lunes, 11 de marzo de 2019

PREDICA DOMINICAL - VISTAN DECOROSAMENTE



VISTAN DECOROSAMENTE

1Ti 2:9 En cuanto a las mujeres, quiero que ellas se vistan decorosamente, con modestia y recato, sin peinados ostentosos, ni oro, ni perlas ni vestidos costosos.

INTRODUCCION

No me gusta hablar de temas que solo atañen a las cosas exteriores, pero creo que es importante debido a que la misma escritura habla de ellas y sin lugar a dudas creo que ellas también son reflejo de las interiores. No vengo a decirles cómo deben vestir, pero si a decirles que su exterior es fiel reflejo de su interior.

La escritura debe ser predicada en todo su consejo, y como la escritura también habla de cómo vestir, es bueno que tomemos nota y que cuidemos nuestra forma de hacerlo. Este consejo en particular no es solo para las mujeres, sino también para los hombres.

Toda correcta forma de vestir surge en el interior, de nuestra intención al vestirnos. Todo surge con un propósito en nuestra mente, y puede que ese propósito no sea glorificar a Dios, sino que provenga de la vanidad.

Basta de usar este versículo para ultrajar a las mujeres o para manipularlas según nuestros prejuicios de lo que es o no correcto, revisémonos todos, y procuremos siempre obrar por los motivos correctos, no por manipulación, envidia u orgullo, cada quien se vista como mejor le parezca ante Dios, eso es algo que atañe a la conciencia de cada uno. No puede convertirse en una imposición para todos como la norma.

DESARROLLO

Vestir es algo que parece tan poco espiritual, banal y sin sentido, pero si lo miramos con detenimiento esto también tiene que ser discernido. Vestir es un reflejo de nuestro interior, conforme nos vestimos demostramos lo que sentimos, lo que vivimos o lo que pensamos. Un metalero o un rockero se visten de una forma particular, un profesional se viste de forma particular, un obrero se viste de cierta forma particular que nos hace reconocer desde lejos su oficio o gustos particulares. Así mismo el creyente debe hacerse notar ante la sociedad como alguien no sigue el modelo que el mundo, la moda, la vanidad o la belleza imponen, sino que viste decorosamente. Pero que significa vestir decorosamente? Algunas congregaciones imponen una forma de vestir particular, faldas para mujeres y pantalones para hombres y con ello creen cumplir a cabalidad con lo que enseñan. Pero la discusión no se define en la ropa que podemos o no podemos usar, sino en lo que significa vestir decorosamente y que surge en nuestro interior al hacerlo. Vestir decorosamente significa vestir de forma que se demuestre decencia y dignidad. Eso parece no representar ningún problema. Pero estamos seguros que estamos vistiendo decorosamente, con decencia y dignidad?, en ocasiones pienso que no.

Frecuentemente escucho aun a creyentes hablar de la ropa que usan, las cosas que visten y hasta lo que usan para hacer deporte, no pretendo con esto crear una norma o volverte legalista con respecto a lo que debes o no debes vestir. Pero debemos revisar que surge en nuestro interior al vestir. Que pensamientos surgen en tu cabeza al vestir o al comprar tu ropa?, lo haces para impresionar?, para llamar la atención de la gente?, para sentirte bien? Para que los demás te vean?, para que los demás te envidien?, porque los demás no pueden tener lo que tu si puedes?, es allí a donde debe apuntar este consejo de la escritura. Vestir decorosamente implica que en nuestro vestir no provenga de las razones o motivos equivocados.

Mientras estaba en las cosas del mundo solía vestirme con ropa costosa que no todos podían comprar, solía presumir de aquello que usaba y compraba, ropa de marca, perfumes de marca, zapatos de marca, con los cuales no solo pretendía sentirme superior a los demás, sino también mejor que ellos. Sentimientos que al revisarlos hoy los encuentro engreídos y llenos de vanidad. Algunas personas que conozco también hacían lo mismo, compraban ropa para alardear y para presumir, otras no solo presumían del valor o marca de sus prendas, sino también de su cuerpo y figura física. Si esto es lo que motiva tu vestir, seas hombre o mujer estas equivocado y debes seguir el consejo de la palabra.

CONCLUSION

El pueblo de Dios no se caracteriza por la ropa que usa, el cuerpo que tiene, ni por los lujos que se da, se reconoce por los frutos espirituales que evidencia, si bien la ropa no es lo más importante, lo que nos motiva a tenerla o usarla si es un tema importante a tratar y cuidar.

No importa la marca de ropa, el dinero que gastaste en lo que tienes lo que habla de tu vida espiritual, sino las motivaciones que surgen en ti para hacerlo. Si puedes comprar ropa costosa o barata eso no importa, lo que si importa y te insto a revisar es tu interior, que surge cuando te vistes o cuando compras tu ropa?

Si revisas y encuentras vanidad, orgullo, vanagloria o ego, busca por un tiempo tratar de no comprar la misma marca de ropa, de usar cosas más sencillas, solo como un ejercicio espiritual de abstenerte de cosas que no necesitas y de hacer un escrutinio de tus razones para vestir. No tienes que vestir como un monje, sino con tu ropa más sencilla. Te importa lo que piensan los demás? Allí hay vanidad. Te importa lo que surge en ti al usar prendas vistosas o costosas? Allí hay vanidad.

Al final recuerda este consejo: “Vístete como visten los demás, come lo que ellos comen, pero interiormente mantente separado de ellos”.

Oremos, Señor escudriña nuestros corazones y muéstranos la verdadera razón para usar joyas, la ropa que usamos y la forma en que nos vestimos, para que al hacerlo correctamente glorifiquemos tu nombre y todos puedan reconocerte a ti en nosotros, amen.

Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe


No hay comentarios:

Publicar un comentario