martes, 4 de febrero de 2020

ESTUDIO BÍBLICO HECHOS 12



ESTUDIO BÍBLICO
Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

Act 12:1  En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles.
El Herodes que se menciona aquí es nieto de Herodes el Grande, e hijo de Aristóbulo. En este tiempo reinó sobre todos los dominios de su padre. Algunos eruditos observan la exactitud del escritor de Hechos quien se cree fue Lucas como historiador pues menciona hechos claramente reconocibles por medio de la historia y la arqueología. Y este no es un hecho aislado sino que hacía treinta años para esta fecha no había rey en Jerusalén que ejerciera autoridad suprema sobre la Judea, ni lo hubo jamás después, salvo durante los últimos tres años de la vida de Herodes, época en la cual tuvieron lugar los eventos de este capítulo.
Act 12:2  Y mató a espada a Jacobo,  hermano de Juan.
Aquí aparece el segundo mártir de la iglesia luego de Esteban, Jacobo muere decapitado.
Act 12:3  Y viendo que esto había agradado a los judíos,  procedió a prender también a Pedro.  Eran entonces los días de los panes sin levadura.
El perseguir a la iglesia y dar muerte a Jacobo pareció congraciarle con los judíos, por lo que continuo la persecución hasta capturar a Pedro mientras se celebraba la fiesta de los panes sin levadura comienzo de la fiesta pascual.
Act 12:4  Y habiéndole tomado preso,  le puso en la cárcel,  entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno,  para que le custodiasen;  y se proponía sacarle al pueblo después de la pascua.
Esto no es normal, Pedro fue confiscado bajo un fuerte grado de aseguramiento para que seguramente no se escabullera o fuera ayudado, queriendo darle muerte luego de concluida la pascua.
Act 12:5  Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel;  pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.
Es grandioso ver a la iglesia unida en oración por Pedro. La persecución y las dificultades siempre harán que los creyentes se vuelvan con más fervor y desesperación a Dios.
Act 12:6  Y cuando Herodes le iba a sacar,  aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados,  sujeto con dos cadenas,  y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel.
Lucas nos permite ver tal cual como se encontraba Pedro en la cárcel, con cadenas que le sujetaban y guardas que custodian la puerta de su celda.
Act 12:7  Y he aquí que se presentó un ángel del Señor,  y una luz resplandeció en la cárcel;  y tocando a Pedro en el costado,  le despertó,  diciendo:  Levántate pronto.  Y las cadenas se le cayeron de las manos.
Con todo detalle se nos comenta lo sucedido, un ángel del Señor aparece en la cárcel de forma resplandeciente y levanta a Pedro tocándole, luego le pide que se levante de allí mientras sus cadenas caen sobrenaturalmente de sus manos.
Act 12:8  Le dijo el ángel:  Cíñete,  y átate las sandalias.  Y lo hizo así.  Y le dijo:  Envuélvete en tu manto,  y sígueme.
Pedro sigue las instrucciones que el ángel le da, mientras le sigue.
Act 12:9  Y saliendo,  le seguía;  pero no sabía que era verdad lo que hacía el ángel,  sino que pensaba que veía una visión.
Es interesante que aunque Pedro claramente estaba experimentando todo lo que veía, creía que se trataba de una visión y no de la realidad. La experiencia espiritual es tan extraordinaria que parece sacada de la realidad.
Act 12:10  Habiendo pasado la primera y la segunda guardia,  llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad,  la cual se les abrió por sí misma;  y salidos,  pasaron una calle,  y luego el ángel se apartó de él.
De forma poderosa el ángel enviado por Dios obro sobrenaturalmente para liberar a Pedro, sacándole de la cárcel. Aquí vemos a Dios interviniendo sobre la humanidad de Pedro, mostrándole su cuidado y protección.
Act 12:11  Entonces Pedro,  volviendo en sí,  dijo:  Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel,  y me ha librado de la mano de Herodes,  y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba.
Pedro se encuentra en shock ante lo sucedido, cualquiera lo estaría, luego vuelve en si y reconoce que el Señor ha enviado su ángel para librarlo de la muerte.
Act 12:12  Y habiendo considerado esto,  llegó a casa de María la madre de Juan,  el que tenía por sobrenombre Marcos,  donde muchos estaban reunidos orando.
Pedro anonadado ante lo ocurrido lo pone en consideración y medita sobre ello y luego va a donde María tía de Bernabé quien es conocida como la Madre de Juan. Aparece aquí Marcos el escritor del segundo evangelio que aparece en el N.T.
Act 12:13  Cuando llamó Pedro a la puerta del patio,  salió a escuchar una muchacha llamada Rode,
Act 12:14  la cual,  cuando reconoció la voz de Pedro,  de gozo no abrió la puerta,  sino que corriendo adentro,  dio la nueva de que Pedro estaba a la puerta.
Pedro no se acerca por la puerta principal para no exponerse ante el público, por lo que busca entrar por la puerta del patio. Quien debe abrirle sale corriendo de la emoción a avisarle a todos quien está allí.
Act 12:15  Y ellos le dijeron:  Estás loca.  Pero ella aseguraba que así era.  Entonces ellos decían:  ¡Es su ángel!
Parece ser que nadie le creyó, pues sabían que se encontraba preso y que por mas que ellos quisieran y pidieran a Dios por su libertad, era improbable que Pedro estuviese allí, por lo que apelan a la palabra ángel, que significa mensajero, creyendo que quien estaba afuera había sido enviado por Pedro. Aunque algunos también creen que hace referencia a la superstición judía que creía que cada persona tenia su propio ángel y que en algunos casos podía tomar su apariencia.
Act 12:16  Mas Pedro persistía en llamar;  y cuando abrieron y le vieron,  se quedaron atónitos.
Pedro tuvo que insistir llamando a la puerta para que le abrieran y cuando le vieron cual seria la sorpresa de todos, de que allí mismo, en persona se hallaba el apóstol que había sido encarcelado.
Act 12:17  Pero él,  haciéndoles con la mano señal de que callasen,  les contó cómo el Señor le había sacado de la cárcel.  Y dijo:  Haced saber esto a Jacobo y a los hermanos.  Y salió,  y se fue a otro lugar.
Ante el asombro y el bullicio de su aparición milagrosa, tuvo que pedir que hicieran silencio, fue entonces que pudo contarles como el Señor le había sacado asombrosamente de aquel lugar. Allí mismo pidió que le fuera informado esto a Jacobo y al resto de los hermanos.
Act 12:18  Luego que fue de día,  hubo no poco alboroto entre los soldados sobre qué había sido de Pedro.
Cuanta algarabía debe haberse hecho ante la asombrosa desaparición de un preso, sobretodo uno reconocido como Pedro.
Act 12:19  Mas Herodes,  habiéndole buscado sin hallarle,  después de interrogar a los guardas,  ordenó llevarlos a la muerte.  Después descendió de Judea a Cesarea y se quedó allí.
El rey Herodes Agripa reino del 37-44 d.C. y fue nieto de Herodes el Grande, este busco a Pedro, pero no pudo hallarle, así que interrogo a los guardias sobre como Pedro pudo haberse escapado de allí, al encontrarse con tal cantidad de vigilancia, luego ordeno matarles y volvió a Cesarea.
Act 12:20  Y Herodes estaba enojado contra los de Tiro y de Sidón;  pero ellos vinieron de acuerdo ante él,  y sobornado Blasto,  que era camarero mayor del rey,  pedían paz,  porque su territorio era abastecido por el del rey.
Act 12:21  Y un día señalado,  Herodes,  vestido de ropas reales,  se sentó en el tribunal y les arengó.
Act 12:22  Y el pueblo aclamaba gritando:  ¡Voz de Dios,  y no de hombre!
Act 12:23  Al momento un ángel del Señor le hirió,  por cuanto no dio la gloria a Dios;  y expiró comido de gusanos.
Act 12:24  Pero la palabra del Señor crecía y se multiplicaba.
Act 12:25  Y Bernabé y Saulo,  cumplido su servicio,  volvieron de Jerusalén,  llevando también consigo a Juan,  el que tenía por sobrenombre Marcos.
El capitulo termina con la fulminante muerte de Herodes Agripa, quien alega ante el pueblo, el cual pide vos de Dios y no de Hombre, y es herido por un ángel, cuya intervención sobrenatural termina con la muerte de un ser humano por voluntad divina a causa de no dar gloria a Dios. Quien trato de instigar a muerte al apóstol y perseguir a la iglesia, termina miserablemente su vida. Mientras la palabra del Señor crece y se multiplica en todas partes, Bernabé y Saulo cumplen su servicio en compañía de Marcos, quien en realidad se llamaba Juan, primo de Bernabé, escritor del evangelio según Marcos. 



jueves, 16 de enero de 2020

ESTUDIO BIBLICO HECHOS 8



ESTUDIO BÍBLICO
Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

Act 8:1  Y Saulo estaba allí,  aprobando la muerte de Esteban.  Aquel día se desató una gran persecución contra la iglesia en Jerusalén,  y todos,  excepto los apóstoles,  se dispersaron por las regiones de Judea y Samaria.
Nuevamente aparece Saulo, y es descrito como alguien que aprueba la muerte de Esteban, mostrando su condición de dureza espiritual y celo por la Torá. Este evento fue aprovechado por los lideres religiosos para propagar una persecución sobre la iglesia en toda Jerusalén, lo que hizo que la iglesia se dispersara en las regiones aledañas, pero los apóstoles permanecieron firmes allí.
Act 8:2  Unos hombres piadosos sepultaron a Esteban e hicieron gran duelo por él.
Hombres piadosos, probablemente judíos, no cristianos, sepultaron a Esteban y se afligieron por su muerte. Es evidente que la escritura hace notorio la piedad en hombres judíos también.
Act 8:3  Saulo,  por su parte,  causaba estragos en la iglesia:  entrando de casa en casa,  arrastraba a hombres y mujeres y los metía en la cárcel.
Saulo se convierte entonces en perseguidor de la iglesia, siendo capaz de ingresar en los hogares para llevar a la cárcel a todos aquellos que contradicen su verdad.
Act 8:4  Los que se habían dispersado predicaban la palabra por dondequiera que iban.
La iglesia jamás permanece estática y el resultado de ser movida por la persecución, fue que el mensaje empezó a ser predicado por donde quiera que iban.
Act 8:5  Felipe bajó a una ciudad de Samaria y les anunciaba al Mesías.
Felipe el apóstol es otro de aquellos que empezó a anunciar las buenas nuevas del Mesías fuera de Jerusalén, lo que Cristo les había dicho de ser testigos en Jerusalén y Samaria se estaba cumpliendo.
Act 8:6  Al oír a Felipe y ver las señales milagrosas que realizaba,  mucha gente se reunía y todos prestaban atención a su mensaje.
Las señales milagrosas eran usadas por Dios para confirmar su mensaje, de modo que todos prestaran atención y escucharan el mensaje de salvación por medio de Cristo.
Act 8:7  De muchos endemoniados los espíritus malignos salían dando alaridos,  y un gran número de paralíticos y cojos quedaban sanos.
Estas señales incluían liberaciones, y sanidades que eran evidentes para quienes las experimentaban y para aquellos que eran espectadores.
Act 8:8  Y aquella ciudad se llenó de alegría.
Fue tanto el despliegue de Felipe al ser usado por Dios que toda la ciudad se lleno de alegría. La sola presencia de un Apóstol logro que toda una ciudad se gozara en Dios.
Act 8:9  Ya desde antes había en esa ciudad un hombre llamado Simón que,  jactándose de ser un gran personaje,  practicaba la hechicería y asombraba a la gente de Samaria.
El escritor de Hebreos luego pasa a comentarnos la aparición de un hombre llamado Simón quien alardeaba de ser una gran persona, por medio de la magia se ganaba la admiración de la gente. He aquí un hombre que se creía con gran fama y renombre por medio de la practica de la magia o hechicería como también puede ser traducida esta palabra.
Act 8:10  Todos,  desde el más pequeño hasta el más grande,  le prestaban atención y exclamaban:  "¡Este hombre es al que llaman el Gran Poder de Dios!"
Era tal su fama que le habían llamado el “gran poder de Dios”, así que podemos imaginar cuan asombrados debía tener a los samaritanos.
Act 8:11  Lo seguían porque por mucho tiempo los había tenido deslumbrados con sus artes mágicas.
Sus actos mágicos habían asombrado a muchos en aquella población, así que de seguro tenia una gran cantidad de seguidores.
Act 8:12  Pero cuando creyeron a Felipe,  que les anunciaba las buenas nuevas del reino de Dios y el nombre de Jesucristo,  tanto hombres como mujeres se bautizaron.
Pero muchos de sus seguidores le abandonaron al creer al apóstol Felipe y en obediencia a Dios se bautizaron abandonado toda obra de las tinieblas.
Act 8:13  Simón mismo creyó y,  después de bautizarse,  seguía a Felipe por todas partes,  asombrado de los grandes milagros y señales que veía.
Aun el mismo mago o hechicero creyó al mensaje de Felipe y se bautizó, y asombrado por lo que veía ocurrir por manos de Felipe le seguía a todas partes.
Act 8:14  Cuando los  apóstoles que estaban en Jerusalén se enteraron de que los samaritanos habían aceptado la palabra de Dios,  les enviaron a Pedro y a Juan.
Los apóstoles que estaban en Jerusalén se enteraron de la obra de Dios en Samaria, así que decidieron enviar a Pedro y a Juan para que confirmaran aquel testimonio de la iglesia.
Act 8:15  Éstos,  al llegar,  oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo,
La gente se arrepentía, creía y luego era bautizada para arrepentimiento en agua, pero al llegar los apóstoles Pedro y Juan empezaron a dar el Espíritu Santo por medio de la imposición de manos, lo que algunos consideran el bautismo por fuego o por el Espíritu Santo (Mat 3:11).
Act 8:16  porque el Espíritu aún no había descendido sobre ninguno de ellos;  solamente habían sido bautizados en el nombre del Señor Jesús.
Aquí encontramos la primera referencia al bautismo de forma diferente a como fue establecido por Cristo mismo (Mat 28:19), por medio de la formula en el nombre de Jesús, algunos no están de acuerdo en esta fórmula, pues ponen por encima la establecida por Cristo mismo, formula que en gran parte ha practicado siempre la cristiandad. Pero eso no quiere decir que este mal, o que no sea bíblica, pues ambas se encuentran en las escrituras.
Act 8:17  Entonces Pedro y Juan les impusieron las manos,  y ellos recibieron el Espíritu Santo.
Como podemos ver, claramente el que recibieran el Espíritu Santo sucedía por medio de la imposición de manos. No por medio de la conversión, ni del bautismo, lo cual lo separa como un hecho notoriamente diferente y necesario para el creyente.
Act 8:18  Al ver Simón que mediante la imposición de las manos de los apóstoles se daba el Espíritu Santo,  les ofreció dinero
Simón el mago es un nuevo convertido, ha creído, pero su naturaleza aun no ha sido reformada, así que el hace uso de sus propias artimañas para hacerse al poder de estos hombres y les ofrece dinero.
Act 8:19  y les pidió:  --Denme también a mí ese poder,  para que todos a quienes yo les imponga las manos reciban el Espíritu Santo.
Pide que ese poder que ha visto obrar por medio de Felipe y ahora por medio de los apóstoles Pedro y Juan sea suyo, como si por medios terrenales este poder pudiera ser conseguido.
Act 8:20  --¡Que tu dinero perezca contigo --le contestó Pedro--,  porque intentaste comprar el don de Dios con dinero!
Claramente recibe una fuerte reprensión por parte de Pedro, quien le dice que su dinero perezca con él, pues el don gratuito de Dios no puede ser comprado con nada de esta tierra, menos con dinero.
Act 8:21  No tienes arte ni parte en este asunto,  porque no eres íntegro delante de Dios.
Ahora Pedro revela el corazón de este hombre quien a pesar de haber creído y bautizado no hay integridad en él.
Act 8:22  Por eso,  arrepiéntete de tu maldad y ruega al Señor.  Tal vez te perdone el haber tenido esa mala intención.
Es por eso, que le pide que se arrepienta de su falta de integridad y ruegue a Dios por misericordia, así tal vez pueda ser perdonado por tan mala intención en su corazón.
Act 8:23  Veo que vas camino a la amargura y a la esclavitud del pecado.
Su camino había sido minado por falta de integridad debido a su mala intención, esto según Pedro nos conduce a amargura y esclavitud del pecado. Vemos como un hombre que ha creído, luego pervierte el camino por su mala intención, lo cual pervierte su corazón y le conduce de nuevo a ser esclavo del pecado.
Act 8:24  --Rueguen al Señor por mí --respondió Simón--,  para que no me suceda nada de lo que han dicho.
Al parecer la dura exhortación de Pedro hizo que Simón el mago se arrepintiera, por lo que pidió que intercedieran en oración por él, pues las consecuencias de su pecado ahora se cernían sobre el y el temor de Dios se apodero de su corazón.
Act 8:25  Después de testificar y proclamar la palabra del Señor,  Pedro y Juan se pusieron en camino de vuelta a Jerusalén,  y de paso predicaron el evangelio en muchas poblaciones de los samaritanos.
Dios uso a estos apóstoles para dar testimonio de la verdad y la palabra en toda samaria y sus poblaciones cercanas, por lo que luego se dispusieron para ir a Jerusalén para contar todo lo sucedido.
Act 8:26  Un ángel del Señor le dijo a Felipe:  "Ponte en marcha hacia el sur,  por el camino del desierto que baja de Jerusalén a Gaza."
Un enviado del Señor, probablemente un Ángel, que se diferencia claramente de la referencia al Ángel del Señor del A.T. en la preposición “un”, que hace relación a uno de varios. Este ángel o enviado habla a Felipe, quien puede escucharlo y sigue su orden tal cual le fue confiada. Vemos como la intervención divina hace que un apóstol pueda cumplir un propósito por medio de uno de sus ángeles.
Act 8:27  Felipe emprendió el viaje,  y resulta que se encontró con un etíope eunuco,  alto funcionario encargado de todo el tesoro de la candace,  reina de los etíopes.  Éste había ido a Jerusalén para adorar
Act 8:28  y,  en el viaje de regreso a su país,  iba sentado en su carro,  leyendo el libro del profeta Isaías.
Felipe sin poner excusas inmediatamente emprendió el viaje y en este se encuentra a un eunuco (persona que ha sido castrada en su niñez para cuidar de mujeres de la realeza) etíope, quien era un alto funcionario del gobierno de la Candace (Este era el nombre de familia de las reinas del Egipto Superior, como el Faraón, el César, etc.), era el encargado de cuidar y proteger el tesoro de la reina y seguramente se había convertido al judaísmo de modo que había ido a celebrar la fiesta del pentecostés en Jerusalén. De regreso, se encontraba leyendo el libro de Isaías y se encuentra con Felipe.
Act 8:29  El Espíritu le dijo a Felipe:  "Acércate y júntate a ese carro."
Ahora Felipe escucha la voz clara del Espíritu Santo diciéndole un mensaje que le conduciría a acercarse al carro del funcionario etíope. Es claro que Felipe escucho hablar al Espíritu Santo, así como escucho claramente al Ángel, lo cual hace notoria tanto la intervención de los ángeles, como la del Espíritu Santo en la iglesia neotestamentaria.
Act 8:30  Felipe se acercó de prisa al carro y,  al oír que el hombre leía al profeta Isaías,  le preguntó:  --¿Acaso entiende usted lo que está leyendo?
Felipe escucha que este hombre lee seguramente en voz alta al profeta, se apresura a preguntarle si e comprende lo que esta leyendo.
Act 8:31  --¿Y cómo voy a entenderlo --contestó-- si nadie me lo explica?  Así que invitó a Felipe a subir y sentarse con él.
El etíope claramente no entendía lo que leía, así que invita a subir al carro para que le compartiera su conocimiento.
Act 8:32  El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era el siguiente:  "Como oveja fue llevado al matadero;  y como cordero que permanece mudo ante su trasquilador,  no abrió la boca.
Act 8:33  Lo humillaron y no le hicieron justicia.  ¿Quién describirá su descendencia?  Porque su vida fue arrancada de la tierra."
Encontramos que el pasaje que leía era Isaías 53:7-8, en donde el profeta habla del Mesías.
Act 8:34   --Dígame usted,  por favor,  ¿de quién habla aquí el profeta,  de sí mismo o de algún otro?  --le preguntó el eunuco a Felipe
Aunque no comprendía de todo el pasaje, su pregunta revela la intención de conocer la verdad sobre lo que el profeta estaba hablando.
Act 8:35  Entonces Felipe,  comenzando con ese mismo pasaje de la Escritura,  le anunció las buenas nuevas acerca de Jesús.
Felipe aprovecho su hambre de conocimiento para saciarla por medio de la escritura y le anuncia que de quien hablan las escrituras en ese pasaje es sobre el Mesías, Jesucristo.
Act 8:36  Mientras iban por el camino,  llegaron a un lugar donde había agua,  y dijo el eunuco:  --Mire usted,  aquí hay agua.  ¿Qué impide que yo sea bautizado?
Mientras andaban en el carro del eunuco, llegaron a un lugar donde corría el agua, probablemente un riachuelo, nótese que Felipe seguramente ya le había explicado la palabra y con ella los fundamentos de la fe, para que este hombre pidiera ser bautizado, primero preguntando que le impedía hacerlo.
Act 8:37  Act 8:37  Felipe dijo:  Si crees de todo corazón,  bien puedes.  Y respondiendo,  dijo:  Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.
(Este versículo falta en los mejores manuscritos y en las versiones más venerables del Nuevo Testamento. Parece haber sido interpolado de los formularios que se adoptaron para el bautismo.)
Act 8:38  Entonces mandó parar el carro,  y ambos bajaron al agua,  y Felipe lo bautizó.
Luego de comprender la importancia del bautismo y con fe en Jesucristo lo siguiente fue obedecer el mandato divino, así que Felipe lo bautiza, y los discípulos de Cristo empiezan a esparcirse por el mundo.
Act 8:39  Cuando subieron del agua,  el Espíritu del Señor arrebató a Felipe;  y el eunuco no le vio más,  y siguió gozoso su camino.
Luego ocurre otro prodigio maravilloso del poder de Dios, muchos tratan de negar la desaparición milagrosa de Felipe, como si él se hubiera ido de aquel lugar, pero es clara la aseveración bíblica de que Felipe fue arrebatado sobrenaturalmente de aquel lugar.
Act 8:40  Pero Felipe se encontró en Azoto;  y pasando,  anunciaba el evangelio en todas las ciudades,  hasta que llegó a Cesarea.
Felipe aparece luego en Azoto, la antigua ciudad Asdod. Mostrándonos el avance del evangelio por medio de la gracia de Dios.

lunes, 13 de enero de 2020

TIEMPO DE REFLEXIÓN



TIEMPO DE REFLEXION
Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

Una madre de familia en un colegio, se acercó a los profesores y con gran cortesía les preguntó en qué más podría colaborar para el bazar: Que si en dulces, emparedados, etc., que estaba a sus órdenes. La niña pequeña que la escuchaba, respondió: "Mamá, tú dijiste en la casa: "¡Esos profesores sí que piden!".


PALABRA

Act 20:35  Con mi ejemplo les he mostrado que es preciso trabajar duro para ayudar a los necesitados,  recordando las palabras del Señor Jesús: 'Hay más dicha en dar que en recibir.'  "

REFLEXIÓN

Muchas son las oportunidades que como creyentes tenemos para dar o compartir de lo que Dios nos ha dado el privilegio de disfrutar, pero también son muchas las ocasiones en las que no aprovechamos estas oportunidades y solo las vemos como una carga molesta con la que se debe cumplir como una obligación, lo cual es incorrecto, porque si no nace del corazón entonces no ha habido ningún cambio por la verdad. El evangelio también es compasión, amor, entrega, reivindicación, ayuda y servicio al necesitado. El versículo nos recuerda las palabras de Jesús en donde nos dice que debe haber mas dicha en nuestro interior por dar, que por recibir. No esperemos solo recibir, sino que siempre estemos atentos a las oportunidades de dar. Muchas veces pensamos que los necesitados son una obligación de nuestros gobiernos, de la iglesia, pero no nuestra, no será que mas bien queremos buscar culpables en otros lugares para evitar mirarnos a nosotros mismos y descubrirnos egoístas.

viernes, 10 de enero de 2020

ESTUDIO BÍBLICO HECHOS 11



ESTUDIO BÍBLICO
Por: Camilo Sastoque
Ministerio Unidad de la Fe

Act 11:1  Los apóstoles y los hermanos de toda Judea se enteraron de que también los gentiles habían recibido la palabra de Dios.
Cuál sería la sorpresa de toda la iglesia al hacerse notorio que la salvación también había alcanzado a los gentiles y no solo a los judíos.
Act 11:2  Así que cuando Pedro subió a Jerusalén,  los defensores de la circuncisión lo criticaron
Act 11:3  diciendo:  --Entraste en casa de hombres incircuncisos y comiste con ellos.
Para los que creen que solo hoy la iglesia sufre de religiosidad o legalismo, se equivocan, desde el comienzo la iglesia tuvo que lidiar con ello. Aquí vemos que dentro de los nuevos creyentes judíos crecía la defensa de la circuncisión para los nuevos creyentes no judíos, quienes critican a Pedro por entrar a una casa de gentiles y comer con ellos, practica abominable entre judíos.
Act 11:4  Entonces Pedro comenzó a explicarles paso a paso lo que había sucedido:
Act 11:5  --Yo estaba orando en la ciudad de Jope y tuve en éxtasis una visión.  Vi que del cielo descendía algo parecido a una gran sábana que,  suspendida por las cuatro puntas,  bajaba hasta donde yo estaba.
Act 11:6  Me fijé en lo que había en ella,  y vi cuadrúpedos,  fieras,  reptiles y aves.
Act 11:7  Luego oí una voz que me decía:  'Levántate,  Pedro;  mata y come.'
Act 11:8  Repliqué:  '¡De ninguna manera,  Señor!  Jamás ha entrado en mi boca nada impuro o inmundo.'
Act 11:9  Por segunda vez insistió la voz del cielo:  'Lo que Dios ha purificado,  tú no lo llames impuro.'
Act 11:10  Esto sucedió tres veces,  y luego todo volvió a ser llevado al cielo.
Act 11:11  "En aquel momento se presentaron en la casa donde yo estaba tres hombres que desde Cesarea habían sido enviados a verme.
Act 11:12  El Espíritu me dijo que fuera con ellos sin dudar.  También fueron conmigo estos seis hermanos,  y entramos en la casa de aquel hombre.
Aquí se nos revelan cuantas personas acompañaron a Pedro donde Cornelio.
Act 11:13  Él nos contó cómo en su casa se le había aparecido un ángel que le dijo:  'Manda a alguien a Jope para hacer venir a Simón,  apodado Pedro.
Act 11:14  Él te traerá un mensaje mediante el cual serán salvos tú y toda tu familia.'
Act 11:15  "Cuando comencé a hablarles,  el Espíritu Santo descendió sobre ellos tal como al principio descendió sobre nosotros.
Pedro comenta con muchos detalles todo lo sucedido en Jope y en casa de Cornelio en Cesarea, y todo lo que Dios había provisto como visiones, revelación y mensajes para cada uno de ellos para que obraran conforme a su voluntad. Y asa sucedió para gloria de Dios, pro primera vez los gentiles tenían comunión con el Espíritu Santo.
Act 11:16  Entonces recordé lo que había dicho el Señor:  'Juan bautizó con agua,  pero ustedes serán bautizados con el Espíritu Santo.'
Pedro mismo recuerda lo que Jesús había dicho, así aparece en Hechos 1:5. Y nos recuerda que el bautismo del Espíritu Santo sucede cuando recibimos su presencia en nuestras vidas, lo cual puede ocurrir por imposición de manos o por la predicación del evangelio.
Act 11:17  Por tanto,  si Dios les ha dado a ellos el mismo don que a nosotros al creer en el Señor Jesucristo,  ¿quién soy yo para pretender estorbar a Dios?
Ahora Pedro reconoce por medio de esta experiencia sobrenatural y la confirmación de esta por el Espíritu Santo, que quien es él para estorbar a Dios, tal cual como pretendían los legalistas que le criticaban. Aquí es derribada la primera barrera para llevar el evangelio a los gentiles, la circuncisión.
Act 11:18  Al oír esto,  se apaciguaron y alabaron a Dios diciendo:  --¡Así que también a los gentiles les ha concedido Dios el arrepentimiento para vida!
Parece que los ánimos se habían caldeado por esta situación, pero luego de conocer la explicación de Pedro todo se calmo y alabaron a Dios, reconociendo que a todos sean judíos o gentiles Dios a concedido el arrepentimiento.
Act 11:19  Los que se habían dispersado a causa de la persecución que se desató por el caso de Esteban llegaron hasta Fenicia,  Chipre y Antioquía,  sin anunciar a nadie el mensaje excepto a los judíos.
Como se nos muestra en este pasaje la iglesia siempre procuraba llevar el mensaje a judíos, no a los gentiles.
Act 11:20  Sin embargo,  había entre ellos algunas personas de Chipre y de Cirene que,  al llegar a Antioquía,  comenzaron a hablarles también a los de habla griega,  anunciándoles las buenas nuevas acerca del Señor Jesús.
Act 11:21  El poder del Señor estaba con ellos,  y un gran número creyó y se convirtió al Señor.
Pero al parecer lo sucedido con Pedro hizo que la iglesia empezara a compartir el evangelio con gentiles en zonas como Chipre, Cirene, Antioquía, donde el número de judíos era menor, y se nos comenta que el poder de Dios estaba con ellos y un gran número de personas creyeron y se convirtieron al Señor.
Act 11:22  La noticia de estos sucesos llegó a oídos de la iglesia de Jerusalén,  y mandaron a Bernabé a Antioquía.
Las noticias siempre vuelan rápido, y el hecho de que se estuvieran convirtiendo personas gentiles a Dios, tenia que ser confirmado por alguien cercano a la iglesia. Así que enviaron a Bernabé como un hermano fiel y confiable para confirmar lo sucedido y seguramente para brindar apoyo.
Act 11:23  Cuando él llegó y vio las evidencias de la gracia de Dios,  se alegró y animó a todos a hacerse el firme propósito de permanecer fieles al Señor,
Lo que vio confirmo evidentemente la gracia de Dios obrando en aquellas personas, de modo que les anima a mantenerse firmes en el Señor.
Act 11:24  pues era un hombre bueno,  lleno del Espíritu Santo y de fe.  Un gran número de personas aceptó al Señor.
Dios tenía un propósito al enviar a Bernabé y es que este lleno del Espíritu Santo y fe, nótese que se hace diferencia entre los dos, uno como el que lo genera y el otro como el fruto de la presencia del otro. Seguramente logro al predicar el evangelio que muchas mas personas aceptaran al Señor.
Act 11:25  Después partió Bernabé para Tarso en busca de Saulo,
Act 11:26  y cuando lo encontró,  lo llevó a Antioquía.  Durante todo un año se reunieron los dos con la iglesia y enseñaron a mucha gente.  Fue en Antioquía donde a los discípulos se les llamó  "cristianos"  por primera vez.
Aquí vemos el momento en el que Bernabé se une a Pablo en Tarso, lo lleva a Antioquía y juntos forjan una congregación en donde enseñan. Fue allí donde por primera vez se llamo a los creyentes, “cristianos”, no era un termino bueno, sino que era algo despectivo, como pertenecientes al partido de Cristo. Era un escarnio publico para aquellos que se convertían a Cristo. Es bueno notar que este nombre no surgió desde dentro de los creyentes, sino desde afuera para ridiculizar y rebajarles.
Act 11:27  Por aquel tiempo unos profetas bajaron de Jerusalén a Antioquía.
Muchos buscan profetas después de Juan y no los encuentran, pero la escritura es fiel a su propósito y nos comenta la aparición de “unos profetas” que podrían ser dos o tres, los cuales habían bajado a Antioquía. Aquí podemos encontrar la primera referencia al ministerio profético en el nuevo testamento, ya no de parte de algún profeta reconocido, sino de unos creyentes que eran portadores del ministerio profético, por lo que son identificados como tal.
Act 11:28  Uno de ellos,  llamado Ágabo,  se puso de pie y predijo por medio del Espíritu que iba a haber una gran hambre en todo el mundo,  lo cual sucedió durante el reinado de Claudio.
Ahora se nos da a conocer el nombre de uno de estos profetas llamado Ágabo, quien poniéndose de pie en medio de la congregación predijo una gran hambruna mundial. E instantáneamente el escritor nos refiere al tiempo de cumplimiento de esta palabra, dándonos a entender que se trata de un verdadero profeta, ya que su profecía se cumplió tal cual fue predicha y nos conforma que la profecía también tiene que ver con predecir eventos futuros, aunque no siempre tenía solo este énfasis.
Act 11:29  Entonces decidieron que cada uno de los discípulos,  según los recursos de cada cual,  enviaría ayuda a los hermanos que vivían en Judea.
La profecía tenía un propósito claro, que la iglesia se preparara para ayudar a quienes estaban sufriendo escases. Por eso cada uno según su propia posibilidad procuro ayuda para los hermanos que vivían en tierras donde el hambre azotaba con mayor rigor.
Act 11:30  Así lo hicieron,  mandando su ofrenda a los ancianos por medio de Bernabé y de Saulo.
Y así dieron cumplimiento al aviso profético que permitió a cada discípulo ofrendar según sus posibilidades para brindar ayuda por medio de Saulo y Bernabé. Podemos hacer hincapié en el hecho de que aun a Saulo, no se le conoce como Pablo, por lo que el escritor aun le llama por su viejo nombre.