martes, 12 de noviembre de 2019

ESTUDIO BÍBLICO HECHOS 9



ESTUDIO BÍBLICO
Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

Act 9:1  Mientras tanto,  Saulo,  respirando aún amenazas de muerte contra los discípulos del Señor,  se presentó al sumo sacerdote
Act 9:2  y le pidió cartas de extradición para las sinagogas de Damasco.  Tenía la intención de encontrar y llevarse presos a Jerusalén a todos los que pertenecieran al Camino,  fueran hombres o mujeres.
Saulo toma la batuta en cuanto a la persecución de la iglesia y empieza su cruzada amenazando de muerte a todo aquel que se haga llamar discípulo de Cristo, así logra presentarse ante el sumo sacerdote para pedir cartas que le permitieran extraditar a creyentes de esta nueva fe a la que llaman “Camino”, sin importar sin son hombres o mujeres. De modo, que pudieran ser llevados presos y así mismo se controlara la propagación de estos personajes considerados herejes.
Act 9:3  En el viaje sucedió que,  al acercarse a Damasco,  una luz del cielo relampagueó de repente a su alrededor.
Durante el camino a Damasco sucede algo extraordinario, el escritor nos cuenta que una luz relampagueó de forma repentina a su alrededor, solo podemos imaginarnos lo sorprendido que quedo Saulo ante tal evento sobrenatural.
Act 9:4   Él cayó al suelo y oyó una voz que le decía:  --Saulo,  Saulo,  ¿por qué me persigues?
Pero mas sorprendente debe haber sido el que oyera una voz que mencionaba su propio nombre y le reclamara por perseguirle.
Act 9:5  --¿Quién eres,  Señor?  --preguntó.  --Yo soy Jesús,  a quien tú persigues --le contestó la voz--.
Saulo probablemente estupefacto ante tal evento, se pregunta quien es aquel quien le cuestiona, aunque ante tal evento lo hace con toda la reverencia llamándole Señor. Es entonces cuando escucha de nuevo la voz que responde a su pregunta diciendo que es Jesús a quien el persigue como abanderado judío.
Act 9:6  Levántate y entra en la ciudad,  que allí se te dirá lo que tienes que hacer.
Y luego recibe su primera ordenanza, entrar a la ciudad y esperar la siguiente orden.
Act 9:7  Los hombres que viajaban con Saulo se detuvieron atónitos,  porque oían la voz pero no veían a nadie.
Este suceso nos permite comprender en mayor medida el poder de Dios, pues aunque trata personalmente con Saulo, quienes le acompañan solo pueden oír la voz, sin ver a nadie. Parece ser que aunque no se nos menciona Saulo percibió a alguien junto a él hablándole.
Act 9:8  Saulo se levantó del suelo,  pero cuando abrió los ojos no podía ver,  así que lo tomaron de la mano y lo llevaron a Damasco.
Sin lugar a dudas Saulo cae de su caballo y luego de este sobrenatural encuentro con Jesús, se nos menciona que abrió sus ojos, pero no podía ver, así que fue llevado a Damasco por sus secuaces.
Act 9:9  Estuvo ciego tres días,  sin comer ni beber nada.
Tal seria el aparente infortunio de Saulo al verse ciego, inútil, y habiendo conocido a quien perseguía, que se quedo en ayuno completo, seguramente esperando una respuesta subsiguiente a lo sucedido.
Act 9:10  Había en Damasco un discípulo llamado Ananías,  a quien el Señor llamó en una visión.  --¡Ananías!  --Aquí estoy,  Señor.
Aquí podemos ver como por medio de una visión el Señor llama a un servidor suyo llamado Ananías, quien le escucha claramente y responde Señor. Esto podría acallar las voces de aquellos que mencionan que Jesús solo hablo a Saulo y posteriormente a nadie más.
Act 9:11  --Anda,  ve a la casa de Judas,  en la calle llamada Derecha,  y pregunta por un tal Saulo de Tarso.  Está orando,
Act 9:12  y ha visto en una visión a un hombre llamado Ananías,  que entra y pone las manos sobre él para que recobre la vista.
Es interesante saber que lo que Dios estaba revelando a Ananías, también le estaba siendo revelado a Saulo, mientras a Ananías se le enviaba a Saulo se le advertía que vendría. Es tan especifica la revelación que recibe Ananías que es guiado claramente a donde debía ir y que hacer ante este hombre y lo que seguramente habría de ocurrir.
Act 9:13  Entonces Ananías respondió:  --Señor,  he oído hablar mucho de ese hombre y de todo el mal que ha causado a tus santos en Jerusalén.
Ananías en una clara conversación con el Señor, reconoce que ha oído hablar de Saulo y su persecución a la iglesia, motivo por el cual se había vuelto tristemente celebre para la iglesia.
Act 9:14  Y ahora lo tenemos aquí,  autorizado por los jefes de los sacerdotes,  para llevarse presos a todos los que invocan tu nombre.
Es muy probable que Ananías no quiera ir a donde este hombre, seguramente por el miedo que producía sobre la iglesia, y él le explica los motivos al Señor.
Act 9:15  --¡Ve!  --insistió el Señor--,  porque ese hombre es mi instrumento escogido para dar a conocer mi nombre tanto a las naciones y a sus reyes como al pueblo de Israel.
Pero el Señor tiene que insistir para que Ananías cumpla el propósito por el que lo envía. Además, allí se revela claramente el sentido que Dios tiene para la vida de Saulo, quien se convertiría en el instrumento de Dios para dar a conocer su nombre a las naciones, pues no hubo ningún apóstol que como Pablo fuera tan efectivo en la predicación y evangelización del mundo en aquella época.
Act 9:16  Yo le mostraré cuánto tendrá que padecer por mi nombre.
Además, el Señor le comenta a Ananías lo que habrá de padecer este hombre que antes perseguía a la iglesia, ahora se convertirá en perseguido por la causa de Cristo.
Act 9:17  Ananías se fue y,  cuando llegó a la casa,  le impuso las manos a Saulo y le dijo:  "Hermano Saulo,  el Señor Jesús,  que se te apareció en el camino,  me ha enviado para que recobres la vista y seas lleno del Espíritu Santo."
Ananías no tiene otra opción que ir y hacer cumplir la voluntad de Dios, quien por medio de la imposición de manos trae sanidad sobre su ceguera y además trae sobre él la llenura del Espíritu Santo.
Act 9:18  Al instante cayó de los ojos de Saulo algo como escamas,  y recobró la vista.  Se levantó y fue bautizado;
Saulo recobra la visión al caer de sus ojos algo que parecían escamas, y lo interesante del versículo es que inmediatamente se levanta y es bautizado. La obediencia al mandato del bautismo no tiene lugar a sombra de duda, Saulo seguramente experimenta el arrepentimiento, su conversión, la nueva fe, y es inmediatamente bautizado. Es muy probable que Pablo conociera el obrar o actuar de los nuevos creyentes y por eso fuera sometido al bautismo, aunque también era notorio entre los creyentes judíos que al seguir a un maestro este les bautizara para seguir sus enseñanzas.
Act 9:19  y habiendo comido,  recobró las fuerzas.  Saulo pasó varios días con los discípulos que estaban en Damasco,
Aquí termina su ayuno, come y se levanta para compartir con aquellos a quienes ahora considera hermanos. Es probable que allí descubriera mucho mas sobre esta nueva fe.
Act 9:20  y en seguida se dedicó a predicar en las sinagogas,  afirmando que Jesús es el Hijo de Dios.
No demora mucho su instrucción, pues Saulo es un hombre letrado en las escrituras y además el mismo nos revela en otros escritos que su doctrina la aprendió de Cristo, quien le instruyo personalmente. Es así como empieza a predicar afirmando aquello que antes tanto celo le producía, Jesús es el Hijo de Dios. Una declaración sencilla pero poderosa, que demostraba también el poder de esta nueva fe, al ver a quien les perseguía convertido.
Act 9:21  Todos los que le oían se quedaban asombrados,  y preguntaban:  "¿No es éste el que en Jerusalén perseguía a muerte a los que invocan ese nombre?  ¿Y no ha venido aquí para llevárselos presos y entregarlos a los jefes de los sacerdotes?"
Su testimonio era impresionante ante la iglesia y seguramente ante los mismos judíos quienes sabían que había ido para perseguir a los cristianos y ahora le oían predicar sobre Jesús. De modo, que las inquietudes rondaban a los cristianos y judíos de aquel lugar.
Act 9:22  Pero Saulo cobraba cada vez más fuerza y confundía a los judíos que vivían en Damasco,  demostrándoles que Jesús es el Mesías.
Era tal su fortalecimiento en la fe, que cada vez cobraba mayor fuerza y lograba confundir a los judíos damascenos, mostrándoles a través de las mismas escrituras que Jesús era el Mesías esperado.
Act 9:23  Después de muchos días,  los judíos se pusieron de acuerdo para hacerlo desaparecer,
Act 9:24  pero Saulo se enteró de sus maquinaciones.  Día y noche vigilaban de cerca las puertas de la ciudad con el fin de eliminarlo.
Fue tal el impacto de su conversión en Damasco que aquellos que seguían fieles al judaísmo procuraron eliminarlo, pues no querían lidiar con este hombre transformado y lleno del Espíritu Santo. Saulo se entera de sus planes y como le vigilaban para hacerle desaparecer.
Act 9:25  Pero sus discípulos se lo llevaron de noche y lo bajaron en un canasto por una abertura en la muralla.
Miremos ahora como Saulo ya había hecho discípulos en aquel lugar, y como estos procuraron salvarle sacándolo fuera de la ciudad.
Act 9:26  Cuando llegó a Jerusalén,  trataba de juntarse con los discípulos,  pero todos tenían miedo de él,  porque no creían que de veras fuera discípulo.
Luego de salir de Damasco llega a Jerusalén, lugar de origen de la nueva fe. Pero todos desconfiaban de él, pues aún no habían visto los frutos de su conversión. Es normal que hubiera tal desconfianza, pues no hubo alguien como Saulo que se levantara a perseguir a los cristianos con tal crudeza y seguramente muchos sufrieron encarcelamientos por su causa.
Act 9:27  Entonces Bernabé lo tomó a su cargo y lo llevó a los apóstoles.  Saulo les describió en detalle cómo en el camino había visto al Señor,  el cual le había hablado,  y cómo en Damasco había predicado con libertad en el nombre de Jesús.
Podemos ver como Bernabé seguramente se ofrece para tomarlo a su cargo ofreciéndole la confianza que seguramente nadie quería darle, fue así como es presentado ante los apóstoles (no se nos dice cuántos de ellos estaban) y este presenta su testimonio de conversión ante ellos, en donde se nos aclara que vio al Señor, quien le hablo y como termino predicando en su nombre en Damasco.
Act 9:28  Así que se quedó con ellos,  y andaba por todas partes en Jerusalén,  hablando abiertamente en el nombre del Señor.
Entonces es recibido y su testimonio verificado por los apóstoles, fue así como termino quedándose con ellos, y hablando sobre Jesucristo.
Act 9:29  Conversaba y discutía con los judíos de habla griega,* pero ellos se proponían eliminarlo.
Saulo no termina de salir de un lado por su confrontación a los judíos, cuando ya es nuevamente buscado para ser eliminado por los judíos que hablaban griego, con quien por su procedencia y lenguaje tenia una mayor fluidez para compartir el evangelio.
Act 9:30  Cuando se enteraron de ello los hermanos,  se lo llevaron a Cesarea y de allí lo mandaron a Tarso.
Nuevamente es sacado de Jerusalén para que fuera llevado a Cesarea y luego a Tarso, su ciudad de origen. Podemos ver que todos eran amados y cuidados por la iglesia, quienes les proveían salida y cuidado a donde iban.
Act 9:31  Mientras tanto,  la iglesia disfrutaba de paz a la vez que se consolidaba en toda Judea,  Galilea y Samaria,  pues vivía en el temor del Señor.  E iba creciendo en número,  fortalecida por el Espíritu Santo.
Con el término de la persecución liderada por Saulo, la iglesia disfruta de paz, mientras se consolida con una fe solida en toda Judea, Galilea y Samaria, lugares a donde los apóstoles se movían con frecuencia para predicar e impartir el Espíritu Santo. Pero se nos recuerda que la consolidación de la iglesia no depende del esfuerzo de sus líderes, sino que se produce como consecuencia de vivir en el temor del Señor. Cuando hay temor de Dios la iglesia crece en numero y se fortalece en el Espíritu Santo, una gran recomendación para las iglesias de hoy.
Act 9:32  Pedro,  que estaba recorriendo toda la región,  fue también a visitar a los santos que vivían en Lida.
El evangelio continua su expansión a los lugares contiguos a Israel, por lo que los apóstoles como Pedro iban a visitar a los nuevos convertidos, a quien la escritura llama “santos” (referencia clara a la obra santificadora del Espíritu Santo en la vida del creyente).
Act 9:33  Allí encontró a un paralítico llamado Eneas,  que llevaba ocho años en cama.
Act 9:34  "Eneas --le dijo Pedro--,  Jesucristo te sana.  Levántate y tiende tu cama."  Y al instante se levantó.
Y ahora se nos narra uno de los milagros que acompañaban la predicación del evangelio. Pedro se encuentra a un hombre postrado por su parálisis, a quien declara sanidad en el nombre de Jesucristo y este milagrosamente se levanta de inmediato.
Act 9:35  Todos los que vivían en Lida y en Sarón lo vieron,  y se convirtieron al Señor.
Fue tan impresionante tal milagro ante los ojos de estos pueblos que muchos se convirtieron al Señor. Los milagros también ayudan en la predicación y el avance del evangelio.
Act 9:36  Había en Jope una discípula llamada Tabita  (que traducido es Dorcas*).  Ésta se esmeraba en hacer buenas obras y en ayudar a los pobres.
Otro de los milagros que siguen la salida de Pedro hacia Lida fue el de esta mujer a quien se le nombra como discipula. Mostrándonos una participación activa de la mujer como discipula de Cristo.
Act 9:37  Sucedió que en esos días cayó enferma y murió.  Pusieron el cadáver,  después de lavarlo,  en un cuarto de la planta alta.
Esta mujer fiel a Dios cae enferma y muere, por lo que es preparada según la tradición lavando su cuerpo y dejándolo listo para su entierro.
Act 9:38  Y como Lida estaba cerca de Jope,  los discípulos,  al enterarse de que Pedro se encontraba en Lida,  enviaron a dos hombres a rogarle:  "¡Por favor,  venga usted a Jope en seguida!"
Pero este no era el plan de Dios para Dorcas, allí aparecen otros individuos que también son nombrados como discípulos quienes rogaron a Pedro que fuera a Jope donde vivía Dorcas.
Act 9:39  Sin demora,  Pedro se fue con ellos,  y cuando llegó lo llevaron al cuarto de arriba.  Todas las viudas se presentaron,  llorando y mostrándole las túnicas y otros vestidos que Dorcas había hecho cuando aún estaba con ellas.
Pedro sale con ellos y lo primero que se encuentra es que Dorcas brindaba un maravilloso servicio a las viudas de aquella ciudad, con quienes compartía y hasta seguramente enseñaba su arte, cuidando de ellas. De allí su gran tristeza por su perdida.
Act 9:40  Pedro hizo que todos salieran del cuarto;  luego se puso de rodillas y oró.  Volviéndose hacia la muerta,  dijo:  "Tabita,  levántate."  Ella abrió los ojos y,  al ver a Pedro,  se incorporó.
No hay ningún arte en la oración, ni ninguna mística rara diferente a un hombre lleno del Espíritu Santo quien en complicidad con la voluntad divina se une a esta para orar a Dios, entonces lleno de confianza en Dios le pide que se levante conforme a la voluntad divina y esta resucita.
Act 9:41  Él,  tomándola de la mano,  la levantó.  Luego llamó a los creyentes y a las viudas,  a quienes la presentó viva.
Pedro sin ningún alarde de su obrar, presenta ante los demás creyentes a la mujer resucitada.
Act 9:42  La noticia se difundió por todo Jope,  y muchos creyeron en el Señor.
Act 9:43  Pedro se quedó en Jope un buen tiempo,  en casa de un tal Simón,  que era curtidor.
Las obras del Señor por medio de los apóstoles fueron tan grandiosas que las noticias de su obrar se difundían por todos lados, y muchos llegaban a creer en el Señor, fue así como Pedro termina en aquel lugar enseñando y predicando el evangelio.

domingo, 10 de noviembre de 2019

PREDICA DOMINICAL - LA MADUREZ ESPIRITUAL



LA MADUREZ ESPIRITUAL

Heb 5:14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

INTRODUCCION

La iglesia está llena de personas que están en un proceso de crecimiento espiritual, pero vemos con preocupación como muchos aún permanecen inmaduros en la fe y necesitan de leche espiritual para permanecer y no volverse atrás. Como todo proceso, toma su tiempo, pero no puede durar toda la vida, quienes se quedan o estancan en su crecimiento espiritual se pierden de vivir una vida transformada y de recibir las promesas que Dios ha dado para quienes actúan y viven conforme a la voluntad de Dios.

Pero es más preocupante que muchos creyentes no muestran en sus vidas evidencias de esa madurez y pasen los años y no haya mayores cambios en su vida. La madurez no proviene del conocimiento teológico que tenemos, ni de la gran cantidad de actividades que realizamos o participamos en la iglesia, entonces no nos engañemos. Procuremos el alimento solido de la palabra de modo que podamos ir hacia la madurez.
Hemos creído que la madurez viene con la edad, o con el conocimiento, o eso es lo que el mundo nos ha hecho crecer, pero me encuentro con personas mayores que no saben lidiar con su familia, su pareja, su trabajo o sus vicios y me demuestran cuan inmaduros son. En la vida espiritual no es así, la madurez no viene con el tiempo que llevas como creyente, ni viene por lo que conoces de la biblia, descubrámoslo juntos.

DESARROLLO

La madurez espiritual solo es posible en la medida en que ponemos en práctica con obediencia todo el consejo de la escritura, así que no se trata de cuanto conocemos la biblia, sino más bien de cuanto de ella ponemos en práctica, y es siendo obedientes a Dios que la madurez se hace evidente.
Los creyentes maduros según las escrituras son aquellos que se han ejercitado en el discernir el bien y el mal, esto, ¿qué quiere decir? Que quienes han madurado, lo han hecho al poner por ejercicio las disciplinas espirituales, orar, ayunar, dar, leer y estudiar las escrituras, meditar en la biblia; además se han ejercitado al poner por obra todo el consejo de las escrituras, participando de la iglesia, obrando conforme a sus dones, haciendo discípulos, predicando, enseñando, evangelizando y haciendo que la voluntad de Dios se cumpla sobre la tierra. También han madurado al reconocer lo bueno y lo malo que hay en ellos mismos, para luego evidenciarlo en el prójimo para ayudarle a crecer.

El discernimiento es una habilidad que se madura en la medida en que se expone a la verdad y a la presencia de Dios en la práctica de la vida diaria, entre mayor tiempo pasamos exponiéndonos a Dios y su verdad, aprenderemos a reconocer lo bueno y lo que no lo es, aunque tenga apariencia de serlo. Allí es donde muchos cristianos inmaduros han caído engañados. Se dejan guiar por sus sentimientos o emociones pensando que obran bien, pero se equivocan porque han obrado mal. Puede que lo que quieras hacer o estés haciendo parezca a tus ojos normal, pero si tomas el consejo de alguien con sabiduría puede que te encuentres descubriendo la verdad. Muchas veces he querido hacer cosas, solo porque me parecen buenas y correctas, pero Dios me ha hecho entender que no son buenas y que si la intensión de mi corazón no es la correcta estoy obrando mal. El discernimiento del bien y el mal viene con el ejercicio de nuestra decisión. Conforme decidamos y veamos los frutos, nos daremos cuenta de si nos ejercitamos para bien o para mal.

Solo seremos capaces de tolerar el alimento solido de la escritura cuando pongamos en práctica con obediencia lo que la palabra nos instruye. Nuestra madurez se mide en la capacidad que tenemos de abandonar los vicios, amar a nuestro cónyuge y al prójimo, en la forma en que resolvemos nuestros problemas y en la forma en que lidiamos con la vida espiritual.

Dime que ves un hombre maduro espiritualmente hablando cuando le veas orar con mucha frecuencia, ayunando, ayudando, dando, lidiando con sus pasiones y dando fruto. No te engañes por el conocimiento, porque hay muchos creyentes con gran conocimiento de las escrituras pero poca practica de lo que saben.

CONCLUSION

Si vemos que nos cuesta aun poner por obra en obediencia lo que Dios dispone a través de su palabra, entonces, no vas camino a la madurez. Existen muchas personas con gran conocimiento y grandes títulos, pero que son inmaduros en sus decisiones y forma de actuar. Mientras existen otros que no tienen títulos, ni mucho conocimiento pero cada cosa que aprenden la ponen por obra, estos van delante de los intelectuales y conocedores. La madurez se nutre de la obediencia, ¿cuánto te cuesta obedecer?

Dios está buscando hombres y mujeres obedientes a su voluntad, que obren conforme a sus enseñanzas y palabras, de modo que puedan llevar a cabo la obra que les ha sido encomendada. No son los oidores los que maduran, son los hacedores de la palabra, aquellos que ponen por obra lo aprendido los que maduran con mayor rapidez y empeño.
Si Dios te hablado sobre algo y no le has obedecido, estas en desobediencia y así no podrás crecer, mientras que si obras conforme a lo que Dios te está diciendo, entonces crecerás y maduraras, podrás discernir lo bueno de lo malo.

Oremos, Señor queremos madurar conforme a la fe, ayúdanos para ser obedientes a tu palabra, que cuando hables a nuestros corazones podamos llevar a cabo con obediencia lo que pides. Puede que nos parezca difícil o imposible, pero de tu mano Señor podemos ir creciendo conforme a tu voluntad, amen.

Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe


martes, 8 de octubre de 2019

ESTUDIO BÍBLICO HECHOS 7



ESTUDIO BÍBLICO
Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

Act 7:1  --¿Son ciertas estas acusaciones?  --le preguntó el sumo sacerdote.
Esteban es presentado ante el sumo sacerdote para responder ante las acusaciones falsas que se presentan en su contra.
Act 7:2  Él contestó:  --Hermanos y padres,  ¡escúchenme!  El Dios de la gloria se apareció a nuestro padre Abraham cuando éste aún vivía en Mesopotamia,  antes de radicarse en Harán.
Act 7:3  'Deja tu tierra y a tus parientes --le dijo Dios--,  y vete a la tierra que te mostraré.'*
Act 7:4  "Entonces salió de la tierra de los caldeos y se estableció en Harán.  Desde allí,  después de la muerte de su padre,  Dios lo trasladó a esta tierra donde ustedes viven ahora.
Act 7:5  No le dio herencia alguna en ella,  ni siquiera dónde plantar el pie,  pero le prometió dársela en posesión a él y a su descendencia,  aunque Abraham no tenía ni un solo hijo todavía.
Act 7:6  Dios le dijo así:  'Tus descendientes serán forasteros en tierra ajena,  y allí los esclavizarán y maltratarán durante cuatrocientos años.
Act 7:7  Pero sea cual sea la nación que los esclavice,  yo la juzgaré,  y después de esto saldrán de esa tierra y me adorarán en este lugar.'*
Act 7:8  Hizo con Abraham el pacto que tenía por señal la circuncisión.  Así,  cuando Abraham tuvo a su hijo Isaac,  lo circuncidó a los ocho días de nacido,  e Isaac a Jacob,  y Jacob a los doce patriarcas.
Esteban empieza su disertación ante el sumo sacerdote y las autoridades religiosas hablando de Abraham quien guiado por Dios abandono la tierra de sus parientes y se vino a vivir donde ahora vive el pueblo de Israel, y aunque no tenía herencia alguna Dios prometió dársela a él y su descendencia, algo que se había cumplido según el designio de Dios, luego hace referencia a la esclavitud en Egipto durante 400 años, donde eran forasteros y que luego fue juzgado. De allí salieron al desierto hasta llegar a la tierra prometida en la cual le brindaron adoración. Luego hace referencia a la señal de la circuncisión por la cual el pueblo de Israel se consagraba a Dios. 
Act 7:9  "Por envidia los patriarcas vendieron a José como esclavo,  quien fue llevado a Egipto;  pero Dios estaba con él
Act 7:10  y lo libró de todas sus desgracias.  Le dio sabiduría para ganarse el favor del faraón,  rey de Egipto,  que lo nombró gobernador del país y del palacio real.
Act 7:11  "Hubo entonces un hambre que azotó a todo Egipto y a Canaán,  causando mucho sufrimiento,  y nuestros antepasados no encontraban alimentos.
Act 7:12  Al enterarse Jacob de que había comida en Egipto,  mandó allá a nuestros antepasados en una primera visita.
Act 7:13  En la segunda,  José se dio a conocer a sus hermanos,  y el faraón supo del origen de José.
Act 7:14  Después de esto,  José mandó llamar a su padre Jacob y a toda su familia,  setenta y cinco personas en total.
Act 7:15  Bajó entonces Jacob a Egipto,  y allí murieron él y nuestros antepasados.
Act 7:16  Sus restos fueron llevados a Siquem y puestos en el sepulcro que a buen precio Abraham había comprado a los hijos de Hamor en Siquem.
Act 7:17  "Cuando ya se acercaba el tiempo de que se cumpliera la promesa que Dios le había hecho a Abraham,  el pueblo crecía y se multiplicaba en Egipto.
Act 7:18  Por aquel entonces llegó al poder en Egipto otro rey que no sabía nada de José.
Act 7:19  Este rey usó de artimañas con nuestro pueblo y oprimió a nuestros antepasados,  obligándolos a dejar abandonados a sus hijos recién nacidos para que murieran.
Luego continúa recordándoles la historia de José quien vendido por sus hermanos y dado por muerto, termina siendo llevado a Egipto en donde le dio gran sabiduría y le libro de muchas desgracias, luego es puesto como segundo al mando después de faraón. Comenta también lo sucedido luego con sus hermanos y su padre durante la hambruna cuando se dio a conocer a ellos, y terminaron sus días allí. Y sigue con la opresión que siguió luego de muerte de José y su familia.
Act 7:20  "En aquel tiempo nació Moisés,  y fue agradable a los ojos de Dios.* Por tres meses se crió en la casa de su padre
Act 7:21  y,  al quedar abandonado,  la hija del faraón lo adoptó y lo crió como a su propio hijo.
Act 7:22  Así Moisés fue instruido en toda la sabiduría de los egipcios,  y era poderoso en palabra y en obra.
Act 7:23  "Cuando cumplió cuarenta años,  Moisés tuvo el deseo de allegarse a sus hermanos israelitas.
Act 7:24  Al ver que un egipcio maltrataba a uno de ellos,  acudió en su defensa y lo vengó matando al egipcio.
Act 7:25  Moisés suponía que sus hermanos reconocerían que Dios iba a liberarlos por medio de él,  pero ellos no lo comprendieron así.
Act 7:26  Al día siguiente,  Moisés sorprendió a dos israelitas que estaban peleando.  Trató de reconciliarlos,  diciéndoles:  'Señores,  ustedes son hermanos;  ¿por qué quieren hacerse daño?'
Act 7:27  "Pero el que estaba maltratando al otro empujó a Moisés y le dijo:  '¿Quién te nombró a ti gobernante y juez sobre nosotros?
Act 7:28  ¿Quieres acaso matarme a mí,  como mataste ayer al egipcio?'*
Act 7:29  Al oír esto,  Moisés huyó a Madián;  allí vivió como extranjero y tuvo dos hijos.
Act 7:30  "Pasados cuarenta años,  se le apareció un ángel en el desierto cercano al monte Sinaí,  en las llamas de una zarza que ardía.
Act 7:31  Moisés se asombró de lo que veía.  Al acercarse para observar,  oyó la voz del Señor:
Act 7:32  'Yo soy el Dios de tus antepasados,  el Dios de Abraham,  de Isaac y de Jacob'.* Moisés se puso a temblar de miedo,  y no se atrevía a mirar.
Act 7:33  "Le dijo el Señor:  'Quítate las sandalias,  porque el lugar donde estás es tierra santa.
Act 7:34  Ciertamente he visto la opresión de mi pueblo en Egipto.  He oído sus quejidos y he bajado para librarlos.  Ahora ven y te enviaré de vuelta a Egipto.'*
Act 7:35  "A este mismo Moisés,  a quien habían rechazado diciéndole:  '¿Quién te nombró gobernante y juez?',  Dios lo envió para ser gobernante y libertador,  mediante el poder del ángel que se le apareció en la zarza.
Act 7:36  Él los sacó de Egipto haciendo prodigios y señales milagrosas tanto en la tierra de Egipto como en el Mar Rojo,  y en el desierto durante cuarenta años.
Act 7:37  "Este Moisés les dijo a los israelitas:  'Dios hará surgir para ustedes,  de entre sus propios hermanos,  un profeta como yo.'*
Act 7:38  Este mismo Moisés estuvo en la asamblea en el desierto,  con el ángel que le habló en el monte Sinaí,  y con nuestros antepasados.  Fue también él quien recibió palabras de vida para comunicárnoslas a nosotros.
Act 7:39  "Nuestros antepasados no quisieron obedecerlo a él,  sino que lo rechazaron.  Lo que realmente deseaban era volver a Egipto,
Act 7:40  por lo cual le dijeron a Aarón:  'Haznos dioses que vayan delante de nosotros,  porque a este Moisés que nos sacó de Egipto,  ¡no sabemos qué le habrá sucedido!'*
Act 7:41  "Entonces se hicieron un ídolo en forma de becerro.  Le ofrecieron sacrificios y tuvieron fiesta en honor de la obra de sus manos.
Act 7:42  Pero Dios les volvió la espalda y los entregó a que rindieran culto a los astros.  Así está escrito en el libro de los profetas:  "'Casa de Israel,  ¿acaso me ofrecieron ustedes sacrificios y ofrendas durante los cuarenta años en el desierto?
Act 7:43  Por el contrario,  ustedes se hicieron cargo del tabernáculo de Moloc,  de la estrella del dios Refán,  y de las imágenes que hicieron para adorarlas.  Por lo tanto,  los mandaré al exilio'* más allá de Babilonia.
Adelanta su relato con la historia de Moisés desde su nacimiento hasta convertirse en el libertador de Israel y el profeta que guio al pueblo por medio del desierto, pero hace referencia específicamente a los eventos que se suscitaron cuando ellos mismos se procuraron dioses diferentes al Dios de sus antepasados. Y termina este versículo 42 con la pregunta que revela lo que el profeta amos decía sobre como en todo este tiempo no le ofrecieron ofrendas ni sacrificios, en cambio hicieron tabernáculo para la idolatría, por lo que los exiliaría (Amos 5:25-27). Revelando que, aunque tenían la guía y testimonio de sus antepasados, siempre se desviaron en la idolatría.
Act 7:44  "Nuestros antepasados tenían en el desierto el tabernáculo del testimonio,  hecho como Dios le había ordenado a Moisés,  según el modelo que éste había visto.
Act 7:45  Después de haber recibido el tabernáculo,  lo trajeron consigo bajo el mando de Josué,  cuando conquistaron la tierra de las naciones que Dios expulsó de la presencia de ellos.  Allí permaneció hasta el tiempo de David,
Act 7:46  quien disfrutó del favor de Dios y pidió que le permitiera proveer una morada para el Dios de Jacob.
Aquí se nombra a Josué quien recibió el tabernáculo que a Moisés le había sido revelado y sirvió fielmente a Dios disfrutando de su favor, hasta que por medio de la conquista de la tierra prometida busco proveer una morada para el Dios de Jacob.
Act 7:47  Pero fue Salomón quien construyó la casa.
Pero Dios no se lo permitió a ninguno de ellos, ni a David, sino hasta Salomón, quien fue el constructor del templo.
Act 7:48  "Sin embargo,  el Altísimo no habita en casas construidas por manos humanas.  Como dice el profeta:
Act 7:49  "Él cielo es mi trono,  y la tierra es el estrado de mis pies.  ¿Qué clase de casa me construirán?  --dice el Señor--.  ¿O qué lugar de descanso?
Act 7:50  ¿No es mi mano la que ha hecho todas estas cosas?'
Luego hace referencia a Isaías 66:1-2, en donde el profeta nos recuerda que Dios no habita en casas construidas por manos humanas, pues él es están grande y majestuoso que no cabría, además ¿no es él quien ha hecho todas las cosas?. Todo esto para que ellos pudieran reconocer que aunque tenían el templo, no tenían al Dios para el que lo habían construido. Vemos un gran conocimiento de la historia y los textos bíblicos con los cuales hace referencia a los patriarcas y da a conocer por medio de ellos, lo que pasa a revelar a continuación.
Act 7:51  "¡Tercos,  duros de corazón y torpes de oídos! Ustedes son iguales que sus antepasados:  ¡Siempre resisten al Espíritu Santo!
Aquí les da una palabra de conocimiento por medio de la cual revela el corazón y las intenciones de aquellos que le juzgaban. Duros de corazón y torpes de oídos, son las palabras que usa para descubrir su condición espiritual, una condición de sordera espiritual y dureza del corazón que revela su resistencia al Espíritu Santo. Todo lo mostrado hasta ahora por Esteban procuraba mostrar la condición del pueblo que a pesar de contar con hombres consagrados y profetas que hablaron de parte de Dios, no siguieron sus enseñanzas.
Act 7:52  ¿A cuál de los profetas no persiguieron sus antepasados?  Ellos mataron a los que de antemano anunciaron la venida del Justo,  y ahora a éste lo han traicionado y asesinado
Act 7:53  ustedes,  que recibieron la ley promulgada por medio de ángeles y no la han obedecido.
Y les exhorta con la verdad, diciéndoles que, aunque Dios les había hablado por medio de los profetas, ellos no los habían sino perseguido y dados por muertos, y aunque ellos anunciaron la venida del Cristo, ahora le habían traicionado. Encontramos una maravillosa referencia de esta ley siendo promulgada por los ángeles, de modo que ellos participaron activamente en este evento. Ni porque tenían la ley fueron capaces de obedecerla. De allí que sea mas importante obrar conforme a la fe, que solo decir que tenemos fe.
Act 7:54  Al oír esto,  rechinando los dientes montaron en cólera contra él.
No podía ser otra la reacción, fueron confrontados abiertamente con conocimiento y entendimiento de la verdad, no habían argumentos para refutarle, entonces la ira toma el control de todo, por lo cual montaron en cólera, pues no habían explicaciones para contestar a tal efectividad del conocimiento de la palabra. ¿No es esta misma la reacción de todo aquel a quien se le confronta con su pecado?
Act 7:55  Pero Esteban,  lleno del Espíritu Santo,  fijó la mirada en el cielo y vio la gloria de Dios,  y a Jesús de pie a la derecha de Dios.
Esto es grandioso, Esteban esta por ser liquidado ante sus captores y enjuiciadores, pero la escritura nos menciona que se encontraba lleno del Espíritu Santo, algo que necesita con urgencia todo creyente, estar lleno de su Espíritu. Es entonces que se nos muestra a Esteban confiado en Dios fijando su mirada en su Juez y Señor, a quien puede ver a la diestra de Dios, y la gloria del Padre. Una mirada clara a la divinidad de Cristo y su autoridad. Verlo de pie, es contrastante, pues se para para ver como uno de los suyos entrega su vida como testimonio de la verdad.
Act 7:56  --¡Veo el cielo abierto --exclamó--,  y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios!
Esta es su penúltima declaración antes de ser acribillado por aquellos que decían creer y proteger la ley de Dios. Vemos como el aun en vida ve el cielo espiritual, no el terrenal, (hacemos la aclaración) y menciona que ve al Hijo del hombre (referencia clara a Jesucristo) quien esta a la derecha de Dios, puesto en pie.
Act 7:57  Entonces ellos,  gritando a voz en cuello,  se taparon los oídos y todos a una se abalanzaron sobre él,
Act 7:58  lo sacaron a empellones fuera de la ciudad y comenzaron a apedrearlo.  Los acusadores le encargaron sus mantos a un joven llamado Saulo.
No queriendo escuchar mas lo que para ellos era una blasfemia, se taparon sus oídos, lo cual también era una muestra de su condición espiritual y se abalanzaron como una turba enfurecida, le sacaron de aquel lugar y llevándole fuera le apedrean. Cuan duro es para nosotros como creyentes ver como uno de los nuestros es tratado con tal vileza. Pero su muerte no quedara sin fruto y su testimonio siempre habrá de fortalecernos. Aquí aparece quien habría de convertirse en un apóstol renombrado por su oficio, Saulo, quien posteriormente conoceremos como Pablo, quien, siendo joven, recibe los mantos de Esteban. Algo casi profético de lo que habría de suceder, pues más tarde este recibiría la misma presencia de Dios en su Espíritu para que proclamara como ningún otro el evangelio a todo el mundo conocido.
Act 7:59  Mientras lo apedreaban,  Esteban oraba.  --Señor Jesús --decía--,  recibe mi espíritu.
Act 7:60  Luego cayó de rodillas y gritó:  --¡Señor,  no les tomes en cuenta este pecado!  Cuando hubo dicho esto,  murió.
Aquí encontramos sus ultimas palabras que nos recuerdan las de Cristo en la cruz, pues a su semejanza pide que su espíritu sea recibido, y mientras es maltratado su cuerpo, también perdona a sus asesinos, y muere. Esteban es el primer mártir de la iglesia, un hombre valiente quien lleno del Espíritu Santo proclamo la verdad, saco el engaño a la luz y se sostuvo firme aun cuando todos sabemos lo que produce el proclamar la verdad, muerte. La iglesia ha perdido este tipo de valentía y nivel de consagración, pues se procura mas una vida cómoda que una muerte digna.