Santo de quien proviene lo que vieron y oyeron.
Act 2:34  David no subió al cielo,  y sin embargo declaró:  "Él Señor dijo a mi Señor:  Siéntate a mi derecha,
Act 2:35  hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.'
Además, les conduce a reconocer que David no subió al cielo, pues ellos estaban en el Seol (tierra de los muertos), pero sin embargo había dicho en salmos 110:1.
Act 2:36  "Por tanto,  sépalo bien todo Israel que a este Jesús,  a quien ustedes crucificaron,  Dios lo ha hecho Señor y Mesías."
Luego de presentar tan indiscutibles evidencias, presenta a Jesús a quienes ellos reconocían como el que había sido crucificado, como Señor y Mesías. Dos calificativos que eran supremamente importantes para los judíos, pues ellos esperaban el tiempo de la llegada de este Mesías al que llamarían Señor. Pero en vez de recibirle, le habían crucificado.
Act 2:37  Cuando oyeron esto,  todos se sintieron profundamente conmovidos y les dijeron a Pedro y a los otros apóstoles:  --Hermanos,  ¿qué debemos hacer?
Aquí podemos ver la obra del Espíritu Santo en el corazón del hombre, pues luego de oír el testimonio de Pedro, se sintieron conmovidos o movidos en su corazón para preguntar lo que surgió a continuación: ¿Qué debían hacer?, una respuesta motivada por un genuino arrepentimiento en sus corazones.
Act 2:38  --Arrepiéntanse y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados --les contestó Pedro--,  y recibirán el don del Espíritu Santo.
Es entonces cuando Pedro revela la fórmula para evangelizar a nuevos creyentes, pidiéndoles que se arrepientan y luego sean bautizados como señal de esta nueva fe a la que se someten reconociendo su pecado, solo entonces de haberse arrepentido y bautizado, entonces, podrán ser partícipes de poder recibir el Espíritu Santo.
Act 2:39  En efecto,  la promesa es para ustedes,  para sus hijos y para todos los extranjeros, es decir,  para todos aquellos a quienes el Señor nuestro Dios quiera llamar.
Luego nos recuerda que esta promesa es para todos, los hijos, los extranjeros, y todo aquel que sea llamado por Dios. Así que, si el mensaje verdadero es predicado, lo que en consecuencia sucederá, será que los llamados responderán a su llamamiento y en consecuencia se arrepentirán, creerán, se bautizaran y recibirán el Espíritu Santo de modo que sean capacitados para vivir conforme a la verdad del evangelio.
Act 2:40  Y con muchas otras razones les exhortaba insistentemente:  --¡Sálvense de esta generación perversa!
Su exhortación continua de forma insistente para con quienes lo escuchan, pues él quiere que sean salvados de esta generación perversa que ha tergiversado el mensaje de la palabra de Dios. Esto nos recuerda que debemos procurar exhortar a todo aquel que quiera y pueda oírnos para que se vuelva a Dios.
Act 2:41  Así,  pues,  los que recibieron su mensaje fueron bautizados,  y aquel día se unieron a la iglesia unas tres mil personas.
Es probable que hubiesen muchas más personas recibiendo el mensaje que Pedro predico, pero lo que sí es seguro es que estas tres mil personas recibieron el mensaje y se unieron a la iglesia. No todo el que recibe el mensaje lo recibe y obra conforme a la fe que le es confiada.
Act 2:42  Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles,  en la comunión,  en el partimiento del pan y en la oración.
Aquí se hace evidente que luego de su arrepentimiento y bautizo, la iglesia se reunía para tener comunión con Dios y con los hermanos, compartían la cena del Señor y oraban juntos. Estos tres elementos son primordiales en la liturgia cristiana y no deben ser reemplazados o cambiados, pues el culto cristiano se basa en ellos.
Act 2:43  Todos estaban asombrados por los muchos prodigios y señales que realizaban los apóstoles.
Luego de recibir la llenura del Espíritu Santo los apóstoles fueron capacitados para realizar prodigios y señales que maravillaban a las multitudes que ahora participaban de la iglesia.
Act 2:44  Todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común:
No era una norma, pero todos sentían tal desprendimiento posterior a su conversión que eran capaces de dejarlo todo para ponerlo a custodia de los apóstoles, todo para el bien común.
Act 2:45  vendían sus propiedades y posesiones,  y compartían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno.
Todo pasaba a estar en manos de todos, las propiedades, las posesiones materiales, y hasta los bienes materiales que cada uno tenía eran brindados según la necesidad de cada quien.
Act 2:46  No dejaban de reunirse en el templo ni un solo día.  De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad,
Aunque muchos procuran un día como sagrado, la iglesia tenía como costumbre reunirse todos los días y lo hacían en el templo y en las casas de modo que todos pudieran compartir con alegría y generosidad. Vaya días aquellos, la iglesia prosperaba conforme todos compartían lo que tenían, y siempre daban con generosidad.
Act 2:47  alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo.  Y cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos.
Sus reuniones estaban llenas de alabanzas para Dios, y eran reconocidos con gran estima por el pueblo que les veía compartir y vivir de forma diferente, lo cual consideraba un testimonio veraz y claro del poder de Dios. Así la iglesia prosperaba y crecía conforme el Señor añadía a quienes iban siendo salvos. Es muy importante esto, pues nos recuerda que la salvación no proviene de las estrategias del hombre, sino de vivir una vida conforme a la verdad del evangelio, es entonces cuando el Señor añade a los que han de ser salvos. Muchos se preocupan por las nuevas estrategias evangelisticas, pero poca atención colocan a vivir conforme a la santidad y la verdad, manteniendo una vida de oración.


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