jueves, 28 de febrero de 2013

ESTUDIO BÍBLICO ROMANOS 12


ESTUDIO BÍBLICO
Por: Camilo A. Sastoque M.


Rom 12:1  Por lo tanto,  hermanos,  tomando en cuenta la misericordia de Dios,  les ruego que cada uno de ustedes,  en adoración espiritual,* ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo,  santo y agradable a Dios. Después de haber sido presentada la enseñanza doctrinaria de esta epístola ahora sigue una serie de exhortaciones tocante a los deberes prácticos. La bondadosa misericordia de Dios siempre ha de ser tenida en cuenta para que la vanidad, y la arrogancia estén lejos de la vida del creyente, y además nos alista a vivir en adoración espiritual ofreciendo, aceptando, presentando, y sometiendo nuestro cuerpo como un todo (cuerpo, alma y espíritu) en continuo sacrificio, que es un sometimiento en sumisión y dependencia que establece una comunicación y comunión entre el que se ofrece y quien lo recibe; el cual se hace un estilo de vida, apartado del mundo y agradable a Dios.
Rom 12:2  No se amolden al mundo actual,  sino sean transformados mediante la renovación de su mente.  Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios,  buena,  agradable y perfecta. No debemos actuar en forma parecida o similar al mundo porque entonces que nos diferenciaría?, sino que debemos permitir que nuestra mente o entendimiento sea transformado, renovado, y sometido libremente a la voluntad de Dios de acuerdo a la escritura. El permitir que esto ocurra en nosotros nos llevara a entender, probar, saber, comprobar y examinar si estamos en la voluntad de Dios que es buena, porque siempre provocará algo bueno en nosotros, agradable, porque en contraste con todo lo que es arbitrario, el fruto que produce en nosotros es así, y perfecta, porque nos conduce hacia la perfección en Cristo.
Rom 12:3  Por la gracia que se me ha dado,  les digo a todos ustedes:  Nadie tenga un concepto de sí más alto que el que debe tener,  sino más bien piense de sí mismo con moderación,  según la medida de fe que Dios le haya dado. Como apóstol de Jesucristo, Pablo ejemplifica así su propio precepto, y se apoya humildemente en el oficio que le autorizaba y le obligaba a usar tal franqueza para con todos. “Ninguno tenga una mentalidad o concepto superior, arrogante o vano (altivo), de sí mismo, sino que tenga la mentalidad, pensamiento o sentir que conduzca a una mentalidad sobria que le permita interesarse en sí mismo con preocupación y obediencia.” Esto no es sino una manera fuerte de caracterizar todo indebido ensalzamiento egoísta. Para que pueda llevar a cabo su propósito según la medida de fe que le ha sido dada y no permita que el orgullo le aparte de Dios. Encontramos que cada hombre en Cristo recibe una medida de fe, conforme al propósito y llamado que ha recibido en el Señor, la cual también puede ser aumentada no por esfuerzo propio sino por las pruebas a las que sea sometida para permitir que esta, muestre la perfección de Dios y no la humana.
Rom 12:4  Pues así como cada uno de nosotros tiene un solo cuerpo con muchos miembros,  y no todos estos miembros desempeñan la misma función, La misma pluralidad y la misma unidad que hay en la trinidad y en el cuerpo de Cristo, del que todos los creyentes son las partes diferentes pero no idénticas, así las hay en el cuerpo natural.
Rom 12:5  también nosotros,  siendo muchos,  formamos un solo cuerpo en Cristo,  y cada miembro está unido a todos los demás. La iglesia ha perdido la unidad que debería caracterizarla, tratando de forzar a cada individuo a hacer lo que mejor le parece sin tomar en cuenta la diversidad de dones que dándoles buen uso hace que la iglesia funcione como un cuerpo, y este cuerpo es la extensión de Jesucristo en la tierra para hacer su voluntad, la unidad en pensamiento y sentir nos permite crecer, desarrollar y implementar el poder de Dios con equidad y justicia. La unidad es dada por el Espíritu Santo que nos ha sellado como simiente escogida, para permanecer en unión con el Padre y el Hijo.
Rom 12:6  Tenemos dones diferentes,  según la gracia que se nos ha dado.  Si el don de alguien es el de profecía,  que lo use en proporción con su fe;* la pluralidad de dones dados a la iglesia que son aquellos que creen y ponen por obra la escritura, que deberían actuar en unidad según la gracia que les ha sido dada a cada uno, la cual es diferente en cada ser, para que según el don entregado lo ponga al servicio de la iglesia para su edificación y crecimiento espiritual. Notemos aquí que todos los dones de los creyentes se consideran asimismo como comunicaciones o extensiones de pura gracia. Habla luego del don de profecía que consiste en hablar, exhortar, animar o edificar por inspiración divina, expresando lo que Dios quiere decir en un momento o tiempo específico el cual debe ser usado no en una medida especifica de fe, la cual solo viene por gracia, sino que debe usarse en afinidad o proporción, según la regla de fe entregada a los hombres por la escritura para que haciendo uso de este don se dirijan a los hombres en el nombre del Señor, si se entendiera esto en la iglesia hoy en día, no se usaría la profecía de la manera en que se usa sino con el orden establecido por la escritura como norma.
Rom 12:7  si es el de prestar un servicio,  que lo preste;  si es el de enseñar,  que enseñe; el siguiente don dado por gracia es el de prestar un servicio, servir es un don precioso dado a la iglesia para que entre ellos el envanecimiento por su salvación o condición espiritual les permita en vez de vanagloriarse, permita una entrega sin condición a las demandas y necesidades del prójimo primero creyente y luego a los no creyentes, en testimonio de la verdad que vivimos, el liderazgo cristiano deber ser un ejemplo precioso de este don en el cual cada hombre o mujer que participa lo haga con verdadera vocación de entrega y pasión por servir, allí es donde Dios usa este don para formar discípulos que buscan los suyo propio sino el bien para los demás antes que el de ellos. Sucesivamente se menciona el don de enseñar que se haya perdido en la iglesia de hoy, pues la enseñanza o el ministerio del maestro se perciben como tediosas o insidiosas en la mente del creyente que quiere escasa carne y abundante leche espiritual en su formación. El enseñar es un don maravilloso pues es de los que con mayor creatividad insiste en la formación y madurez del creyente.
Rom 12:8  si es el de animar a otros,  que los anime;  si es el de socorrer a los necesitados,  que dé con generosidad;  si es el de dirigir,  que dirija con esmero;  si es el de mostrar compasión,  que lo haga con alegría.  Algunos han tomado el siguiente don y han hecho de el, una doctrina, la iglesia de hoy parece a veces más una sesión de motivación personal o de liderazgo secular que en realidad un campo de crecimiento espiritual como debería en realidad ser, muchos queriendo animar a otros se han desviado del propósito original de la iglesia y se han convertido en verdaderos motivadores, y aunque no está mal hacerlo, si la iglesia deja de hacer lo que fue llamada a hacer entonces pierde el verdadero sentido y su identidad con Cristo; animar, exhortar y consolar es importante para el verdadero crecimiento espiritual de un discípulo al cual siempre hay que hablar con la verdad aunque esta no parezca fácil de entender. Si es socorrer, dar, o repartir a los necesitados, que lo haga para ayudar en la necesidad la cual es una condición difícil de sobrellevar sin el apoyo de los hermanos en la fe, pero no se trata de dar por hacerlo, se trata de dar de lo mejor, en abundancia como Dios disponga o convenga el hacerlo, para los que poseen este don dar es natural. Si es dirigir, gobernar, o liderar se en el hogar o en lo público que lo haga pero poniendo todo su esmero y diligencia por hacerlo para Dios y no para recibir el favor de los hombres, aportando todo de sí. Si es la compasión o misericordia entonces que lo haga con prontitud y alegría, no por obligación, pues al hacerlo así, se notara lo forzado que se hace, aunque lo intente con todas sus fuerzas. Los dones nos son dados para ser usados en la proporción y el sentido adecuados, no para dejarlos allí quietos, sino para ponerlos en práctica, para la edificación y formación de la iglesia, una iglesia que no pone a trabajar los dones de cada uno, pierde efectividad para alcanzar a los perdidos, si no se usan con el sentido y orientación correctos se cae o se desvía el propósito original. Estos dones están o pueden estar presentes en la vida de un creyente y ser usados en diferentes tiempos u oportunidades según la gracia de Dios. Todos los dones tienen un orden especifico porque este es importante en la edificación del creyente, después de recibir una profecía, o una enseñanza el creyente podía ser exhortado a seguir la verdad, pues la profecía o la enseñanza podían revelar el verdadero propósito o problema que el pueblo o la persona debía identificar, para ser traído al arrepentimiento, luego animado y confortado para continuar,
Rom 12:9  El amor debe ser sincero.  Aborrezcan el mal;  aférrense al bien. Estos dones ponen de manifiesto por acción el amor de Dios dad primero a nuestras vidas y luego para con los demás, por eso deben primero reconocerse aprenderse y luego ponerlos en práctica, solo así el amor fluirá con sinceridad, y sin fingimiento o hipocresía alguna. Hacerlo de esta manera mostrara el mismo carácter y condición de amor de Dios que aborrece lo malo y se aferra o une tan solo a lo bueno.
Rom 12:10  Ámense los unos a los otros con amor fraternal,  respetándose y honrándose mutuamente. Luego de que en el versículo anterior se hiciera referencia al amor ágape, que es el amor de Dios, caracterizado por que no tiene egoísmo, ni envidia, solo quiere lo mejor para el otro sin esperar nada a cambio entre otras características que puedes leer en 1 corintios 13:4, se nos menciona que nos amemos con amor fileo, que es el amor familiar o fraternal entre hermanos y padres, que puesto por obra la escritura lo menciona como filadelfia en el original, para que con este amor fluya el respeto, y la honra que naturalmente debe existir entre creyentes.
Rom 12:11  Nunca dejen de ser diligentes;  antes bien,  sirvan al Señor con el fervor que da el Espíritu. La diligencia debe ser una cualidad del creyente en todo lo que hace, pero que es la diligencia? Significa tener cuidado, solicitud, esfuerzo, prontitud y agilidad para hacer algo, colocando todos los medios para alcanzar un fin o propósito, lo contrario a la diligencia es la pereza cualidad que abunda en nuestra sociedad, así que no permitan que esta determine su tiempo, y energía. Y así como con el esclavo comprado no había limitaciones ni en el tipo, ni tiempo de servicio, de la misma manera la vida del creyente debe ser vivida en una continua obediencia y entrega a Dios la cual es dad por el fuego del Espíritu Santo en la vida del creyente, solo el fervor que produce el Espíritu nos da la capacidad para arder y ser consumidos por el propósito de Dios con amor y servicio.
Rom 12:12  Alégrense en la esperanza,  muestren paciencia en el sufrimiento,  perseveren en la oración. Muestren alegría verdadera cuando se hallen expectantes o en espera, muestren perseverantes y pacientes cuando el sufrimiento, la persecución, la aflicción y la estrechez lleguen a sus vidas, y por sobre todo manténganse constantes, perseverantes, atentos y listos para mantener la comunión y la comunicación con Dios por medio de la oración.
Rom 12:13  Ayuden a los hermanos necesitados.  Practiquen la hospitalidad. Compartan de lo suyo para con quienes lo necesitan, así se mostrara con frecuencia el carácter de Dios en su pueblo, y pongan en práctica la hospitalidad que es la virtud que se ejercita con los extranjeros, menesterosos y desvalidos, al recogerles y prestarles la debida asistencia en sus necesidades.
Rom 12:14  Bendigan a quienes los persigan;  bendigan y no maldigan. Bendigan y hablen bien de los que los persiguen, para que puedan proseguir la carrera de la fe, ligeros de equipaje no trayendo consigo rencores o heridas producidas en estos roces; bendigan y hablen bien y no lo hagan para mal, sin juicios, ni condenas, ni malas palabras, porque de hacerlo serán sujetos a sus palabras.
Rom 12:15  Alégrense con los que están alegres;  lloren con los que lloran. Dejen que la alegría de los que están felices, gozosos, y saludables, les contagie su ánimo; y acompañen en su dolor a los que lloran.
Rom 12:16  Vivan en armonía los unos con los otros.  No sean arrogantes,  sino háganse solidarios con los humildes.* No se crean los únicos que saben. Vivan en unidad, armonía, teniendo un mismo sentir y pensar, lo cual solo es posible mediante la sujeción y obediencia a la escritura. No sean altivos o arrogantes,  sino más bien practiquen la humildad sin la cual es imposible agradar a Dios, pues ella es parte fundamental de la fe que profesamos y hagan parte o asóciense con los humildes para que aprendan de ellos.
Rom 12:17  No paguen a nadie mal por mal.  Procuren hacer lo bueno delante de todos. No trates por ti mismo de pagar o devolver con venganza el mal que te han hecho, pues “mía es la venganza dice el Señor y el pagara a cada cual según sus obras” (Deuteronomio 32:35). Procurando siempre poner por obra lo bueno, no para vanagloria nuestra sino para testimonio de los incrédulos.
Rom 12:18  Si es posible,  y en cuanto dependa de ustedes,  vivan en paz con todos. Siempre y cuando dependa de nosotros el vivir en paz con todos, que así sea, no generando conflictos o contiendas, ni permitiendo que las emociones fluyan desmedidamente.
Rom 12:19  No tomen venganza,  hermanos míos,  sino dejen el castigo en las manos de Dios,  porque está escrito:  "Mía es la venganza;  yo pagaré",* dice el Señor. No permitan que la sed de venganza llene sus corazones con odio y rencor, sino más bien como peregrinos en la tierra, dejen de lado las ofensas, las heridas y los rencores, para que el Señor obre con poder según su perfecta voluntad.
Rom 12:20  Antes bien,  "Si tu enemigo tiene hambre,  dale de comer;  si tiene sed,  dale de beber.  Actuando así,  harás que se avergüence de su conducta."* El dar bien por mal tiene el propósito primordial de generar en quien recibe esta conducta la provisión de salvación, y aunque no lo hiciera, hablara a su consciencia produciendo vergüenza; pues al mirar nuestra forma de actuar para con  aquellos que se dicen nuestros enemigos, ellos puedan ver que no hay dolor, rencor, y que confiamos en la justicia divina que por providencia divina permite cada situación que vivimos para manifestar su gloria.
Rom 12:21  No te dejes vencer por el mal;  al contrario,  vence el mal con el bien. No permitas que lo malo gane terreno en ti o serás tú el que será vencido, sino más bien permite que el bien que proviene de Dios a través de Su Espíritu, te permita actuar y poner por obra la bondad de Dios, así vencerás la maldad con el bien que has hecho. Esta es una de las más notorias declaraciones a la iglesia que debería moverse como ejército en la disciplina a la que fue llamada, ¡iglesia vence el mal que te atañe con la bondad que proviene de Dios!. “La suficiencia egoísta y la sed de poder, son especialmente desagradables en los vasos de misericordia, cuyos respectivos dones y gracias son todos un legado divino en bien del cuerpo común y de la humanidad en general. Así como el olvido de esto ha sido la causa de innumerables e indecibles males en la iglesia de Cristo, el ejercicio fiel, de parte de todo cristiano, de su propio oficio y de sus dones peculiares, y el amoroso reconocimiento de ellos por sus hermanos, quienes se consideran de igual importancia en sus respectivos lugares, daría a la iglesia visible un nuevo matiz, para el vasto beneficio y consuelo de los cristianos mismos y para el mundo que los rodea. ¡Como sería el mundo si estuviese lleno de cristianos que no tuviesen sino un objeto en la vida, y que éste fuese supremo sobre todo otro: el de “servir al Señor,” y que pusieran en este servicio toda la diligencia en el desempeño de sus deberes, reteniendo “el fervor o fuego del espíritu”!. ¡Ay, cuán lejos está aún la iglesia viviente de exhibir todo el carácter y el espíritu tan hermosamente descrito en los últimos versículos de este capítulo! ¡Cuánta falta hace el bautismo con Espíritu y fuego para que esto acontezca! Y ¡Cuán hermosa cual la luna, brillante cual el sol, y terrible cual ejército abanderado,” ha de ser la iglesia, cuando sea animada y movida por el Espíritu! ¡Señor apresura ese día!

9 comentarios:

  1. Agradezco al Senor por hijos del Reino que dedican su tiempo y talentos a escribir lo que El Espiritu Santo les revela. Gracias, su comentario me ayudo para terminar mi tarea sobre Romanos 12.

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    1. Gracias por tu comentario, nos anima a seguir. Bendiciones

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    2. A mi tambn me sirvio de ayuda con mi tarea, bendiciones

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  2. Gracias por su tiempo. Como pastor, me gusta leer comentarios de otras personas para tener un entendimiento mas complete de las Escrituras.

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    1. Gracias apreciado pastor, son muchos los pastores que nos siguen y que complementan sus estudios, le bendecimos

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Que El Eterno lo bendiga ricamente, amado siervo del Señor.

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    1. Apreciados hermanos en Cristo, Dios les bendiga igualmente.

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  5. Pregunta que verdad o verdades enseña ? Señalelas

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