jueves, 30 de mayo de 2019

ESTUDIO BÍBLICO HECHOS 4



ESTUDIO BÍBILICO
Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

Act 4:1  Mientras Pedro y Juan le hablaban a la gente,  se les presentaron los sacerdotes,  el capitán de la guardia del templo y los saduceos.
No solo Pedro predico, sino que Juan también compartió el evangelio con todos aquellos que querían escucharle, fue entonces que los sacerdotes, el capitán de la guardia del templo y los saduceos se les presentaron disgustados.
Act 4:2  Estaban muy disgustados porque los apóstoles enseñaban a la gente y proclamaban la resurrección,  que se había hecho evidente en el caso de Jesús.
Su disgusto tenia que ver claramente con que no compartían lo que enseñaban los apóstoles, y menos los saduceos quienes no creían en la resurrección de los muertos ni la vida futura. Claramente el mensaje de los apóstoles era sobre la resurrección de Jesucristo.
Act 4:3  Prendieron a Pedro y a Juan y,  como ya anochecía,  los metieron en la cárcel hasta el día siguiente.
En medio de aquel alboroto que se formo en el templo los apóstoles fueron prendidos y metidos a la cárcel por predicar sobre Cristo.
Act 4:4  Pero muchos de los que oyeron el mensaje creyeron,  y el número de éstos llegaba a unos cinco mil.
Pero este evento se presto para que llegaran a creer cinco mil personas, que ahora se agregaban a la iglesia en Jerusalén.
Act 4:5  Al día siguiente se reunieron en Jerusalén los gobernantes,  los ancianos y los maestros de la ley.
Act 4:6  Allí estaban el sumo sacerdote Anás,  Caifás,  Juan,  Alejandro y los otros miembros de la familia del sumo sacerdote.
Act 4:7  Hicieron que Pedro y Juan comparecieran ante ellos y comenzaron a interrogarlos:  --¿Con qué poder,  o en nombre de quién,  hicieron ustedes esto?
Luego de pasar la noche en la cárcel los apóstoles son llevados ante las autoridades políticas y religiosas para que comparecieran y respondieran a sus inquietudes.
Act 4:8  Pedro,  lleno del Espíritu Santo,  les respondió:  --Gobernantes del pueblo y ancianos:
Pedro habla por inspiración divina, de allí la expresión “lleno del Espíritu Santo” dirigiéndose a todo el público presente.
Act 4:9  Hoy se nos procesa por haber favorecido a un inválido,  ¡y se nos pregunta cómo fue sanado!
Pedro empieza por dar a conocer lo sucedido, pues fueron procesados por favorecer en sanidad a un invalido que se posaba en la puerta del templo, y fueron entonces indagados para saber como fue sanado.
Act 4:10  Sepan,  pues,  todos ustedes y todo el pueblo de Israel que este hombre está aquí delante de ustedes,  sano gracias al nombre de Jesucristo de Nazaret,  crucificado por ustedes pero resucitado por Dios.
Sigue entonces presentando su argumento, dando a conocer que el hombre fue sanado gracias al nombre de Jesucristo, y acusa a quienes están allí presentes de haberlo crucificado, y hace referencia al hecho de que Jesús resucito por Dios.
Act 4:11  Jesucristo es 'la piedra que desecharon ustedes los constructores,  y que ha llegado a ser piedra angular'.
Luego hace referencia al salmo 118:22 en donde hace referencia a que Jesús es la piedra de la que se habla en ese salmo, luego de su muerte y resurrección ahora se ha convertido en la piedra angular de la construcción de Dios que es la iglesia.
Act 4:12  De hecho,  en ningún otro hay salvación,  porque no hay bajo el cielo otro nombre dado a los hombres mediante el cual podamos ser salvos.
Entonces Pedro delante de los hombres mas importantes de la nación y delante de los culpables de la crucifixión de Cristo les dice que en ningún otro hay salud, libertad y salvación, pues no hay ningún otro nombre en el que podamos alcanzar sanidad, libertad y salvación. El énfasis de la palabra que se usa para salvación tiene que ver con la sanidad, aunque la palabra griega sotería también traduce sanidad, libertad y salvación.
Act 4:13  Los gobernantes,  al ver la osadía con que hablaban Pedro y Juan,  y al darse cuenta de que eran gente sin estudios ni preparación,  quedaron asombrados y reconocieron que habían estado con Jesús.
Nótese que para los gobernantes y religiosos lo que mas les generaba asombro era que no habían sido preparados o estudiados por sus propios líderes, pero aun así hablaban con audacia y sin temor delante de ellos, fue entonces que reconocieron que habían estado con Jesús. Nuestras palabras denotan de donde proviene nuestro conocimiento.
Act 4:14  Además,  como vieron que los acompañaba el hombre que había sido sanado,  no tenían nada que alegar.
Era tan evidente el milagro que nadie podía dar lugar a que se pensara lo contrario, pues contaban con la evidencia misma frente a ellos.
Act 4:15  Así que les mandaron que se retiraran del Consejo,  y se pusieron a deliberar entre sí:
Act 4:16  "¿Qué vamos a hacer con estos sujetos?  Es un hecho que por medio de ellos ha ocurrido un milagro evidente;  todos los que viven en Jerusalén lo saben,  y no podemos negarlo.
Act 4:17  Pero para evitar que este asunto siga divulgándose entre la gente,  vamos a amenazarlos para que no vuelvan a hablar de ese nombre a nadie."
Terminada la reunión del Consejo deliberaron sobre lo que deberían hacer ante tal acontecimiento, su preocupación no era por saber si ello provenía de Dios o si debían arrepentirse de haber matado a Jesús, sino que sabían que algo tan evidente se había dado a conocer a todos y como era tan evidente no podía negarse como lo habían hecho antes. La única forma que encontraron para seguir sus patrañas fue tratar de amenazar o amedrentar a los discípulos para que no volvieran a hablar de Jesús.
Act 4:18  Los llamaron y les ordenaron terminantemente que dejaran de hablar y enseñar acerca del nombre de Jesús.
Su orden fue clara: dejen de hablar y enseñar sobre Jesucristo.
Act 4:19  Pero Pedro y Juan replicaron:  --¿Es justo delante de Dios obedecerlos a ustedes en vez de obedecerlo a él?  ¡Júzguenlo ustedes mismos!
Pero Pedro y Juan ahora revestidos del poder del Espíritu Santo no habrían de callar jamás, por eso responden con tal coraje a sabiendas que pueden ser apresados y muertos por lo que dicen, pero su respuesta debe haber puesto a pensar a mas de un judío. También nos plantea como creyentes el punto de a quien debemos obedecer, claramente la obediencia a Dios esta por encima de la obediencia al hombre, este es el orden correcto.
Act 4:20  Nosotros no podemos dejar de hablar de lo que hemos visto y oído.
Este se convertirá en el modelo a seguir de la iglesia al predicar el evangelio, siempre hablaremos de lo que hemos visto y oído, por medio de su palabra y de nuestra experiencia con Dios, haciendo claridad que nuestra experiencia jamás puede convertirse en doctrina. Los apóstoles dejaron por escrito todo lo que vieron y oyeron para que nosotros tuviésemos en la palabra una guía para todas nuestras experiencias y para que de este modo pudiéramos enseñar fielmente la doctrina de Cristo y no la propia.
Act 4:21  Después de nuevas amenazas,  los dejaron irse.  Por causa de la gente,  no hallaban manera de castigarlos:  todos alababan a Dios por lo que había sucedido,
Act 4:22  pues el hombre que había sido milagrosamente sanado tenía más de cuarenta años.
Los amenazaron pensando que con ello acabarían por finiquitar este movimiento cristiano que se levantaba ante sus propias narices. No pudieron mantenerlos cautivos pues la gente alababa a Dios por lo ocurrido, señal de que lo sucedido glorificaba a Dios, pues jamás apunto a los hombres, sino a Dios. La edad del hombre sanado era un punto importante a tocar pues llevaba muchos años junto a la puerta lo cual le había hecho reconocible por todo el pueblo y la milagrosa evidencia del poder de Dios hacia que todos le alabaran.
Act 4:23  Al quedar libres,  Pedro y Juan volvieron a los suyos y les relataron todo lo que les habían dicho los jefes de los sacerdotes y los ancianos.
No pudiendo mantenerles bajo custodia por temor al pueblo, les soltaron. Los apóstoles volvieron y contaron lo sucedido a los suyos como testimonio del poder de Dios obrando a través suyo por medio del nombre de Jesús.
Act 4:24  Cuando lo oyeron,  alzaron unánimes la voz en oración a Dios:  "Soberano Señor,  creador del cielo y de la tierra,  del mar y de todo lo que hay en ellos,
Act 4:25  tú,  por medio del Espíritu Santo,  dijiste en labios de nuestro padre David,  tu siervo:  "'¿Por qué se sublevan las naciones y en vano conspiran los pueblos?
Act 4:26  Los reyes de la tierra se rebelan y los gobernantes se confabulan contra el Señor y contra su Ungido.'*
Su respuesta no podía ser otra que buscar a Dios en oración y reconocerle como lo que es, el creador de todas las cosas, revelándonos que David hablo por medio del Espíritu Santo lo que habría de suceder con Cristo contra el cual se rebelaron y se rebelan los gobernantes de este mundo. El Salmo 2:1-2 contiene lo dicho por David sobre Jesucristo.
Act 4:27  En efecto,  en esta ciudad se reunieron Herodes y Poncio Pilato,  con los gentiles y con el pueblo* de Israel,  contra tu santo siervo Jesús,  a quien ungiste
Act 4:28  para hacer lo que de antemano tu poder y tu voluntad habían determinado que sucediera.
Así fue como se cumplió que los gobernantes de Israel tanto Judíos como Romanos, junto con el pueblo se levantaran en contra de Jesús el ungido del Señor por medio de quien se mostro el poder de Dios y la voluntad de Dios que había sido determinada para cumplirse en Jesús. Aunque vemos que Dios ya había determinado un final para Jesús, también vemos como Jesús tenia toda potestad de hacer su voluntad y no someterse a morir en la cruz, pero al final él mismo se somete a la voluntad del Padre en obediencia.
Act 4:29  Ahora,  Señor,  toma en cuenta sus amenazas y concede a tus siervos el proclamar tu palabra sin temor alguno.
Sabiendo lo que tendrían que enfrentar: amenazas, injurias, calumnias, cárceles y toda contrariedad piden a Dios que tome en cuenta en su justicia el obrar contrario de sus adversarios y piden les sea concedido predicar el mensaje de salvación sin temor alguno.
Act 4:30  Por eso,  extiende tu mano para sanar y hacer señales y prodigios mediante el nombre de tu santo siervo Jesús."
Luego piden que su mensaje este acompañado por sanidades, señales y prodigios mediante el nombre de Jesús para que todos puedan reconocer de donde proviene todo este poder.
Act 4:31  Después de haber orado,  tembló el lugar en que estaban reunidos;  todos fueron llenos del Espíritu Santo,  y proclamaban la palabra de Dios sin temor alguno.
La llenura del Espíritu Santo es una experiencia que puede ser experimentada en varias ocasiones según las escrituras, no es algo que se da una sola vez y ya. Su oración sincera y comprometida con la verdad es acompañada de fenómenos naturales que evidencian el poder de Dios que les acompaña.
Act 4:32  Todos los creyentes eran de un solo sentir y pensar.  Nadie consideraba suya ninguna de sus posesiones,  sino que las compartían.
Cuando hay verdad y compromiso con esta, surge un solo sentir y pensar que corresponde a la unidad de la fe. Como evidencia de este único sentir y pensar todos dejaron de considerar como suyo lo que poseían, sino que todo lo compartían con amor y servicio. 
Act 4:33  Los apóstoles,  a su vez,  con gran poder seguían dando testimonio de la resurrección del Señor Jesús.  La gracia de Dios se derramaba abundantemente sobre todos ellos,
El poder de Dios se evidenciaba primeramente en corazones transformados y luego en maravillas, sanidades y señales, todo esto con el propósito de que se diera testimonio de la resurrección de Cristo. La última parte del versículo debe ser entendida en concordancia con el siguiente en donde se nos muestra como la gracia de Dios se derramaba en abundancia en la medida en que no había ningún necesitado en la comunidad, algo que parece que hemos olvidado. Necesitamos como iglesia volver a preocuparnos por la necesidad de cada hermano en la fe primeramente y luego preocuparnos por las necesidades de nuestro prójimo en necesidad, solo así encontraremos en Dios la gracia necesaria para dar a conocer con poder su mensaje, es por esto que creo que hemos perdido tanta gracia y poder como iglesia, pues casi en nada nos preocupamos por las necesidades del prójimo.
Act 4:34  pues no había ningún necesitado en la comunidad.  Quienes poseían casas o terrenos los vendían,  llevaban el dinero de las ventas
Act 4:35  y lo entregaban a los apóstoles para que se distribuyera a cada uno según su necesidad.
Todos entregaban lo que poseían para que no hubiese nadie dentro de la congregación que pasara necesidad, todo les era confiado a los apóstoles para que ellos con sabiduría distribuyeran según la necesidad que surgiera. Esto también pudo haber sido usado por sus detractores para tergiversar la obra del evangelio, pero a diferencia de hoy, las evidentes muestras del amor y la misericordia al no haber necesitados entre los creyentes hacían que todos glorificaran a Dios, ¿seriamos capaces como iglesia de llegar a lo mismo?, pues creo que cada vez se hace mas necesario volver a practicar los principios de la iglesia primitiva.
Act 4:36  José,  un levita natural de Chipre,  a quien los apóstoles llamaban Bernabé  (que significa:  Consolador),
Act 4:37  vendió un terreno que poseía,  llevó el dinero y lo puso a disposición de los apóstoles.
Aquí podemos ver como un judío que pertenecía a la tribu de Levi, por eso se le llama levita, cuyo nombre era José pero se le llamo Bernabé (o Consolador) vendió algo que poseía y el dinero se lo entrego confiadamente a los apóstoles. Vemos que la iglesia tenia todo en común, no solo la fe, sino que también compartían lo que tenían al punto de no haber necesitados entre ellos.


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