jueves, 29 de enero de 2015

ESTUDIO BÍBLICO COLOSENSES 1


Col 1:1  Pablo,  apóstol de Cristo Jesús por la voluntad de Dios,  y el hermano Timoteo,
De nuevo Pablo se ve instado a hacer uso de su autoridad apostólica a los colosenses. Escrita entre el 60-61 d.C., probablemente desde Roma.  Colosas era una ciudad de Frigia en Asia Menor.  Aunque era un importante centro urbano, había declinado ante el surgimiento de Hierápolis y Laodicea, pero se caracterizaba por ser una región de profundas prácticas gnósticas que estaban influenciando a la comunidad cristiana, por lo cual Pablo interviene fuertemente para contrarrestar tales herejías.
Col 1:2  a los santos y fieles hermanos* en Cristo que están en Colosas: Que Dios nuestro Padre les conceda* gracia y paz.
De nuevo su saludo contiene la petición de gracia y paz con la cual ha iniciado la gran mayoría de sus cartas, lo cual demuestra la importancia de su petición y la necesidad de que la paz y la gracia que permiten al ser del hombre crecer espiritualmente y ser perfeccionado, se hicieran realidad en medio de la iglesia.
Col 1:3  Siempre que oramos por ustedes,  damos gracias a Dios,  el Padre de nuestro Señor Jesucristo,
La gratitud también hace parte indeleble de sus escritos y con ella da cumplimiento a la voluntad del Señor de dar gracias en todo.
Col 1:4  pues hemos recibido noticias de su fe en Cristo Jesús y del amor que tienen por todos los santos
Todo siempre sale a la luz, tanto lo bueno como lo malo, la iglesia siempre está recibiendo noticias de lo bueno que hace la iglesia así como lo malo. De modo que al estar conscientes de ello, pongamos mayor atención a nuestro testimonio de amor y fe.
Col 1:5  a causa de la esperanza reservada para ustedes en el cielo.  De esta esperanza ya han sabido por la palabra de verdad,  que es el evangelio
Esta iglesia ha conocido el evangelio, las buenas nuevas de amor, gracia y justicia en Cristo por medio de su muerte y resurrección. Pues solo al conocer la verdad completa del evangelio el hombre puede cambiar el deseo de las cosas pasajeras por la esperanza que ha sido reservada para él en lo eterno.
Col 1:6  que ha llegado hasta ustedes.  Este evangelio está dando fruto y creciendo en todo el mundo,  como también ha sucedido entre ustedes desde el día en que supieron de la gracia de Dios y la comprendieron plenamente.
Es Su palabra la que da fruto para entendimiento y conocimiento de Dios, Su gracia, poder y salvación, no otro mensaje. El evangelio sigue creciendo, pero debemos recordar que no son nuestras palabras las que trasforman y dan entendimiento de la verdad, sino su mensaje, el cual hemos sido llamados a enseñar. Es solo por medio de la verdad que trae el evangelio que el ser del hombre puede ser trasformado.
Col 1:7  Así lo aprendieron de Epafras,  nuestro querido colaborador* y fiel servidor de Cristo para el bien de ustedes.*
Epafras es el fundador de la iglesia de Colosas, colaborador y siervo fiel de Cristo quien había enseñado la verdad por el bien de los que ahora pertenecen a la iglesia.
Col 1:8  Fue él quien nos contó del amor que tienen en el Espíritu.
Pablo no conocía personalmente la iglesia de Colosas, pero conoció su testimonio por medio de Epafras, cuyo testimonio de amor en el Espíritu capta la atención de Pablo. Debemos recordar que el testimonio es vital para tocar las vidas de nuestros familiares, para llegar a una sociedad, y para llegar a los que no creen.
Col 1:9  Por eso,  desde el día en que lo supimos no hemos dejado de orar por ustedes.  Pedimos que Dios les haga conocer plenamente su voluntad con toda sabiduría y comprensión espiritual,
Cuando conocemos un testimonio fiel de la verdad, debemos procurar orar por él. Pues es necesaria la oración para conocer a plenitud la voluntad de Dios con sabiduría y comprensión de lo que significa desde la perspectiva divina, para crecer y madurar en la fe.
Col 1:10  para que vivan de manera digna del Señor,  agradándole en todo.  Esto implica dar fruto en toda buena obra,  crecer en el conocimiento de Dios
Se necesita comprender la voluntad divina en cada área de nuestras vidas, y la escritura es la mejor forma de que su voluntad sea revelada y podamos agradarle en nuestro pensamiento, palabra y acción. Solo cuando discernimos la verdad podemos obrar conforme a ella, y dar fruto en toda obra que emprendamos, además nos permitirá crecer en el conocimiento de Dios y podremos ser fortalecidos en medio de cualquier situación o problema que tengamos que enfrentar por medio de su poder. Pero para que ello se haga manifiesto debemos vaciarnos de nosotros mismos para que el conocimiento de Dios, y su fortaleza, sean un fortín en nuestra debilidad.
Col 1:11  y ser fortalecidos en todo sentido con su glorioso poder.  Así perseverarán con paciencia en toda situación,
Recordemos que dar fruto no siempre significa dar resultados o números, más bien significa que la obra del Espíritu avanza en nuestro interior. De manera que podamos perseverar con paciencia para alcanzar la meta dispuesta por Dios, para que podamos vivir en paz y esperanza aun cuando muchas promesas no sean cumplidas en el tiempo que esperamos.
Col 1:12  dando gracias con alegría al Padre.  Él los* ha facultado para participar de la herencia de los santos en el reino de la luz.
La paciencia nos permite vivir agradecidos, con una actitud de confianza frente a cualquier situación. Es por su poder que podemos disfrutar y participar de la herencia de bendición que Dios ha derramado sobre los que son participes del reino de la luz o de lo eterno.
Col 1:13  Él nos libró del dominio de la oscuridad y nos trasladó al reino de su amado Hijo,
Ya no somos dominados por las tinieblas y la ignorancia, ahora nuestro estado y situación han cambiado, hemos sido trasladados de la oscuridad a la luz, de la mentira a la verdad, del engaño a la realidad, pues solo desde el reino eterno podemos ver las cosas desde la perspectiva divina y vivir bajo esta.
Col 1:14  en quien tenemos redención,* el perdón de pecados.
De un reino de egoísmo, esclavitud, falta de perdón, dolor, y agonía, ahora hemos de vivir como redimidos, en donde el perdón, la vida, la paz y la justicia son una realidad.
Col 1:15  Él es la imagen del Dios invisible,  el primogénito* de toda creación,
Cristo (la divinidad) es la imagen, la representación, y la semejanza de la divinidad invisible al ojo humano, preeminente en toda la creación.
Col 1:16  porque por medio de él fueron creadas todas las cosas en el cielo y en la tierra,  visibles e invisibles,  sean tronos,  poderes,  principados o autoridades:  todo ha sido creado por medio de él y para él.
Ya que en ella misma (la divinidad) fue creado todo, tanto lo terrenal como lo eterno, visible e invisible al ojo humano, trono, poder o autoridad; dominio o gobernador; jefe o principado; todo a través de ella misma y así entrar en ella para crear.
Col 1:17  Él es anterior a todas las cosas,  que por medio de él forman un todo coherente.
Su esencia es eterna, permanece por los tiempos, el tiempo no lo puede abarcar o definir, y es por él que está constituido y puede permanecer todo.
Col 1:18  Él es la cabeza del cuerpo,  que es la iglesia.  Él es el principio,  el primogénito de la resurrección,  para ser en todo el primero.
Él es la parte superior, lo más alto del cuerpo o iglesia. Su esencia esta desde el principio o comienzo, fue el primero en disfrutar la resurrección que alcanzara a todos los redimidos, pues como cabeza y primero debe experimentarlo todo para que después el cuerpo pueda también vivirlo.
Col 1:19  Porque a Dios le agradó habitar en él con toda su plenitud
La divinidad aprobó el habitar permanentemente sobre él en su totalidad, llenándolo todo.
Col 1:20  y,  por medio de él,  reconciliar consigo todas las cosas,  tanto las que están en la tierra como las que están en el cielo,  haciendo la paz mediante la sangre que derramó en la cruz.
Para que a través suyo se pudiera cambiar de una condición a otra, de perdición a salvación, tanto en lo eterno como lo terrenal; armonizándolo todo mediante la sangre que derramo en la cruz.
Col 1:21  En otro tiempo ustedes,  por su actitud y sus malas acciones,  estaban alejados de Dios y eran sus enemigos.
Nuestra naturaleza carnal y pecaminosa nos conducía por el camino del mal, controlo nuestra actitud mediante la manipulación y el engaño, manteniéndonos alejados de la presencia de Dios, por lo tanto considerados enemigos de su reino conforme a nuestras acciones.
Col 1:22  Pero ahora Dios,  a fin de presentarlos santos,  intachables e irreprochables delante de él,  los ha reconciliado en el cuerpo mortal de Cristo mediante su muerte,
Pero en Cristo las cosas son diferentes, la reconciliación y armonía que ha sido entregada a los que creen, nos presenta santificados, puros e impecables ante su presencia, por la obra de Cristo en la cruz.
Col 1:23  con tal de que se mantengan firmes en la fe,  bien cimentados y estables,  sin abandonar la esperanza que ofrece el evangelio.  Éste es el evangelio que ustedes oyeron y que ha sido proclamado en toda la creación debajo del cielo,  y del que yo,  Pablo,  he llegado a ser servidor.
Para que esforzándonos con la ayuda divina, nos mantengamos firmes en la confianza, soportados con buenos fundamentos y establecidos en la verdad, abandonando los deseos terrenales y abrazando la esperanza de vida eterna que ofrece Dios por medio del evangelio. No hay otro mensaje, este no puede ser cambiado o tergiversado, este es el mensaje que debe ser proclamado por su pueblo e iglesia.
Col 1:24  Ahora me alegro en medio de mis sufrimientos por ustedes,  y voy completando en mí mismo* lo que falta de las aflicciones de Cristo,  en favor de su cuerpo,  que es la iglesia.
Pablo entiende que sus aflicciones y sufrimientos que vive en su carne, son en favor de la iglesia, su vida, su testimonio, su inquebrantable fe son prueba de la vida eterna que habita en su interior y del su fortaleza en Cristo, aun en medio de la adversidad.
Col 1:25  De ésta llegué a ser servidor según el plan que Dios me encomendó para ustedes:  el dar cumplimiento a la palabra de Dios,
Es importante que todos sigamos el llamado que Dios ha puesto en nuestros corazones para con la iglesia, y de esta manera dar cumplimiento a su voluntad descrita en las escrituras.
Col 1:26  anunciando el misterio que se ha mantenido oculto por siglos y generaciones,  pero que ahora se ha manifestado a sus santos.
La iglesia debe continuar anunciando el misterio que había estado oculto, el más grande misterio jamás conocido, pero que por el poder de Dios, puede hacerse manifiesto a nosotros sus santos, para salvación, edificación y establecimiento de la verdad sobre la humanidad.
Col 1:27  A éstos Dios se propuso dar a conocer cuál es la gloriosa riqueza de este misterio entre las naciones,  que es Cristo en ustedes,  la esperanza de gloria.
Este misterio es la más gloriosa riqueza que nadie en ningún tiempo podrá disfrutar, Cristo en nosotros, su vida manifiesta en nosotros, su divinidad en nosotros, una esperanza que nos permite soportar el peso pleno de su presencia y hacerla manifiesta.
Col 1:28  A este Cristo proclamamos,  aconsejando y enseñando con toda sabiduría a todos los seres humanos,  para presentarlos a todos perfectos en él.
A este ungido de Dios proclamamos y anunciamos; amonestando y exhortando; enseñamos e instruimos con toda sabiduría, prudencia, discreción y discernimiento, a fin de exhibir maduros y perfectos a todos en él.
Col 1:29  Con este fin trabajo y lucho fortalecido por el poder de Cristo que obra en mí.

Este es el fin de nuestro obrar, fortalecer, restaurar y establecer a todos en Cristo, fortalecidos igualmente por su poder que obra en nosotros.

miércoles, 14 de enero de 2015

ESTUDIO BÍBLICO FILIPENSES 4


ESTUDIO BIBLICO
Por: Camilo A. Sastoque M.
Ministerio Unidad de la Fe

Php 4:1  Por lo tanto,  queridos hermanos míos,  a quienes amo y extraño mucho,  ustedes que son mi alegría y mi corona,  manténganse así firmes en el Señor.
Como hijos, reyes y sacerdotes de un reino espiritual, permanecemos en el gozo de Dios, y todo nos llena de alegría, además Pablo reconoce que su corona, reconocimiento o premio ha sido la iglesia con la cual ha podido compartir y vivir esta experiencia espiritual. Recuerden que debemos mantenernos firmes y esto depende de cuan conscientes somos de la presencia de Dios en nuestras vidas y de la obra perfeccionadora del Espíritu Santo en nuestras vidas, además esto ocurre en la medida en que nos entregamos y vaciamos a nosotros mismos de todo ego, vanidad, orgullo y mentira.
Php 4:2  Ruego a Evodia y también a Síntique que se pongan de acuerdo en el Señor.
Eran dos mujeres que tenían una disputa o desacuerdo, y Pablo usa esta carta para exhortarles, sabiendo y entendiendo que deben ponerse de acuerdo para permanecer en la presencia y para que puedan disfrutar de la comunión con los hermanos.
Php 4:3  Y a ti,  mi fiel compañero,* te pido que ayudes a estas mujeres que han luchado a mi lado en la obra del evangelio,  junto con Clemente y los demás colaboradores míos,  cuyos nombres están en el libro de la vida.
Se dirige a quien lidera y ministra la iglesia de Filipos para que con su ayuda las mujeres que permanecían en disputa pudieran arreglar sus diferencias. Pablo tiene la certeza de la salvación y por ello describe que aquellos colaboradores y servidores que participan de su ministerio están escritos en el libro de la vida.
Php 4:4  Alégrense siempre en el Señor.  Insisto:  ¡Alégrense!
El gozo debe ser parte de la vida del creyente, aun en las peores circunstancias, el gozo del Señor permanece, porque no depende de la emoción humana, sino que está establecido en el amor, la paz y la presencia de Dios en nuestras vidas.
Php 4:5  Que su amabilidad sea evidente a todos.  El Señor está cerca.
La cordialidad, amabilidad y hospitalidad deben ser evidentes en el creyente, pues quien asi obra lo hace para el Señor, no para los hombres. Además quien así obra sabe y comprende que el Señor está cercano al corazón de quien así obra y sirve.
Php 4:6  No se inquieten por nada;  más bien,  en toda ocasión,  con oración y ruego,  presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.
El afán o la preocupación provienen del pensamiento, y como tal pueden ser sometidos por medio del dominio propio que nos ha sido confiado, el cual permanece o se hace evidente en la vida del creyente por medio de la oración, la súplica, la queja, podamos presentar toda petición, necesidad y anhelo, dando gracias a Dios por que el obrara siempre a nuestro favor.
Php 4:7  Y la paz de Dios,  que sobrepasa todo entendimiento,  cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús.
La paz que se percibe en Cristo, no puede ser comprendida por la mente, porque esta supera su entendimiento, proviene de Dios y es en Él que ella puede permanecer. Si hay paz en nuestros corazones, ella misma cuidara nuestros corazones para que la emoción no se desborde, ejercerá control sobre el pensamiento para que este no se desboque, pues todo pensamiento y emoción están sometidos en obediencia a Cristo.
Php 4:8  Por último,  hermanos,  consideren bien todo lo verdadero,  todo lo respetable,  todo lo justo,  todo lo puro,  todo lo amable,  todo lo digno de admiración,  en fin,  todo lo que sea excelente o merezca elogio.
Mejor mantengan en su mente siempre aquello que Dios considera verdadero, aquello que es honroso y respetable para la vida del creyente, aquello que es justo, puro, amable, que merezca elogio o sea excelente, en fin todo lo que proviene de la naturaleza divina en unidad con Dios.
Php 4:9  Pongan en práctica lo que de mí han aprendido,  recibido y oído,  y lo que han visto en mí,  y el Dios de paz estará con ustedes.
Sean diligentes en poner por obra todo lo enseñado, tanto en ejemplo como en palabra, para que en la medida que lo hacen y someten su voluntad a la de Dios, Su presencia se haga más perceptible y poderosa en sus vidas.
Php 4:10  Me alegro muchísimo en el Señor de que al fin hayan vuelto a interesarse en mí.  Claro está que tenían interés,  sólo que no habían tenido la oportunidad de demostrarlo.
Pablo no quiere hacer referencia a ningún interés personal, por eso se limita a agradecer el gesto de interés que ellos han profesado con su ofrenda y servicio.
Php 4:11  No digo esto porque esté necesitado,  pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre.
No quiere por ningún motivo ser mal interpretado, de manera que les confiesa su realidad, lo que ha venido aprendiendo mediante ha llevado a cabo la obra encomendada. Todo creyente ha de aprender a vivir satisfecho en la situación que se encuentre, sea esta de necesidad o de abundancia, pues son estas circunstancias las que ponen nuestra fe y confianza en el Señor.
Php 4:12  Sé lo que es vivir en la pobreza,  y lo que es vivir en la abundancia.  He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias,  tanto a quedar saciado como a pasar hambre,  a tener de sobra como a sufrir escasez.
Su testimonio de vida da cuenta de todo lo que Pablo tuvo que soportar y vivir en medio de la obra, pobreza y abundancia pasaron como hojas por el viento, hambre y saciedad fueron compañeras en sus años de batalla por la fe.
Php 4:13  Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Y todo lo que le sucedió, fue lo que lo llevo a la determinación de la declaración que aquí se menciona, “todo”, absolutamente todo lo puedo en Cristo, que me fortalece en mi interior para soportar lo que vivo en el exterior.
Php 4:14  Sin embargo,  han hecho bien en participar conmigo en mi angustia.
Como creyentes participamos de la obra cuando apoyamos a quien la lleva a cabo, cuando oramos por aquellos que ministran y sirven a la congregación, cuando ayudamos y servimos a quienes lo necesitan.
Php 4:15  Y ustedes mismos,  filipenses,  saben que en el principio de la obra del evangelio,  cuando salí de Macedonia,  ninguna iglesia participó conmigo en mis ingresos y gastos,  excepto ustedes.
Pablo reconoce la obra de misericordia que ha tenido la iglesia de Filipos, al hacerle partícipe de una ofrenda que cubría seguramente sus ingresos y gastos mientras ministraba en otros sitios.
Php 4:16  Incluso a Tesalónica me enviaron ayuda una y otra vez para suplir mis necesidades.
También la congregación que participaba en Tesalónica aportaron con su ayuda al ministerio de Pablo, lo cual Pablo también reconoce, no como algo de lo que alabarse, sino con la gratitud que surge de alguien que se ha visto en necesidad y ve la mano de Dios obrando a través de sus hermanos e hijos en la fe.
Php 4:17  No digo esto porque esté tratando de conseguir más ofrendas,  sino que trato de aumentar el crédito a su cuenta.
De nuevo hace claridad en su intención, sino que da crédito a su fe, la cual se acompaña de obras que la confirman.
Php 4:18  Ya he recibido todo lo que necesito y aún más;  tengo hasta de sobra ahora que he recibido de Epafrodito lo que me enviaron.  Es una ofrenda fragante,  un sacrificio que Dios acepta con agrado.
La ofrenda que la iglesia envió a Pablo había sido abundante y había servido para cumplir sus propósitos en este viaje misionero. Pablo también nos recuerda que lo que damos no lo damos al hombre, sino a Dios, quien reconocía la intención firme y amorosa de la ofrenda enviada.
Php 4:19  Así que mi Dios les proveerá de todo lo que necesiten,  conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús.
Dios suplirá, proveerá, llenará, y completará todo lo que nos hace falta para ser perfectos, no en un futuro, sino en el aquí y ahora de Su presencia. Conforme a Su presencia en nuestras vidas. 
Php 4:20  A nuestro Dios y Padre sea la gloria por los siglos de los siglos.  Amén.
La gloria que es el peso pleno de Tu presencia, permanecen por la eternidad y a ti te pertenece.
Php 4:21  Saluden a todos los santos en Cristo Jesús.  Los hermanos que están conmigo les mandan saludos.
Miren que Pablo no se refiere a la iglesia, como a alguien a quien se esté santificando, los declara santos en Cristo, porque es en él que se hace manifiesta la santidad. Pablo está acompañado de un grupo de creyentes aun en medio de su situación jurídica, lo cual indica que su obra y servicio permanecían siempre en continuo movimiento.
Php 4:22  Saludos de parte de todos los santos,  especialmente los de la casa del emperador.
Ya muchos de los que participaban del servicio al emperador romano, habían sido alcanzados por la obra misionera de Pablo y participaban de la congregación y de la fe.
Php 4:23  Que la gracia del Señor Jesucristo sea con su espíritu.  Amén.*
Este libro termina con una declaración maravillosa: la gracia de nuestro Señor, sea con nuestro espíritu, de manera que la gracia opera en el espíritu del hombre para perfeccionarle y permitirle poner por obra la verdad. Sin la gracia en el espíritu del hombre creer, amar y vivir por fe es imposible.