lunes, 11 de marzo de 2019

PREDICA DOMINICAL - VISTAN DECOROSAMENTE



VISTAN DECOROSAMENTE

1Ti 2:9 En cuanto a las mujeres, quiero que ellas se vistan decorosamente, con modestia y recato, sin peinados ostentosos, ni oro, ni perlas ni vestidos costosos.

INTRODUCCION

No me gusta hablar de temas que solo atañen a las cosas exteriores, pero creo que es importante debido a que la misma escritura habla de ellas y sin lugar a dudas creo que ellas también son reflejo de las interiores. No vengo a decirles cómo deben vestir, pero si a decirles que su exterior es fiel reflejo de su interior.

La escritura debe ser predicada en todo su consejo, y como la escritura también habla de cómo vestir, es bueno que tomemos nota y que cuidemos nuestra forma de hacerlo. Este consejo en particular no es solo para las mujeres, sino también para los hombres.

Toda correcta forma de vestir surge en el interior, de nuestra intención al vestirnos. Todo surge con un propósito en nuestra mente, y puede que ese propósito no sea glorificar a Dios, sino que provenga de la vanidad.

Basta de usar este versículo para ultrajar a las mujeres o para manipularlas según nuestros prejuicios de lo que es o no correcto, revisémonos todos, y procuremos siempre obrar por los motivos correctos, no por manipulación, envidia u orgullo, cada quien se vista como mejor le parezca ante Dios, eso es algo que atañe a la conciencia de cada uno. No puede convertirse en una imposición para todos como la norma.

DESARROLLO

Vestir es algo que parece tan poco espiritual, banal y sin sentido, pero si lo miramos con detenimiento esto también tiene que ser discernido. Vestir es un reflejo de nuestro interior, conforme nos vestimos demostramos lo que sentimos, lo que vivimos o lo que pensamos. Un metalero o un rockero se visten de una forma particular, un profesional se viste de forma particular, un obrero se viste de cierta forma particular que nos hace reconocer desde lejos su oficio o gustos particulares. Así mismo el creyente debe hacerse notar ante la sociedad como alguien no sigue el modelo que el mundo, la moda, la vanidad o la belleza imponen, sino que viste decorosamente. Pero que significa vestir decorosamente? Algunas congregaciones imponen una forma de vestir particular, faldas para mujeres y pantalones para hombres y con ello creen cumplir a cabalidad con lo que enseñan. Pero la discusión no se define en la ropa que podemos o no podemos usar, sino en lo que significa vestir decorosamente y que surge en nuestro interior al hacerlo. Vestir decorosamente significa vestir de forma que se demuestre decencia y dignidad. Eso parece no representar ningún problema. Pero estamos seguros que estamos vistiendo decorosamente, con decencia y dignidad?, en ocasiones pienso que no.

Frecuentemente escucho aun a creyentes hablar de la ropa que usan, las cosas que visten y hasta lo que usan para hacer deporte, no pretendo con esto crear una norma o volverte legalista con respecto a lo que debes o no debes vestir. Pero debemos revisar que surge en nuestro interior al vestir. Que pensamientos surgen en tu cabeza al vestir o al comprar tu ropa?, lo haces para impresionar?, para llamar la atención de la gente?, para sentirte bien? Para que los demás te vean?, para que los demás te envidien?, porque los demás no pueden tener lo que tu si puedes?, es allí a donde debe apuntar este consejo de la escritura. Vestir decorosamente implica que en nuestro vestir no provenga de las razones o motivos equivocados.

Mientras estaba en las cosas del mundo solía vestirme con ropa costosa que no todos podían comprar, solía presumir de aquello que usaba y compraba, ropa de marca, perfumes de marca, zapatos de marca, con los cuales no solo pretendía sentirme superior a los demás, sino también mejor que ellos. Sentimientos que al revisarlos hoy los encuentro engreídos y llenos de vanidad. Algunas personas que conozco también hacían lo mismo, compraban ropa para alardear y para presumir, otras no solo presumían del valor o marca de sus prendas, sino también de su cuerpo y figura física. Si esto es lo que motiva tu vestir, seas hombre o mujer estas equivocado y debes seguir el consejo de la palabra.

CONCLUSION

El pueblo de Dios no se caracteriza por la ropa que usa, el cuerpo que tiene, ni por los lujos que se da, se reconoce por los frutos espirituales que evidencia, si bien la ropa no es lo más importante, lo que nos motiva a tenerla o usarla si es un tema importante a tratar y cuidar.

No importa la marca de ropa, el dinero que gastaste en lo que tienes lo que habla de tu vida espiritual, sino las motivaciones que surgen en ti para hacerlo. Si puedes comprar ropa costosa o barata eso no importa, lo que si importa y te insto a revisar es tu interior, que surge cuando te vistes o cuando compras tu ropa?

Si revisas y encuentras vanidad, orgullo, vanagloria o ego, busca por un tiempo tratar de no comprar la misma marca de ropa, de usar cosas más sencillas, solo como un ejercicio espiritual de abstenerte de cosas que no necesitas y de hacer un escrutinio de tus razones para vestir. No tienes que vestir como un monje, sino con tu ropa más sencilla. Te importa lo que piensan los demás? Allí hay vanidad. Te importa lo que surge en ti al usar prendas vistosas o costosas? Allí hay vanidad.

Al final recuerda este consejo: “Vístete como visten los demás, come lo que ellos comen, pero interiormente mantente separado de ellos”.

Oremos, Señor escudriña nuestros corazones y muéstranos la verdadera razón para usar joyas, la ropa que usamos y la forma en que nos vestimos, para que al hacerlo correctamente glorifiquemos tu nombre y todos puedan reconocerte a ti en nosotros, amen.

Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe


miércoles, 6 de marzo de 2019

ESTUDIO BIBLICO HECHOS 2



ESTUDIO BIBLICO
Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

Act 2:1  Cuando llegó el día de Pentecostés,  estaban todos juntos en el mismo lugar.
Llegado el tiempo del Pentecostés fiesta judía de las semanas que celebra la entrega de la ley (Torá) al pueblo por medio de Moisés en el monte Sinaí, conocida como Shavuot, siendo este el tiempo de clausura de la cosecha o de la temporada pascual. Todos juntos, los apóstoles, los hermanos de Jesús y las mujeres se encontraban reunidos en el aposento alto. Ya hemos visto como 3 fiestas judías se han cumplido con Cristo, las Primicias (Resurrección, 1 Cor 15:23), la Pascua (Muerte, 1 Cor 5:7) y el Pentecostés (venida del Espíritu Santo, Rom 2:15).
Act 2:2  De repente,  vino del cielo un ruido como el de una violenta ráfaga de viento y llenó toda la casa donde estaban reunidos.
De forma repentina viene del cielo lo que ellos perciben como el ruido de una ráfaga de viento que llena todo el lugar en donde se encontraban. Este evento sobrenatural marcara un antes y un después para la iglesia que se reúne allí. Este punto nos habla que sus oídos espirituales fueron abiertos para escuchar lo que sucedía sobrenaturalmente aquel día.
Act 2:3  Se les aparecieron entonces unas lenguas como de fuego que se repartieron y se posaron sobre cada uno de ellos.
Este evento sobrenatural es seguido por la aparición lo que ellos percibieron como lenguas de fuego, no es que fueran de fuego, sino que se parecían a él, recordándonos lo que Juan Bautista les había dicho: “… él os bautizará en Espíritu Santo y fuego” (Mat 3:11). Además de oír claramente lo que sucedía, sus ojos espirituales también pudieron percibir lo sobrenatural.
Act 2:4  Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en diferentes lenguas,  según el Espíritu les concedía expresarse.
Lo profetizado por Juan tiene su cumplimiento en Pentecostés, la fiesta en conmemoración de la ley ahora da cabida a aquel que habrá de capacitar a la iglesia para que pueda obedecer los mandamientos de Dios. Nótese que se nos dice que fueron llenos del Espíritu Santo, lo cual nos habla de una medida, la llenura a la que debe aspirar todo creyente. Una de las evidencias que demuestran que hemos sido bautizados por el espíritu Santo y su fuego es que algunos creyentes pueden hablar en diferentes lenguas (1 Cor 12:10; 1 Cor 14:22), no en todos ocurre igual, algunos son catapultados y capacitados para servir conforme a su llamado, junto con la expresión de otros dones.
Act 2:5  Estaban de visita en Jerusalén judíos piadosos,  procedentes de todas las naciones de la tierra.
Durante la fiesta judía del Pentecostés era normal que muchos judíos practicantes a quienes se les considera piadosos, iban a Jerusalén para ofrecer sacrificio a Dios. De lo cual se vale el Señor para que muchos creyentes oigan el evangelio por parte de los apóstoles.
Act 2:6  Al oír aquel bullicio,  se agolparon y quedaron todos pasmados porque cada uno los escuchaba hablar en su propio idioma.
Las lenguas en las que hablaban los discípulos eran lenguas extranjeras no conocidas por ellos, sino que fueron capacitados sobrenaturalmente para expresarlas conforme al propósito divino, de modo, que muchos escucharan en su propio idioma alabar a Dios. Es importante recordar que las lenguas pueden formar un bullicio, sin ser esto inadecuado o malo del todo, pues algunos no toleran lo que consideran desorden con el uso de las lenguas, seguramente lo que ocurrió aquí también les habría parecido desordenado o salido de control.
Act 2:7  Desconcertados y maravillados,  decían:  "¿No son galileos todos estos que están hablando?
Su asombro fue tal, primeramente porque pudieron reconocer de donde provenían los que generaban todo ese bullicio, reconociéndolos como galileos o provenientes de galilea.
Act 2:8  ¿Cómo es que cada uno de nosotros los oye hablar en su lengua materna?
Y segundo porque oían su lengua materna, o aquella del país de donde provenían, lo cual era sorprendentemente extraordinario para aquellas épocas, pues solo los más versados y ricos podían darse el lujo de aprender otro idioma.
Act 2:9  Partos,  medos y elamitas;  habitantes de Mesopotamia,  de Judea y de Capadocia,  del Ponto y de Asia,
Las lenguas eran tan diversas que habitantes de todos los países conocidos que asistían a la fiesta del Pentecostés pudieron escuchar hablar a los discípulos en su idioma materno.
Act 2:10  de Frigia y de Panfilia,  de Egipto y de las regiones de Libia cercanas a Cirene;  visitantes llegados de Roma;
Dentro de las lenguas de estos pueblos están el árabe, elamita, sumerio, fenicio, egipcio, griego, romano. Todas estas lenguas fueron habladas por los discípulos luego que fueran llenos por el Espíritu Santo y su fuego.
Act 2:11  judíos y prosélitos;  cretenses y árabes:  ¡todos por igual los oímos proclamar en nuestra propia lengua las maravillas de Dios!"
Tanto judíos practicantes como discípulos de estos, provenientes del mundo árabe o de Creta escucharon su propia lengua, lo cual de por sí, ya era sorprendente. Lo que también les maravillaba era que hablaban maravillas de Dios. Es muy probable que las maravillas de Dios fueran revelaciones sobre su obra y verdad.
Act 2:12  Desconcertados y perplejos,  se preguntaban:  "¿Qué quiere decir esto?"
Todo esto tenía confusos a algunos y turbados a otros, pues se preguntaban que es lo que quería decir aquello. Esto es muy importante, pues quienes les oían eran motivados a pensar que había algo detrás de esto, no era algo común o algo trivial, parecía importante.
Act 2:13  Otros se burlaban y decían:  "Lo que pasa es que están borrachos."
Mientras algunos eran movidos a entendimiento, otros solo juzgaban esto como insensatez, por lo que se burlaban y les creían borrachos. Es interesante hacer énfasis en este punto, pues muchos hoy en día consideran los dones como sacados de contexto, como una abominación o una burla al Espíritu Santo, y claro hay muchos predicadores que sacan de contexto los dones espirituales, pero sin embargo hay otros que cuidan y procuran que ellos se den en el contexto y orden correcto conforme a las escrituras. Para que pensaran que estuvieran borrachos su comportamiento y voz no se parecería a su normalidad, tendría que ser algo diferente a tal punto de que pudiera ser considerado una borrachera, nadie que habla en un idioma extranjero normalmente o que se comporta normal hubiese sido tergiversado de tal manera, lo cual hace muy probable que su comportamiento revelara exaltación, gritos, llanto, sonrisa, éxtasis, comportamientos que pueden ser considerados apegados al comportamiento de un borracho.
Act 2:14  Entonces Pedro,  con los once,  se puso de pie y dijo a voz en cuello:  "Compatriotas judíos y todos ustedes que están en Jerusalén,  déjenme explicarles lo que sucede;  presten atención a lo que les voy a decir.
Aquí es donde se nos hace la primera referencia a quienes eran quienes salieron del aposento alto y hablaban en lenguas ante los judíos, pues fueron los 12 apóstoles, incluido Matías. Pedro guiado por el Espíritu y seguramente por su carácter impulsivo, que ahora es movido por Dios levanta su voz en medio de los 12 y predica por primera vez el evangelio, recordemos que habían estado asustados, que no habían salido de aquel lugar y que salir era un gran peligro para sus vidas aun en aquel momento. Pedro comienza su disertación explicando lo que ellos están viendo.
Act 2:15  Éstos no están borrachos,  como suponen ustedes.  ¡Apenas son las nueve de la mañana!
Empieza dándoles a comprender que no están borrachos como algunos suponen, pues es temprano y no es hora de andar en esas, por lo que se dispone a revelar el verdadero propósito y sentido de tal situación tan extraña.
Act 2:16  En realidad lo que pasa es lo que anunció el profeta Joel:
Act 2:17  "'Sucederá que en los últimos días,  dice Dios,  derramaré mi Espíritu sobre todo el género humano.  Profetizarán sus hijos y sus hijas,  los jóvenes tendrán visiones y los ancianos tendrán sueños.
Act 2:18  En esos días derramaré mi espíritu sobre mis siervos y mis siervas,  y profetizarán.
Act 2:19  Haré prodigios arriba en el cielo y señales abajo en la tierra:  sangre,  fuego y nubes de humo.
Act 2:20  El sol se convertirá en oscuridad y la luna en sangre antes que llegue el grande y esplendoroso día del Señor.
Act 2:21  Y todo el que invoque el nombre del Señor será salvo.'
Pedro les revela que lo sucedido es la confirmación de lo anunciado por el profeta Joel en Joel 2:28-32. Recordándonos lo que aquella profecía decía sobre el derramamiento del Espíritu de Dios sobre todo género humano que habría de manifestarse por medio de profecías, visiones y sueños, también por medio de prodigios (que son cosas especiales o raras, sucesos extraños que exceden los límites de la naturaleza o personas que reciben cualidades extraordinarias) y señales arriba en el cielo o debajo de la tierra, entre los cuales se podrán ver sangre, fuego y nubes de humo, el sol se oscurecerá y la luna parecerá tomar el color de la sangre antes de que llegue la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. Recordándonos la promesa bíblica de que todo aquel que invoque el nombre del Señor será salvo.
Act 2:22  "Pueblo de Israel,  escuchen esto:  Jesús de Nazaret fue un hombre acreditado por Dios ante ustedes con milagros,  señales y prodigios,  los cuales realizó Dios entre ustedes por medio de él,  como bien lo saben.
Prosigue con el testimonio de Jesús, quien vivió en Nazareth posterior a su exilio en Egipto, tal cual como la profecía lo había descrito (Mateo 2:23), además fue célebremente conocido por realizar milagros, señales y prodigios que jamás se habían visto sobre Israel con los cuales muchos judíos reconocían que solo podría provenir de Dios. El testimonio del ministerio de Cristo aún estaba palpable entre los judíos, muchos de ellos participes del mismo como testigos o como objeto de estos eventos.
Act 2:23  Éste fue entregado según el determinado propósito y el previo conocimiento de Dios;  y por medio de gente malvada, ustedes lo mataron,  clavándolo en la cruz.
Luego Pedro nos permite comprender que Jesús fue entregado por el Padre conforme al propósito de salvación que había determinado previamente a través de personas que practicaban el mal, para terminar con su vida clavándolo en la cruz. Es la primera referencia al conocimiento previo de Dios, un conocimiento que abarca el pasado, el presente y el futuro. Muchos no conciben este conocimiento previo como algo real, pero aquí se nos da una evidencia palpable del mismo.
Act 2:24  Sin embargo,  Dios lo resucitó,  librándolo de las angustias de la muerte,  porque era imposible que la muerte lo mantuviera bajo su dominio.
Su testimonio no solo abarca su ministerio y su muerte, sino también su resurrección, al ser librado de toda angustia de muerte mostro su poderío y majestad, pues la muerte (entidad espiritual del inframundo) no pudo retenerlo bajo su dominio.
Act 2:25  En efecto,  David dijo de él:  "'Veía yo al Señor siempre delante de mí,  porque él está a mi derecha para que no caiga.
Act 2:26  Por eso se alegra mi corazón y canta con gozo mi lengua;  mi cuerpo también vivirá en esperanza,
Act 2:27  porque no dejarás que mi vida termine en el sepulcro, ni permitirás que el fin de tu santo sea la corrupción.
Act 2:28  Me has dado a conocer los caminos de la vida;  me llenarás de alegría en tu presencia.'
Ahora usa como referencia a David el rey profeta quien escribió en salmos 16:8-11 este texto profético que hace referencia a la divinidad de Cristo, pues esto jamás aconteció a David ni en vida, ni en su muerte. Solo Jesús en su divinidad podría haber sufrido tal muerte, pero haber ido con tal alegría y gozo, mientras confía en la potestad del Padre quien no permitiría que su vida terminase en el sepulcro.
Act 2:29  "Hermanos y hermanas,  permítanme hablarles con franqueza acerca del patriarca David,  que murió y fue sepultado,  y cuyo sepulcro está entre nosotros hasta el día de hoy.
David murió y como testimonio de su muerte, su sepulcro estaba en Jerusalén, por lo tanto, no podría ser él de quien se habla en ese texto.
Act 2:30  Era profeta y sabía que Dios le había prometido bajo juramento poner en el trono a uno de sus descendientes.
Aunque era profeta y había recibido una promesa de parte de Dios, la cual consistía en que el trono de Israel provendría de alguno de sus descendientes (mirar salmos 132:11), lo cual se confirmó con Cristo, cuya ascendencia provenía de David. David jamás experimento la resurrección.
Act 2:31  Fue así como previó lo que iba a suceder.  Refiriéndose a la resurrección del Mesías,  afirmó que Dios no dejaría que su vida terminara en el sepulcro,  ni que su fin fuera la corrupción.
Fue por medio de la profecía que David pudo llegar a saber lo que habría de acontecer con el mesías y su resurrección. Pues es este uno de los propósitos de la profecía, el dar a conocer un evento futuro, ero cuán grande esta profecía que da a conocer lo que habría de suceder al mesías.
Act 2:32  A este Jesús,  Dios lo resucitó,  y de ello todos nosotros somos testigos.
Pero no basta solo con dar a conocer lo que la escritura menciona, además Pedro y todos los discípulos que estaban allí eran testigos oculares de tan magnifico evento. Por lo que darían su vida para testificar del amor y la verdad de Jesucristo.
Act 2:33  Exaltado por el poder de Dios,  y habiendo recibido del Padre el Espíritu Santo prometido,  ha derramado esto que ustedes ahora ven y oyen.
Luego de dar a conocer lo prometido por medio de las escrituras y mostrarse como testigo vivo de lo ocurrido, reconoce que ahora han recibido el Espíritu Santo de quien proviene lo que vieron y oyeron.
Act 2:34  David no subió al cielo,  y sin embargo declaró:  "Él Señor dijo a mi Señor:  Siéntate a mi derecha,
Act 2:35  hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.'
Además, les conduce a reconocer que David no subió al cielo, pues ellos estaban en el Seol (tierra de los muertos), pero sin embargo había dicho en salmos 110:1.
Act 2:36  "Por tanto,  sépalo bien todo Israel que a este Jesús,  a quien ustedes crucificaron,  Dios lo ha hecho Señor y Mesías."
Luego de presentar tan indiscutibles evidencias, presenta a Jesús a quienes ellos reconocían como el que había sido crucificado, como Señor y Mesías. Dos calificativos que eran supremamente importantes para los judíos, pues ellos esperaban el tiempo de la llegada de este Mesías al que llamarían Señor. Pero en vez de recibirle, le habían crucificado.
Act 2:37  Cuando oyeron esto,  todos se sintieron profundamente conmovidos y les dijeron a Pedro y a los otros apóstoles:  --Hermanos,  ¿qué debemos hacer?
Aquí podemos ver la obra del Espíritu Santo en el corazón del hombre, pues luego de oír el testimonio de Pedro, se sintieron conmovidos o movidos en su corazón para preguntar lo que surgió a continuación: ¿Qué debían hacer?, una respuesta motivada por un genuino arrepentimiento en sus corazones.
Act 2:38  --Arrepiéntanse y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados --les contestó Pedro--,  y recibirán el don del Espíritu Santo.
Es entonces cuando Pedro revela la fórmula para evangelizar a nuevos creyentes, pidiéndoles que se arrepientan y luego sean bautizados como señal de esta nueva fe a la que se someten reconociendo su pecado, solo entonces de haberse arrepentido y bautizado, entonces, podrán ser partícipes de poder recibir el Espíritu Santo.
Act 2:39  En efecto,  la promesa es para ustedes,  para sus hijos y para todos los extranjeros, es decir,  para todos aquellos a quienes el Señor nuestro Dios quiera llamar.
Luego nos recuerda que esta promesa es para todos, los hijos, los extranjeros, y todo aquel que sea llamado por Dios. Así que, si el mensaje verdadero es predicado, lo que en consecuencia sucederá, será que los llamados responderán a su llamamiento y en consecuencia se arrepentirán, creerán, se bautizaran y recibirán el Espíritu Santo de modo que sean capacitados para vivir conforme a la verdad del evangelio.
Act 2:40  Y con muchas otras razones les exhortaba insistentemente:  --¡Sálvense de esta generación perversa!
Su exhortación continua de forma insistente para con quienes lo escuchan, pues él quiere que sean salvados de esta generación perversa que ha tergiversado el mensaje de la palabra de Dios. Esto nos recuerda que debemos procurar exhortar a todo aquel que quiera y pueda oírnos para que se vuelva a Dios.
Act 2:41  Así,  pues,  los que recibieron su mensaje fueron bautizados,  y aquel día se unieron a la iglesia unas tres mil personas.
Es probable que hubiesen muchas más personas recibiendo el mensaje que Pedro predico, pero lo que sí es seguro es que estas tres mil personas recibieron el mensaje y se unieron a la iglesia. No todo el que recibe el mensaje lo recibe y obra conforme a la fe que le es confiada.
Act 2:42  Se mantenían firmes en la enseñanza de los apóstoles,  en la comunión,  en el partimiento del pan y en la oración.
Aquí se hace evidente que luego de su arrepentimiento y bautizo, la iglesia se reunía para tener comunión con Dios y con los hermanos, compartían la cena del Señor y oraban juntos. Estos tres elementos son primordiales en la liturgia cristiana y no deben ser reemplazados o cambiados, pues el culto cristiano se basa en ellos.
Act 2:43  Todos estaban asombrados por los muchos prodigios y señales que realizaban los apóstoles.
Luego de recibir la llenura del Espíritu Santo los apóstoles fueron capacitados para realizar prodigios y señales que maravillaban a las multitudes que ahora participaban de la iglesia.
Act 2:44  Todos los creyentes estaban juntos y tenían todo en común:
No era una norma, pero todos sentían tal desprendimiento posterior a su conversión que eran capaces de dejarlo todo para ponerlo a custodia de los apóstoles, todo para el bien común.
Act 2:45  vendían sus propiedades y posesiones,  y compartían sus bienes entre sí según la necesidad de cada uno.
Todo pasaba a estar en manos de todos, las propiedades, las posesiones materiales, y hasta los bienes materiales que cada uno tenía eran brindados según la necesidad de cada quien.
Act 2:46  No dejaban de reunirse en el templo ni un solo día.  De casa en casa partían el pan y compartían la comida con alegría y generosidad,
Aunque muchos procuran un día como sagrado, la iglesia tenía como costumbre reunirse todos los días y lo hacían en el templo y en las casas de modo que todos pudieran compartir con alegría y generosidad. Vaya días aquellos, la iglesia prosperaba conforme todos compartían lo que tenían, y siempre daban con generosidad.
Act 2:47  alabando a Dios y disfrutando de la estimación general del pueblo.  Y cada día el Señor añadía al grupo los que iban siendo salvos.
Sus reuniones estaban llenas de alabanzas para Dios, y eran reconocidos con gran estima por el pueblo que les veía compartir y vivir de forma diferente, lo cual consideraba un testimonio veraz y claro del poder de Dios. Así la iglesia prosperaba y crecía conforme el Señor añadía a quienes iban siendo salvos. Es muy importante esto, pues nos recuerda que la salvación no proviene de las estrategias del hombre, sino de vivir una vida conforme a la verdad del evangelio, es entonces cuando el Señor añade a los que han de ser salvos. Muchos se preocupan por las nuevas estrategias evangelisticas, pero poca atención colocan a vivir conforme a la santidad y la verdad, manteniendo una vida de oración.


domingo, 24 de febrero de 2019

PREDICA DOMINICAL - LA OBEDIENCIA DE JESÚS



LA OBEDIENCIA DE JESÚS

Mat 3:13 Entonces Jesús vino de Galilea a Juan al Jordán para ser bautizado por él.
Mat 3:14 Mas Juan se le oponía, diciendo:  Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?
Mat 3:15 Pero Jesús le respondió:  Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.

Mat 4:5 Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo,
Mat 4:6 y le dijo: Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está:
 A sus ángeles mandará acerca de ti, y, En sus manos te sostendrán, 
 Para que no tropieces con tu pie en piedra.



INTRODUCCIÓN

Para mí como creyente es sorprendente ver la tenacidad con que Jesús obedece al Padre en todo, todo lo hizo conforme al designio de la voluntad de su Padre, y eso me confronta tremendamente con mi insulsa voluntad. Mientras veo a un Jesús aguerrido venciendo los ataques del enemigo, yo batallo con cosas más sencillas en las cuales a veces caigo por descuido. Ver su obediencia siempre es y será inspirador para nosotros sus discípulos.

Luchamos a diario con la desobediencia de nuestra naturaleza carnal, que nos impulsa a ir tras cosas vanas, a seguir los impulsos de la emoción, a vagar en los espacios de la mente sin tener un lugar a donde ir, el ser creyente estaría perdido de no ser por la ayuda del Espíritu Santo a nuestras vidas, por medio del cual podemos empezar a someter todo pensamiento, toda emoción, ejercer dominio propio y tener el poder de conquistarnos a nosotros mismos.

DESARROLLO

Jesús es ejemplo de lo que debemos vivir por eso su ejemplo en vida de la obediencia completa al Padre. En el primer caso podemos ver el bautismo de Jesús. Jesús se somete al Padre para cumplir con lo que ha sido dispuesto y entonces va a Juan y aunque este reconoce que quien debería bautizarse debería ser él, Jesús le responde que es necesario cumplir con lo que el Padre había dispuesto de antemano por boca de sus profetas. Que tremendo, tuvo que rebajarse a ser siervo para ser bautizado por Juan, cuando debiera haber sido el quien lo bautizara, pero no fue así porque así el Padre lo dispuso y Jesús obedeció. 

El siguiente acto de obediencia lo vemos en la confrontación con el diablo, en la segunda parte de la confrontación el diablo le lleva al pináculo del templo, la parte más alta de este y le dice conforme a la escritura que se lance que de seguro el Padre enviara a sus ángeles para que su pie no tropiece, pero Jesús conociendo la voluntad del Padre con valor le confronto y le dice: escrito esta: no pongas a prueba al Señor tu Dios. Jesús reconocía que haber saltado de aquel lugar había sido un acto flagrante de desobediencia, pero sometido a la voluntad divina salió airoso a desarrollar su ministerio.

La mente y la emoción del hombre son el caldo de cultivo para la desobediencia, mientras la mente nos confunde con la lógica, la emoción nubla nuestro entendimiento por su exaltación, ninguna de las dos nos conduce a la obediencia porque si hubiésemos estado en el lugar de Cristo seguro hubiésemos tomado el atajo, y nos hubiéramos justificado de alguna forma, pero Jesús decidió obedecer, aunque le costara, aunque le tocara rebajarse y humillarse, lo hizo y eso tiene que servirnos de ejemplo, a cuantos nos cuesta humillarnos, entregarnos, confiar, cuantos tomamos los atajos para hacernos ricos, para hacer las cosas, sin importarnos las consecuencias de nuestros actos.

La desobediencia es la característica universal del hombre, es su naturaleza caída, pero cuando el hombre responde al llamado de Dios y este le conforma a su voluntad nos vamos a encontrar obedeciendo cuando antes había sido imposible, nos vamos a ver alejándonos de la maldad, cambiando nuestra forma de hablar, dejando de lado aquello que nos hace daño y que le hace daño a los demás, nos encontraremos haciendo cosas que jamás creímos posibles como dejar vicios, pecados y emociones que eran toxicas y nos sumergían en la maldad.

CONCLUSIÓN

Si el testimonio de amor de Cristo puede servir de algo, que sirva para que nos confronte su obediencia y servicio para con el Padre. Volvámonos a la obediencia que es bendición para el que la pone en práctica, Dios no bendice al que más da, ni al que más predica, ni al que más hace, Dios bendice a quien le obedece sin importar lo que esto le pueda acarrear.

Pero también recuerda que aunque tropecemos su gracia nos recibe con amor para que nos volvamos a él reconociendo nuestro pecado, temor o error, para encontrar la fuerza necesaria para volver con más fortaleza y valor.

Oremos, Señor queremos obedecer tal cual lo hizo Jesús, entendemos que somos seres desobedientes y que nos cuesta poner por obra tu voluntad, pero con tu ayuda podemos encontrar la gracia necesaria para seguir adelante, amen.


Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

domingo, 10 de febrero de 2019

PREDICA DOMINICAL - PERDONANDO A DIOS



PERDONANDO A DIOS

Col_3:13 de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro.  Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.

INTRODUCCION

Antes de que puedas tacharme de hereje, anticristo o cualquier otro adjetivo denigrante, sé que estas aquí por algo. Puede que no comprender el título de mi predica, pero se enfoca en Dios el gran Señor y perdonador.
Pero hay muchos creyentes que por alguna situación contraria en sus vidas pueden haber creído que Dios los abandono, que los dejo, que no los cuido, que no respondió a esa oración, que no tuvo cuidado de él, ella, de nuestros padres, los hijos o aun aquellos fetos en formación que se pierden en un aborto (no inducido). Todos de alguna forma hemos culpado a Dios en algún momento de nuestras vidas por el sufrimiento, la traición, el dolor, o cualquier cosa que creyéramos que Dios estaba en control. No sé si te identificas conmigo, pero sé que muchos sí.
Siempre que pasa algo negativo en nuestras vidas buscamos un culpable, y como creyentes el primero a quien culpamos de nuestras desgracias es a Dios, diciéndole: Cómo pudiste, era lo que más amaba, no le pude decir que le amaba, no le pude tener en mis brazos, no le pude conocer, porque lo permitiste, y tantas frases que se nos ocurren en esos momentos.
¿Puede que pienses que es malo decirle eso a Dios, pero si lo pensamos bien, no fue eso lo que le paso a Job?, y aunque creo que su obrar no se parece en nada a nosotros, siempre encuentro consuelo en este relato bíblico, pues encuentro allí la soberanía de Dios sobre el hombre y su creación, pero también encuentro el amor y la paciencia con la que él nos entiende y procura siempre lo mejor para nosotros, aunque no lo comprendamos en el momento.
DESARROLLO
Se preguntaran entonces de que viene el título, no sé ustedes pero en algunos momentos siento que Dios me fallo, que me avergonzó, que me hizo todo aquello que me paso, y aunque entiendo que él puede hacerlo por quien es, no deja de doler, como aquel niño, joven o adulto que culpa a Dios por la pérdida de su ser querido, como la pareja que culpa a Dios de que su pareja le abandonara, como aquel servidor que se siente traicionado por Dios cuando le critican o le juzgan injustamente, aquel que lo perdió todo pensando que seguía la voz de Dios, aquel que se casó pensando que jamás se separaría, aquel que fue abusado y piensa porque Dios lo permitió y muchos casos más, en donde sentimos que Dios nos falló. Yo lo he sentido y probablemente tú también, así que quiero llevarte a reconocer que necesitas perdonar a Dios, PERDONAR A DIOS???, como es esto posible, pues puede que para Dios no sea necesario que le perdonemos o que nos pida perdón, pero lo más seguro es que si sea necesario para nuestro corazón perdonar, porque aunque no comprendemos los planes de Dios y estos sean más elevados que los nuestros, nosotros tendemos a pensar en lo terrenal mientras el piensa en lo eterno, puede que lo que nos hizo sufrir aquí sea una oportunidad de mayor gloria en la eternidad, pero eso no lo vemos ahora, ahora solo vemos el dolor, la tristeza, la depresión, la vergüenza y hasta el suicidio.
La escritura dice:
Luk_6:37   "No juzguen, y no se les juzgará.  No condenen, y no se les condenará.  Perdonen, y se les perdonará.
Así que siguiendo la ordenanza perdonemos aun a Dios, porque, aunque no comprendemos sus planes, él nos ama y nos lo demuestra siempre, aunque en el dolor difícilmente podemos verlo.
También recuerdo una escritura que me lleva a entender el sufrimiento:
2Co_1:6 Si sufrimos, es para que ustedes tengan consuelo y salvación; y si somos consolados, es para que ustedes tengan el consuelo que los ayude a soportar con paciencia los mismos sufrimientos que nosotros padecemos.
2Co 4:17 Pues los sufrimientos ligeros y efímeros que ahora padecemos producen una gloria eterna que vale muchísimo más que todo sufrimiento.
2Co 4:18 Así que no nos fijamos en lo visible sino en lo invisible, ya que lo que se ve es pasajero, mientras que lo que no se ve es eterno.

Además, con ello estamos cumpliendo también con las escrituras que nos recomiendan perdonarnos si tenemos alguna queja contra el otro, que en este caso sería Dios, miremos:
Col_3:13 de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro.  Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.

 Acabo de pasar una de las más duras pruebas de mi vida, y a pesar del dolor, la tristeza y lea frustración que he llegado a sentir, no he podido reclamarle nada a Dios, aunque antes si lo hice, porque comprender su soberanía nos ayuda a aceptar y pasar por el dolor con mayor rapidez, en vez de quedarnos buscando las respuestas, pasamos a continuar nuestras vidas, haciendo de ellas la mejor muestra del amor y la compasión de Dios.
Es probable que tuviera motivos para renegar de Dios, para criticarle, para levantarme y decirle unas cuantas cosas, pero no puedo, porque sé que él es bueno, aunque en el dolor y la aceptación de mi duelo a veces me siento consternado, pero siempre encuentro en su amor un refugio a mi dolor.
Como humanos sufrimos constantemente, por eso solo puedo pedirte que trates a los demás como quisieras que te trataran a ti, si no quisieras ser molestado, entonces no molestes a quien sufre; si no quisieras palabras sin sentido, entonces no las digas; si quisieras solo un abrazo, entonces dalo. No todos expresamos nuestro dolor, algunos solo lo esconden pretendiendo que no está, pero se engañan, hay que expresarlo.
Cuando oraba en medio de mi dolor sentía que el Señor respondía a mi oración diciéndome: Me culpas de lo sucedido y te cuesta perdonarme aun cuando lo que hago es por tu bien y no lo entiendes, cuantas veces me has fallado tú, no te imaginas el peso que eso me quito de encima, pues reconocí que definitivamente Dios no me ha fallado nunca y que él me perdono, aunque no lo merecía. Estoy seguro que es más lo que Dios tiene que perdonarnos a nosotros, que nosotros a él, pero es un buen ejercicio de sanidad para nuestro adolorido corazón, probablemente luego entenderemos el propósito del sufrimiento y si no lo entendemos aquí, lo entenderemos en la eternidad.

CONCLUSION

No sé porque estés pasando ahora, pero puede que estés culpando a Dios por ello, y aunque entendemos por la palabra que definitivamente lo permitió, eso no lo convierte en el culpable de nuestra infelicidad pues debemos comprender que en este mundo sufriremos por una o varias razones, pero el sufrimiento debe ser una oportunidad para enseñarnos, a despegarnos de aquellos que decimos amar, o para aprender a amarlos, o para reconocer la soberanía de Dios, o para aprender a aceptar la voluntad de Dios. Ahora cuando sufro me pregunto, que quieres enseñarme Señor, son las mejores y más grandes lecciones, y de donde he sacado mis mejores sermones, miss más lindas canciones, o de donde pueden surgir lo mejor o lo peor de nosotros, pero eso solo depende de nosotros. Tú decides que quieres.
Yo te invito a observar tu sufrimiento, a volver a su palabra en donde de seguro hallaras una respuesta a tu sufrimiento y a su iglesia que no siempre es un edificio, sino a aquellas personas que son la iglesia viva que ayuda al que sufre y le conforta con un abrazo, porque un simple abrazo puede ayudar a curar el corazón.
También quiero que entiendas que más allá del sufrimiento hay un lugar de gracia, perdón y libertad en el que podemos aprender a confiar en Dios y entregarnos confiadamente con fe, esperanza y amor.

Oremos, Señor te perdonamos cuando quieres transformarnos, porque aunque sabemos que duele siempre será para nuestro bien, te perdonamos cuando nos sentimos abandonados, derrotados o caídos porque aunque creímos que fuiste el culpable, todo esto nos ha enseñado a depender más de ti y a aceptar tu voluntad, y aunque sabemos que no necesitas eso, nuestros corazones necesitan por medio del perdón liberar la carga que llevan, ayúdanos a ver en tus ojos nuestro sufrimiento para comprender que tienes algo mejor para nuestra vida eterna contigo, amen.

Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe


jueves, 7 de febrero de 2019

ESTUDIO BIBLICO HECHOS 1



ESTUDIO BIBLICO
Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

Act 1:1  Estimado Teófilo,  en mi primer libro me referí a todo lo que Jesús comenzó a hacer y enseñar
Aunque el escritor del libro de Hechos no está muy claro, este libro siempre le ha sido conferido en autoría a Lucas, quien escribe a Teófilo para continuar seguramente con lo ya estipulado en el evangelio que anteriormente escribió.
Act 1:2  hasta el día en que fue llevado al cielo,  luego de darles instrucciones por medio del Espíritu Santo a los apóstoles que había escogido.
Efectivamente el evangelio de Lucas contiene la información que aquí se describe, pues contienen todo lo que Jesús enseño e hizo de forma muy completa, o más completa que los otros evangelios, y termina con la ascensión de Cristo.
Act 1:3  Después de padecer la muerte,  se les presentó dándoles muchas pruebas convincentes de que estaba vivo.  Durante cuarenta días se les apareció y les habló acerca del reino de Dios.
El escritor de Hechos nos recuerda que la muerte fue un evento importante, y que lo padeció, confirmando lo que los evangelios mencionan. Esto acaba con las teorías conspirativas sobre lo que algunos creen que Cristo no murió en la cruz. Luego referencia su evidente aparición posterior a su muerte, para lo cual tuvo que darles pruebas ante la incredulidad de algunos y la necesidad de otros. Además, nos recuerda que durante 40 días se aparecía y les enseñaba sobre el reino de Dios. El reino de Dios siempre fue el tema central del evangelio, luego del arrepentimiento.
Act 1:4  Una vez,  mientras comía con ellos,  les ordenó:  --No se alejen de Jerusalén,  sino esperen la promesa del Padre,  de la cual les he hablado:
Este pasaje nos revela que Jesús en su resurrección podía disfrutar de comer con ellos, así que un cuerpo resucitado puede disfrutar del comer. Jesús les da una orden que ellos deben cumplir para recibir la promesa del Padre, la cual incluye no alearse de Jerusalén pues habría de ser esta ciudad en donde la promesa de recibir el Espíritu Santo ocurriría.
Act 1:5  Juan bautizó con agua,  pero dentro de pocos días ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo.
Ya ellos habían seguramente probado el bautismo en agua en imitación a Cristo, algunos lo recibieron por Juan Bautista y otros por Jesucristo. Pero Jesús les habla de un nuevo y diferente bautismo, un bautismo que ha creado muchas diferencias en la cristiandad, que durante años se mantuvo al margen, pero del que las escrituras hablan con total claridad.
Act 1:6  Entonces los que estaban reunidos con él le preguntaron:  --Señor,  ¿es ahora cuando vas a restablecer el reino a Israel?
Aunque habían recibido las enseñanzas de Jesús, y Jesús les había predicado sobre el reino de Dios, ellos aun insistían como judíos en restablecer el reino a Israel. Ellos esperaban como los judíos de hoy que el mesías viniera para restaurar el reino a Israel, lo cual mostraba que aún les costaba comprender el mensaje que les era predicado debido a su trasfondo religioso judío.
Act 1:7  --No les toca a ustedes conocer la hora ni el momento determinados por la autoridad misma del Padre --les contestó Jesús--.
Jesús detiene su animosidad por sus mentes inquietas. Jesús nos recuerda que hay cosas que no serán reveladas a los hombres, como el conocer la hora o el momento en el que el reino de Dios se establecerá en su totalidad.
Act 1:8  Pero cuando venga el Espíritu Santo sobre ustedes,  recibirán poder y serán mis testigos tanto en Jerusalén como en toda Judea y Samaria,  y hasta los confines de la tierra.
Aunque el Espíritu Santo ya se había posado sobre los hombres en el A.T., pero ahora Jesús les dice que el Espíritu Santo ahora vendrá a habitar en nosotros posándose sobre nosotros en señal de autoridad y traerá consigo dos cosas: primero tendremos acceso al poder de Dios y segundo seremos capacitados para ser testigos de Cristo. Algunos argumentan que esta promesa solo fue dispuesta para los apóstoles, pero creemos que bajo la cobertura apostólica de ellos quienes creemos en la palabra viva de Dios también recibimos la misma aprobación.
Act 1:9  Habiendo dicho esto,  mientras ellos lo miraban,  fue llevado a las alturas hasta que una nube lo ocultó de su vista.
Luego de darles las ultimas ordenanzas en frente de sus ojos, fue llevado, alzado, enaltecido en las alturas hasta que desapareció entre las nubes, para lo cual debió haber alcanzado una gran altura. El ministerio de Jesús en la tierra siempre estuvo rodeado de circunstancias sobrenaturales, y su ascensión no deja de sorprendernos.
Act 1:10  Ellos se quedaron mirando fijamente al cielo mientras él se alejaba.  De repente,  se les acercaron dos hombres vestidos de blanco,  que les dijeron:
Act 1:11  --Galileos,  ¿qué hacen aquí mirando al cielo?  Este mismo Jesús,  que ha sido llevado de entre ustedes al cielo,  vendrá otra vez de la misma manera que lo han visto irse.
Todos sorprendidos ante lo que veían seguían como estupefactos, por lo que dos seres con apariencia de hombre que parecen ser ángeles les sacan de su pasmosidad recordándoles que aquel a quien vieron ser llevado al cielo vendría de nuevo de la misma manera en que le vieron irse. Este pasaje nos habla de cómo aparecerá Jesús entre las nubes en su segunda venida.
Act 1:12  Entonces regresaron a Jerusalén desde el monte llamado de los Olivos,  situado aproximadamente a un kilómetro de la ciudad.
Aquí se nos muestra el lugar en donde la ascensión de Cristo tuvo lugar, el monte de los olivos que quedaba a un kilómetro aproximadamente o como otra versión menciona “camino de un día de reposo”.
Act 1:13  Cuando llegaron,  subieron al lugar donde se alojaban.  Estaban allí Pedro,  Juan,  Jacobo,  Andrés,  Felipe,  Tomás,  Bartolomé,  Mateo,  Jacobo hijo de Alfeo,  Simón el Zelote y Judas hijo de Jacobo.
El lugar en donde se alojaban es conocido como el aposento alto, un lugar elevado posiblemente un segundo piso o la parte alta de una casa. En donde son mencionados los 11 apóstoles que quedaron luego de que Judas Iscariote los traicionara.
Act 1:14  Todos,  en un mismo espíritu,  se dedicaban a la oración,  junto con las mujeres y con los hermanos de Jesús y su madre María.
En conjunto se habían unido para orar a Dios, perseverando en esta tal cual como había recibido la orden de Jesús, luego se menciona además a las mujeres que acompañaban el ministerio terrenal de Jesús, los hermanos de Jesús de quienes se hace una particular mención y María la madre. Orar en un mismo espíritu quiere decir que hay un motivo común y una comunión entre quienes perseveran en la oración, no es lo mismo orar en conjunto que orar en un mismo espíritu, pues en la primera todos oran y aunque sea por lo mismo no hay comunión; mientras en la segunda e adentra en una comunión profunda en la que los espíritus de los hombres parecen uno solo.
Act 1:15  Por aquellos días Pedro se puso de pie en medio de los creyentes, que eran un grupo como de ciento veinte personas,
Pedro es guiado dentro de los discípulos que para ese momento ya eran como 120 personas, para levantarse y revelar lo que Dios estaba revelando a su corazón. Aquí Pedro no tiene ningún tipo de preeminencia, sino que es quien es el portador de la revelación (entendimiento sobrenatural desvelado) divina sobre lo sucedido con Judas.
Act 1:16  y les dijo:  "Hermanos y hermanas,  tenía que cumplirse la Escritura que,  por boca de David,  había predicho el Espíritu Santo en cuanto a Judas,  el que sirvió de guía a los que arrestaron a Jesús.
Es probable que mientras estudiaba las escrituras se encontrara con el pasaje que revela a continuación y recibiera el entendimiento de que ese pasaje tenía que ver con lo acontecido con Judas Iscariote.
Act 1:17  Judas se contaba entre los nuestros y participaba en nuestro ministerio.
Judas fue un discípulo de Cristo y aunque participo del ministerio y se contaba dentro de los de Jesús, no pertenecía a ellos. Lo cual sucedía como cumplimiento profético de lo que Dios ya había mostrado que habría de pasar.
Act 1:18  (Con el dinero que obtuvo por su crimen,  Judas compró un terreno;  allí cayó de cabeza,  se reventó,  y se le salieron las vísceras.
El escritor nos hace referencia a lo que ya era conocido por todos, que Judas con el dinero que obtuvo al entregar a Jesús (las 30 monedas de plata) compro un terreno en donde se ahorco, y le sucedió lo demás. El triste final de Judas Iscariote siempre nos recordara que muchos pueden tener apariencia de discípulos, andar con los discípulos, pero no ser de los discípulos.
Act 1:19  Todos en Jerusalén se enteraron de ello,  así que aquel terreno fue llamado Acéldama,  que en su propio idioma quiere decir 'Campo de Sangre'.)
El terreno comprado por Judas adquirió un nombre que describía lo que había hecho Judas, entregar la sangre de un inocente, de allí el que se llamara “Campo de Sangre”.
Act 1:20  "Porque en el libro de los Salmos --continuó Pedro-- está escrito:  "'Que su lugar quede desierto,  y que nadie lo habite'.  "'Que otro ocupe su cargo.'
Estos dos pasajes pertenecen a libro de los Salmos, el primero Salmos 69:25 y el segundo a Salmos 109:8, que se revelaban como el complimiento de lo que el profeta había declarado en tiempos pasados y ahora se había concertado.
Act 1:21  Por tanto,  es preciso que se una a nosotros un testigo de la resurrección,  uno de los que nos acompañaban todo el tiempo que el Señor Jesús vivió entre nosotros,  desde que Juan bautizaba hasta el día en que Jesús fue llevado de entre nosotros."
Aquí se nos revela que era necesario que alguien ocupara el lugar de Judas Iscariote, alguien que fuese testigo desde que Jesús vivió, luego de su resurrección y por último de su ascensión, seguramente pocos cumplirían con tal efectividad los requisitos. Aunque algunos estudiosos hacen referencia a estos puntos como los aspectos primordiales para ser un apóstol de Jesucristo, la escritura no nos da a entender esto, sino que esto ocurrió solo para la elección de Matías.
Act 1:22  comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de entre nosotros fue recibido arriba,  uno sea hecho testigo con nosotros,  de su resurrección. (RV60)
Aquí hemos puesto el versículo tal como aparece en la versión RV60, para no dejar el versículo como aparece en la versión NVI que está contenido en el versículo anterior.
Act 1:23  Así que propusieron a dos:  a José,  llamado Barsabás,  apodado el Justo,  y a Matías.
De entre los que pasaban los difíciles requisitos antes expuestos al parecer solo se encontraron a dos de ellos, conocidos como Barsabás y Matías. Mostrándonos como aquellos que perseveran en la verdad son tenidos en cuenta para participar de Dios.
Act 1:24  Y oraron así:  "Señor,  tú que conoces el corazón de todos,  muéstranos a cuál de estos dos has elegido
La oración que se hizo no es una oración superficial, pues pidieron que aquel que fuera a ocupar el lugar dejado por Judas, fuese conocido en su corazón por Dios, pues Dios es quien examina las intenciones de los hombres.
Act 1:25  para que se haga cargo del servicio apostólico que Judas dejó para irse al lugar que le correspondía."
Judas cumplió su propósito y ocupo el lugar que le correspondía, la deshonra. Cuando había podido participar del servicio o ministerio apostólico que le había sido entregado.
Act 1:26  Luego echaron suertes y la elección recayó en Matías;  así que él fue reconocido junto con los once apóstoles.
Esta parece la más insólita de las maneras para elegir a un discípulo, pero está allí y no puede ser ignorada; la cristiandad no cree en la suerte, sino en la soberanía de Dios, entonces ¿cómo correlacionar la suerte con la soberanía de Dios?, pues no es difícil. Si creemos que Dios es soberano sobre todo, aunque no nos parezca el mejor método para decidir algo, siempre podemos confiar en que Dios tiene el control de todo, aun de lo que el mundo conoce como suerte. Y fue Matías quien siguió el ministerio apostólico dejado por Judas, no se conoce mucho sobre la vida de Matías, solo algunos detalles descritos por algunos creyentes posteriores, existen algunas tradiciones, muy variadas, a veces contradictorias, acerca de su vida. Nicéforo Calixto (Hist. Ecl., 11,40: PG 145,865) refiere lo siguiente: «Matías, que rellenó la docena, atracó en Etiopía primeramente, y después... de haber llevado las multitudes a Cristo, con ánimo valeroso, recibió la corona del martirio» (cfr. Clemente de Alejandría, Stromata, IV,9.71: PG 8,1281). Otras leyendas se encuentran en los Hechos de Andrés y Matías. Matías seguramente siguió su llamado y compartió el evangelio, y tal como la gran mayoría de los apóstoles es muy probable que haya enfrentado el martirio.