miércoles, 10 de julio de 2019

ESTUDIO BÍBLICO HECHOS 5



ESTUDIO BÍBLICO
Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

Act 5:1  Un hombre llamado Ananías también vendió una propiedad y,  en complicidad con su esposa Safira,  se quedó con parte del dinero y puso el resto a disposición de los apóstoles.
Act 5:2  y sustrajo del precio,  sabiéndolo también su mujer;  y trayendo sólo una parte,  la puso a los pies de los apóstoles.
El escritor de Hechos nos cuenta la historia que de seguro tuvo mucha impresión en el publico cristiano en sus comienzos, se trata de una pareja que vende una propiedad y habiendo decidido primeramente entregar el dinero de de su venta a los apóstoles, prefirieron ser cómplices y quedarse con parte del dinero que ya habían dispuesto entregar.
 Act 5:3  --Ananías --le reclamó Pedro--,  ¿cómo es posible que Satanás haya llenado tu corazón para que le mintieras al Espíritu Santo y te quedaras con parte del dinero que recibiste por el terreno?
Act 5:4  ¿Acaso no era tuyo antes de venderlo?  Y una vez vendido,  ¿no estaba el dinero en tu poder?  ¿Cómo se te ocurrió hacer esto?  ¡No has mentido a los hombres sino a Dios!
El apóstol Pedro en uso del don de palabra de conocimiento le reclama a Ananías, por su obrar al permitir que Satanás permeara su pensamiento para querer mentir primeramente a Dios en la persona del Espíritu Santo. Aquí podemos notar claramente una referencia a la divinidad del Espíritu Santo. Le reclama porque aunque el dinero era suyo, así como la propiedad, consintió quedarse con ello, luego de que se había comprometido a darlo todo.
Act 5:5  Al oír estas palabras,  Ananías cayó muerto.  Y un gran temor se apoderó de todos los que se enteraron de lo sucedido.
Act 5:6  Entonces se acercaron los más jóvenes,  envolvieron el cuerpo,  se lo llevaron y le dieron sepultura.
Act 5:7  Unas tres horas más tarde entró la esposa,  sin saber lo que había ocurrido.
Act 5:8  --Dime --le preguntó Pedro--,  ¿vendieron ustedes el terreno por tal precio?  --Sí --dijo ella--,  por tal precio.
Act 5:9  --¿Por qué se pusieron de acuerdo para poner a prueba al Espíritu del Señor?  --le recriminó Pedro--.  ¡Mira!  Los que sepultaron a tu esposo acaban de regresar y ahora te llevarán a ti.
Act 5:10  En ese mismo instante ella cayó muerta a los pies de Pedro.  Entonces entraron los jóvenes y,  al verla muerta,  se la llevaron y le dieron sepultura al lado de su esposo.
Es triste y a la vez poderoso ver como la iglesia vivía en aquellos tiempos, una pequeña desobediencia trajo una gran y difícil consecuencia, la obediencia de la iglesia era tal que el mas mínimo error era considerado una desavenencia a Dios y tenia una consecuencia, y quedo allí plasmado como una advertencia para toda la iglesia. No procuremos probar, ni mentir a Dios. Si decimos o prometernos algo, debemos cumplir. Si hoy no morimos al pecar como lo hicieron Ananías y Safira, tampoco podemos pretender que no habrá una consecuencia por nuestras acciones, y si la iglesia no vive este tipo de cosas es porque nuestra obediencia no se parece mucho a la iglesia primitiva.
Act 5:11  Y un gran temor se apoderó de toda la iglesia y de todos los que se enteraron de estos sucesos.
Esto quedo como lección para todos nosotros que queremos amar y obedecer a Dios, no debemos procurar cambiar lo que Dios ya ha dispuesto en nuestros corazones, sino que debemos dar o hacer conforme a su voluntad. Aunque el temor parece insano, recordemos lo que el proverbio nos dice: “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová” (Prov. 1:7), y este temor hace que nosotros como iglesia recordemos que toda acción tiene una consecuencia, y que debemos procurar ser sinceros y obrar con integridad siempre.
Act 5:12  Por medio de los apóstoles ocurrían muchas señales y prodigios entre el pueblo;  y todos los creyentes se reunían de común acuerdo en el Pórtico de Salomón.
Los apóstoles demostraban su apostolado con señales entre las que se podían evidenciar, los dones de la presencia del Espíritu Santo en la vida de la iglesia, como el don de lenguas, el don de palabra de conocimiento, la profecía, sanidades, la muerte de Ananías y Safira, y prodigios, evidencias del poder de Dios tales como eventos sobrenaturales. Encontramos el pórtico de Salomón que estaba al lado oriental del templo, y dice Josefo que era parte de la estructura original de Salomón.
Act 5:13  Nadie entre el pueblo se atrevía a juntarse con ellos,  aunque los elogiaban.
Cuanta hipocresía, a pesar de que elogiaban sus obras, obviaban juntarse con ellos por temor a las autoridades religiosas y políticas.
Act 5:14  Y seguía aumentando el número de los que creían y aceptaban al Señor.
Ante la gran oposición que inicialmente sostuvo la iglesia, parece que vivían tiempos de tranquilidad de parte de Dios, en donde la iglesia predicaba y muchos creían y aceptaban al Señor. Aquí podemos ver una evidencia clara sobre la fe a la que se llegaba por medio de la persuasión del evangelio.
Act 5:15  Era tal la multitud de hombres y mujeres,  que hasta sacaban a los enfermos a las plazas y los ponían en colchonetas y camillas para que,  al pasar Pedro,  por lo menos su sombra cayera sobre alguno de ellos.
He aquí uno de los prodigios u obras de poder de Dios por medio de Pedro quien al pasar con su sombra la gente recibía sanidad y libertad.
Act 5:16  También de los pueblos vecinos a Jerusalén acudían multitudes que llevaban personas enfermas y atormentadas por espíritus malignos,  y todas eran sanadas.
Las señales del Espíritu Santo se hacían evidentes por medio de los apóstoles a quienes les eran llevados personas enfermas y atormentadas por demonios, y recibían sanidad.
Act 5:17  El sumo sacerdote y todos sus partidarios,  que pertenecían a la secta de los saduceos,  se llenaron de envidia.
Esto era de esperarse, cuando el poder de Dios se hace evidente por medio de uno de sus servidores, lo que mas pulula es la envidia. Pues quien no experimenta el poder de Dios solo procura criticar y juzgar.
Act 5:18  Entonces arrestaron a los apóstoles y los metieron en la cárcel común.
La envidia obra en destrucción de la persona que la siente, pero no deja de evidenciar sus artimañas queriendo causar daño y prejuicio a los que se envidia.
Act 5:19  Pero en la noche un ángel del Señor abrió las puertas de la cárcel y los sacó.
Act 5:20  "Vayan --les dijo--,  preséntense en el templo y comuniquen al pueblo todo este mensaje de vida."
Otro prodigio grandioso es ver como los ángeles obraban a su favor e intervenían en el mundo natural para que la voluntad de Dios se cumpliera sobre la iglesia. Fueron sacados literalmente de la iglesia y el ángel o enviado de Dios les hablo ordenándoles que se presentaran en el templo y comunicaran el evangelio, lo cual era una clara confrontación al poder político y religioso que había conseguido meterlos en la cárcel.
Act 5:21  Conforme a lo que habían oído,  al amanecer entraron en el templo y se pusieron a enseñar.  Cuando llegaron el sumo sacerdote y sus partidarios,  convocaron al Consejo,  es decir,  a la asamblea general de los ancianos de Israel,  y mandaron traer de la cárcel a los apóstoles.
Estos hombres habían utilizado su poder a su conveniencia y Dios les había demostrado que su poder no estaba por encima del suyo. Los apóstoles siguieron el consejo del ángel y fueron al templo a pesar de que era desafiar a las autoridades que los habían encarcelado, pero ellos no temían obrar conforme a la voluntad divina, su confianza plena en Dios les fortalecía a pesar de que empezaban a sufrir persecución.
Act 5:22  Pero al llegar los guardias a la cárcel,  no los encontraron.  Así que volvieron con el siguiente informe:
Act 5:23  "Encontramos la cárcel cerrada,  con todas las medidas de seguridad,  y a los guardias firmes a las puertas;  pero cuando abrimos,  no encontramos a nadie adentro."
El informe que recibieron no era el que esperaban, seguramente ya creían haberse quitado de encima a estos molestos apóstoles que predicaban sobre Jesucristo. Pero el mensaje fue sorprendente, pues la guardia estaba en su lugar, los cerrojos también, pero no estaban en donde deberían estar. Cuan sorprendidos debieron sentirse al ver tal obra majestuosa del poder de Dios.
Act 5:24  Al oírlo,  el capitán de la guardia del templo y los jefes de los sacerdotes se quedaron perplejos,  preguntándose en qué terminaría todo aquello.
Act 5:25  En esto,  se presentó alguien que les informó:  "¡Miren!  Los hombres que ustedes metieron en la cárcel están en el templo y siguen enseñando al pueblo."
Perplejidad es lo que percibe el mundo que no comprende el obrar de Dios, cuando ve sus prodigios. Luego son informados de que los mismos que fueron encarcelados ahora están enseñando en el templo. Cuanta incertidumbre deben haber sentido aquellos que queriendo hacer daño, veían como Dios les protegía de sus manos.
Act 5:26  Fue entonces el capitán con sus guardias y trajo a los apóstoles sin recurrir a la fuerza,  porque temían ser apedreados por la gente.
Sorprendidos ante lo sucedido no tuvieron mas remedio que ir por ellos sin recurrir a su fuerza, pues fueron atemorizados porque la gente estaba de su lado.
Act 5:27  Los condujeron ante el Consejo,  y el sumo sacerdote les reclamó:
Act 5:28  --Les hemos prohibido terminantemente enseñar en ese nombre.  Sin embargo,  ustedes han llenado a Jerusalén con sus enseñanzas,  y se han propuesto echarnos la culpa a nosotros de la muerte de ese hombre.
Ahora enfrente de los hombres religiosos y los más poderosos de Israel se les reclama por enseñar en el nombre de Jesús, pues ya se habían dado cuenta que sus enseñanzas habían llenado todo Jerusalén, y la gente estaba culpando a los sacerdotes de haberle dado muerte a Jesús.
Act 5:29  --¡Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres!  --respondieron Pedro y los demás apóstoles--.
A lo que los apóstoles responden con certeza diciendo que obedecerán a Dios antes que a los hombres, aunque estos crean ser los autorizados ante de Dios para ministrar al pueblo  sus autoridades religiosas. Que gran confrontación, no se están enfrentando a cualquier persona, están ante el sumo sacerdote y el consejo, ellos pueden arrestarles, apresarles y hasta matarles, pero a ellos no les importa si no obedecer a Dios.
Act 5:30  El Dios de nuestros antepasados resucitó a Jesús,  a quien ustedes mataron colgándolo de un madero.
Act 5:31  Por su poder, Dios lo exaltó como Príncipe y Salvador,  para que diera a Israel arrepentimiento y perdón de pecados.
Act 5:32  Nosotros somos testigos de estos acontecimientos,  y también lo es el Espíritu Santo que Dios ha dado a quienes le obedecen.
Los apóstoles respondieron ante ellos con argumentos claros y concisos, la resurrección de Jesús, su muerte en la cruz, el poder de Dios, y la exaltación de Cristo como Príncipe y Salvador para arrepentimiento y perdón de pecados. Ellos como testigos oculares y presenciales de ello, en lo cual también involucran al Espíritu Santo, como sello dado a quienes le obedecen.
Act 5:33  A los que oyeron esto se les subió la sangre a la cabeza y querían matarlos.
No podría ser otra la reacción ante tales declaraciones, pues ellos mismos se hacían testigos, junto con Dios de la verdad que proclamaban, la cual estaba en clara contravía contra sus enseñanzas. Un pequeño resumen de la obra de Cristo y su ministerio sacaron a la luz las verdaderas caras de estos hombres supuestamente “ungidos”, quienes llevados por su envidia y celo insano, querían matarles.
Act 5:34  Pero un fariseo llamado Gamaliel,  maestro de la ley muy respetado por todo el pueblo,  se puso de pie en el Consejo y mandó que hicieran salir por un momento a los apóstoles.
Act 5:35  Luego dijo:  "Hombres de Israel,  piensen dos veces en lo que están a punto de hacer con estos hombres.
Act 5:36  Hace algún tiempo surgió Teudas,  jactándose de ser alguien,  y se le unieron unos cuatrocientos hombres.  Pero lo mataron y todos sus seguidores se dispersaron y allí se acabó todo.
Act 5:37  Después de él surgió Judas el galileo,  en los días del censo,  y logró que la gente lo siguiera.  A él también lo mataron,  y todos sus secuaces se dispersaron.
Act 5:38  En este caso les aconsejo que dejen a estos hombres en paz.  ¡Suéltenlos!  Si lo que se proponen y hacen es de origen humano,  fracasará;
Act 5:39  pero si es de Dios,  no podrán destruirlos,  y ustedes se encontrarán luchando contra Dios."  Se dejaron persuadir por Gamaliel.
Solo un hombre, reconocido fariseo, respetado por el pueblo y de nombre Gamaliel, a quien después descubriremos como el instructor del apóstol Pablo (Hch 22). Se pone en pie y da algunas recomendaciones muy sabias para este tensionante momento, primero hizo salir a los apóstoles y luego insto al consejo y al sumo sacerdote a obrar conforme a los principios que se habían dejado ver con el tiempo como dignos de ser tomados en cuenta y llenos de sabiduría, llamando al orden y la cordura. Les recuerda que hubo maestros anteriores que se levantaron conformando seguidores, pero que al morir estos, sus seguidores fueron dispersados, pues nadie que no tenga una verdadera convicción es capaz de seguir las enseñanzas de su maestro. Este principio es conocido como el principio de Gamaliel con el que se juzgaba como verdadero algo en base a la duración en el tiempo de las enseñanzas de un maestro. Entonces el dice que si lo que estos hombres dicen o hacen solo proviene del hombre, entonces fracasara, pero si proviene de Dios, no los podrán destruir y se hallarán peleando contra Dios. Este mismo principio puede ser aplicado a cualquier movimiento cristiano que procura seguir a Cristo verdaderamente.
Act 5:40  Entonces llamaron a los apóstoles y,  luego de azotarlos,  les ordenaron que no hablaran más en el nombre de Jesús.  Después de eso los soltaron.
Predicar la verdad nunca ha sido, ni será fácil, pues siempre encontrará rechazo. Este mismo hizo que los apóstoles fueran azotados, queriendo con esto amedrentar a todo aquel que quisiera hacer los mismo que estos hombres. Y así era como muchas veces se habían diluido movimientos apostatas judíos, un castigo, cárcel hubieran podido disuadir a quienes predicaban de Jesús, pero eso no paso.
Act 5:41  Así,  pues,  los apóstoles salieron del Consejo,  llenos de gozo por haber sido considerados dignos de sufrir afrentas por causa del Nombre.
Todos esperaríamos una actitud diferente de los apóstoles, acaban de ser azotados, maltratados, pero ellos estaban llenos de gozo, y su gozo provenía de ser considerados dignos de sufrir por causa de Jesús. Cuan diferente es el mensaje del evangelio de hoy día, que evita el sufrimiento y procura solo felicidad y prosperidad.
Act 5:42  Y día tras día,  en el templo y de casa en casa,  no dejaban de enseñar y anunciar las buenas nuevas de que Jesús es el Mesías.
He aquí que esto en vez de amedrentar a la iglesia, solo provoco lo contrario, ahora en el templo y en las casas no dejaban de enseñar, anunciando las buenas nuevas del Mesías, que consistían en que Cristo era el cordero que Dios había provisto para redimir a su pueblo, y que les llamaba para que se reconciliaran con él por medio de Cristo.

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